lunes, 30 de noviembre de 2015

Disfruta de una merienda sana a base de semillas de girasol


Las semillas de girasol encierran numerosos nutrientes como el calcio, magnesio, ácido fólico y proteínas. Asimismo, son ricas en ácidos grasos poliinsaturados, los cuales reducen la tasa de colesterol. El estudio “Randomized clinical trials on the effects of dietary fat and carbohydrate on plasma lipoproteins and cardiovascular disease” realizado en la Universidad de Harvard en Estados Unidos afirma que estos ácidos grasos disminuyen el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias y protegen la salud cardiovascular. Por otra parte, las semillas de girasol son energéticas y consisten en una excelente fuente de minerales (yodo, hierro y magnesio). Éstos mejoran las funciones cardíacas y participan en la eliminación de las toxinas. Finalmente, las semillas de girasol tienen varias fibras alimenticias que previenen el estreñimiento, aminoran la incidencia de cáncer de colon, las afecciones cardiovasculares y la diabetes tipo 2.

Para disfrutar de una merienda sana a base de semillas de girasol, se recomienda consumir media taza de las mismas. Es preferible ingerirlas con cáscara para conservar sus virtudes nutritivas. Puedes comerlas crudas o tostarlas al horno.

¿Qué?

Su impacto en la cosmética

Uñas, piel y cabello impecables

Es importante destacar que el consumo de semillas de girasol beneficia la apariencia física, ya que fortalecen el cabello y las uñas. Asimismo, son utilizadas en los productos cosméticos para mejorar el aspecto cutáneo. Se encuentran principalmente en las mascarillas, cremas hidratantes y artículos de exfoliación.

La alimentación es una inversión

Clarísimo, somos lo que comemos

La clave de la salud en la vejez se esconde en lo que comemos

La alimentación juega un papel muy importante para prevenir los riesgos asociados al envejecimiento. Elena Alonso, vicedecana de la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo, apunta que las personas mayores son población de riesgo nutricional.

Es en la vejez, cuando las enfermedades crónico degenerativas son más frecuentes al tiempo que las personas comen menos. Otras consecuencias de la vejez son el aumento de la sensación de sed, el temor a beber a partir de determinadas horas y el riesgo de deshidratación.

Con la edad se produce un aumento de la grasa y la pérdida de téjidos, sobre todo en los músculos pegados al esqueleto. También, los procesos de digestión y absorción de alimentos en el estómago son mucho más lentos y, por otro lado, se produce la pérdida del sentido del gusto y del olfato que hacen que el comer deje de causar placer.

Todo esto además va acompañado del abandono progresivo de la actividad física, lo que supone la reducción de la ingesta de alimentos con una potente carga energética.

En consecuencia, el organismo ve como el deterioro natural de la edad se ve avanzado por una falta de cuidado. Estar pendiente de la alimentación no se debe convertir en una obsesión, pero sí darle la importancia que tiene. Porque como, comunmente se dice, somos lo que comemos.
Dieta.

Adultos mayores

No hay una dieta universal, pero sí necesidades comunes entre mayores.

Es necesario conocer las necesidades de energía y nutrien- tes que necesitan los más mayores. Aunque, tal y como señala la doctora Elena Alonso, existe un déficit de información en las cifras relacionadas con los mayores de 70 años; puesto que se basan en estimaciones hechas a partir de datos de personas adultos jóvenes.

Una dieta saludable para mayores implica que: las proteínas aporten entre el 10 y el 15 por ciento de calorías, los lípidos como mucho el 35 por ciento , los hidratos de carbono al menos entre el 50 y 60 por ciento de calorías restantes. En el caso de que se dé el consumo de alcohol no puede ser mayor del 10 por ciento de calorías totales.

Estas cifras se han de aplicar sin olvidar que cada franja de edad tiene sus propias necesidades nutricionales y que, por otra parte, la energía que un cuerpo necesita es menor cuanto mayor sea la persona.

Docentes de la Universidad Complutense señalan que para una mejor alimentación en edades avanzadas se pueden seguir las siguientes pautas: comer en compañía, consumiendo alimentos de todos los grupos y con una alta cantidad de nutrientes.

Repartir los alimentos entre

3 y 5 comidas al día. Se recomienda hacer ejercicio de forma diaria, vigilando los líquidos que se ingieren así como la fibra. Cuidar el consumo de alcohol sino eliminarlo, al igual que el tabaco. En última instancia,

y como recurso, se pueden incluir suplementos vitamínicos.


domingo, 22 de noviembre de 2015

Nutrición para perder peso: lo que toma bajar de peso

¿Qué se requiere para bajar de peso?

Para perder peso, usted tiene que comer menos calorías de las que su cuerpo usa. Las calorías son la cantidad de energía que hay en la comida que usted come. Algunos alimentos contienen más calorías que otros. Por ejemplo, los alimentos con un contenido alto en grasa y azúcar también tienen un contenido alto en calorías. Si usted come más calorías de las que su cuerpo usa, las calorías adicionales se almacenarán en su cuerpo como grasa en exceso.

Una libra (0,453 kg) de grasa equivale a más o menos 3.500 calorías. Para perder una (1) libra de grasa en una semana usted tiene que comer 3.500 calorías menos, esto equivale a 500 calorías menos cada día, o tiene que "quemar" 3.500 calorías más. Usted puede quemar calorías haciendo ejercicio o simplemente estando más activo. Hable con su médico de familia antes de comenzar cualquier tipo de programa de ejercicio. Su médico puede ayudarle a determinar qué tipo de programa de ejercicio es el adecuado para usted.

La mejor manera de perder peso y no volver a ganarlo es comiendo menos calorías y manteniéndose activo. Si usted reduce 250 calorías de su dieta cada día y hace suficiente ejercicio para quemar 250 calorías, esto suma hasta 500 calorías menos en un día. Si usted hace esto durante siete días, puede perder una (1) libra de grasa (0,453 kg) en una semana.

Muchos expertos piensan que usted no debe tratar de perder más de dos (2) libras (0,907 kg) por semana. Perder más de dos (2) libras en una semana usualmente significa que usted está perdiendo agua y masa muscular magra en vez de estar perdiendo el exceso de grasa. Si hace esto, tendrá menos energía y probablemente volverá a aumentar de peso.

¿Con qué frecuencia debo comer?

La mayoría de las personas pueden comer tres (3) comidas al día y un (1) bocadillo (refrigerio) cada día. Las tres (3) comidas serían más o menos del mismo tamaño y deberían tener un contenido bajo en grasa. Intente comer una o dos tazas de frutas y vegetales, dos (2) a tres (3) onzas de granos integrales y una (1) a dos (2) onzas de carne o substituto de la carne en la mayoría de las comidas.

Algunas personas se benefician más si comen cinco (5) a seis (6) comidas más pequeñas durante el día, dejando pasar dos a tres horas entre comida y comida. Por ejemplo, su primera comida del día puede ser una taza de yogur, con bajo contenido de grasa o sin grasa, y una banana. Tres horas más tarde podrían comer un sándwich sencillo de la salsamentaría con pan integral y mayonesa sin grasa.

jueves, 19 de noviembre de 2015

El mango, antioxidante por excelencia

Quién no ha tenido la oportunidad de saborear un maduro, jugoso y delicioso mango. Se acerca la temporada de este fruto en la ciudad y El Sol le presenta algunas razones importantes por las que debe consumirlo.

Anticancerígeno. La experta en nutrición Verónica de Montoya indicó que cuando hay mucho estrés, el cuerpo comienza a producir radicales libres en exceso, los cuales aumentan el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades, inclusive afecciones cardiovasculares o cáncer. El mango contiene carotenoide, un antioxidante que ayuda a mantener los niveles correctos de los radicales libres.

Rico en fibras. Montoya también asegura que otra de las propiedades del mango, es que contiene bastante fibra, lo que ayuda a la motilidad del intestino, es decir facilita el transito intestinal, es ideal para las personas que sufren de estreñimiento.

Contra el calambre. Debido al alto contenido de potasio del mango, la experta indica que el fruto es excelente para evitar los calambres.

Vitamina A. Por su parte, la licenciada en Nutrición Carolina Vélez asegura que el mango es también rico en vitamina A, lo que lo hace un fruto que ayuda a desarrollar y mantener una buena visión y salud ocular, además de que conserva fuerte el sistema inmunológico y ayuda a tener una piel sana.

Combate la retención de lÍquidos y calambres. Finalmente, la profesional indica que debido a que el mango contiene potasio, tiene un cierto poder diurético que puede ser útil para problemas de retención de líquidos. Aconseja aprovechar este delicioso fruto tan nutritivo, común y económico en la ciudad.

Receta
Mousse de mango
Ingredientes
• 5 mangos de tamaño
mediano
• 3 cucharadas de jugo de limón
• 2 claras de huevo
• 1 pizca de sal
• 1/4 taza de azúcar
• 6 cucharadas de crema batida

Preparación
• Pele los mangos y quite las semillas, luego pique en cubos la pulpa de dos de los mangos y haga puré el resto.

Posteriormente coloque el puré en un mixer e incorpore el jugo de limón. Mezcle la sal con las claras de huevo hasta que estén espumosas. Agregue a las claras de huevo el azúcar espolvoreando. Continúe batiendo hasta que las claras tomen volumen, luego incorpore suavemente y con movimientos envolventes la crema batida. Poco a poco mezcle las dos preparaciones, esto es la de las claras de huevo y la de puré de mango. Finalmente, vuelque los cubos de mango y mezcle. Puede servirlos en recipientes individuales o en vasos y deje que se enfríe por unas tres horas aproximadamente antes de consumirlos.

Atentos con el alto consumo de la sal

Cuando hablamos de personas aburridas decimos que es más soso que un huevo sin sal. Y es que la sal es la que imparte en gran medida el sabor o el gusto a las comidas. La sal se compone de sodio y cloruro, dos minerales importantes para nuestra salud, pues tienen funciones claves en nuestro cuerpo.

Tanto el sodio como la sal se encuentran naturalmente en los alimentos como la leche, las carnes y ciertos tipos de vegetales. Así que consumimos sodio, no solo en los alimentos a los que se les ha añadido sal, sino que hay alimentos que naturalmente lo contienen.

La relación entre el sodio que usted come y la alta presión sanguínea es un poco confusa. Una persona con alta presión sanguínea responde de forma diferente a diferentes niveles de sodio. A las personas cuya presión sanguínea les aumenta cuando comen grandes cantidades de sal o disminuye cuando reducen el consumo de sal se les conoce como personas "sensibles a la sal". Para estas personas es ideal tener una dieta baja en sodio para normalizar su presión.

martes, 17 de noviembre de 2015

Aprende a comer bien en la oficina

Apenas tienes media hora para almorzar en el trabajo, así que te atiborras de un sándwich acompañado de unas papas fritas y de postre, unos caramelos; todo para saciar el hambre. Pero, estás consciente de que nada de esto es bueno para tu salud. ¿Qué hacer?

Para empezar ten en claro qué es beneficioso para tu cuerpo y en qué consiste comer sano. Comienza por las calorías, esa unidad básica de energía que existe en todos los alimentos.

El nutricionista Germán Iturri explica que para estar saludables, los hombres deben consumir 2.000 calorías diarias mientras que las mujeres 1.500. “Cada alimento tiene un contenido calórico por lo que se debe calcular, con ayuda de tablas que hay en internet o aplicaciones para celular, cuánto suma tu menú de cada día”.

“Casi todos quienes trabajan están acostumbrados a comer bocadillos como papas fritas, sándwich, galletas y demás, pero así no van a estar saludables. Tener cinco comidas balanceadas al día es importante. Desayuno, merienda, almuerzo, merienda y cena ayudarán a mantener una buena salud y un peso estable”, dice Verónica Paravicini, directora del servicio de catering Alimenta.

Ella apunta algunos alimentos importantes en este tipo de dietas. “Incluye atún, claras de huevo y carne de cerdo magra, ya que estos alimentos contienen proteínas y son bajos en grasas. No engordan. Los puedes acompañar de ensalada y un camote o una papa pureja. Pero ojo, no es bueno más de un carbohidrato en un plato (arroz, papa, pan, fideos) ya que se convierten en azúcar y luego en grasa que acumulas”, dice Verónica.

Así que adiós a la flojera y prepara tus propios alimentos en los que no pueden faltar ensaladas. Con ello aseguras ingerir verdura cruda y bien lavada y aprovechas sus vitaminas y minerales. Lleva un trozo de pollo, pavo, ternera, legumbres y/o frutos secos, que contienen proteínas.

De postre o entre comidas, los yogures y la fruta son una estupenda opción, porque son fáciles de transportar y se conservan bien, aconsejan especialistas en el portal www.adelgazarysalud.com.

Incluye en tu rutina alimentos de una dieta hipocalórica (baja en calorías), que además son fáciles de preparar y en el mercado encuentras una gran variedad. Así tu menú no será aburrido. También incluye aceite de oliva y yogur como aderezos y evita la mayonesa y otras salsas.

Es importante mantener los horarios establecidos al comer. “Trata de que siempre sea a la misma hora. Esto por el síndrome metabólico (alteraciones en el metabolismo glucolipídico) y la digestión en sí. Por lo menos las tres veces al día en los que el menú es más abundante (desayuno, almuerzo y cena). Ahora, si haces ejercicios, trata de alimentarte cinco veces al día y en el mismo horario cada vez”, recomienda Germán.

Si quieres verte y sentirte bien, no solo le des atención a tu alimentación, sino realiza alguna actividad física, por lo menos tres veces por semana.

lunes, 16 de noviembre de 2015

La verdad sobre siete alimentos que se creen dañinos para la salud

¿Recuerdas aquellos días cuando la comida era comida y no una fuente de posibles enfermedades mortales?

Con todas las noticias de los riesgos asociados a lo que comemos, uno pudiera pensar que la mesa se ha transformado en un campo minado.

Hasta las burbujas de gas en los refrescos son consideradas peligrosas.

Para colmo, las recomendaciones de los académicos y nutricionistas cambian continuamente.

Es posible que esto sea inevitable: las recomendaciones de salud se actualizan a medida que los estudios arrojan nuevos resultados.

Pero cuando los medios de comunicación exageran o los sacan de contexto también pueden dar pie a temores desproporcionados.

A fin de disipar toda la confusión, evaluamos la evidencia médica existente sobre algunos de los alimentos más populares en nuestra dieta básica.

Te gustará saber que muchas de tus comidas favoritas no son las fulminantes bombas de tiempo que te han hecho creer.

La tocineta

El mito: la carne procesada es tan peligrosa como los cigarrillos.
La realidad: si bien la Organización Mundial de la Salud encontró abrumadora evidencia de que la tocineta (y otros tipos de carne procesada) contribuyen con el desarrollo del cáncer colorectal, el verdadero peligro no es tan alarmante como sugieren algunos medios y gurús.

Tal como lo señala la organización Cancer Research, de Reino Unido, este tipo de cáncer no es común.

Si comes cualquier tipo de carne hay 5,6% de riesgo de desarrollar esta enfermedad. Incluso si comes todos los días tocineta y jamón hasta reventar, el riesgo solo asciende a 6,6%

En otras palabras, por cada 100 personas que deja de comer tocineta, solo una evitará el cáncer. Para darte una mejor idea de esta cifra, por cada 100 individuos que dejen de fumar, entre 10 y 15 estarían a salvo.

En resumen: según el organismo de salud británico, consumir 70 gramos por día de este tipo de carne sigue estando dentro de los límites saludables. Unas dos salchichas diarias no son tan buenas como un plato de granola, pero tampoco se trata de un desastre nuclear gastronómico.

El café

El mito: la adicción al café te producirá un ataque cardíaco.
La realidad: hay poca evidencia de que una taza de café te provoque una muerte prematura. De hecho, el efecto puede ser el contrario.

El New England Journal of Medicine, que evaluó en el 2012 la condición física de 400.000 estadounidenses en el curso de 13 años, encontró que las personas que bebían entre tres y seis tazas de café al día registraron cerca de 10% menos probabilidad de morir durante el período del estudio,.

Y también tenían índices más bajos de enfermedades del corazón, derrames cerebrales, diabetes o infecciones.

Estudios similares hechos en el 2014, sobre una muestra de más de un millón de personas, arrojó resultados similares.

Cabe destacar que estos estudios fueron observacionales. Aunque los científicos trataron de establecer conexiones entre otros factores,no hay manera de saber si el café por si solo protegió el corazón de estas personas.

Quizás las personas más saludables son más propensas a tomar café. En todo caso, como "adicción" es poco nociva.

En resumen: probablemente no es el elixir de la vida como algunos dicen, pero la evidencia muestra que puedes tomarte tu taza de café cada mañana sin remordimiento alguno.

El trigo

El mito: el llamado "cerebro de grano" puede contribuir al desarrollo de Alzheimer.
La realidad: primero lo primero. Cerca de 1% de la población sufre de alergia al gluten –también conocida como la enfermedad celíaca– un trastorno del intestino delgado que impide la absorción de nutrientes.

El trigo es uno de esos alimentos muy controversiales.

Esta enfermedad puede dañar los intestinos y conducir a la malnutrición.

Algunas personas no sufren esta enfermedad, pero son sensibles al trigo. La explicación a esto es controversial.

La sensibilidad al trigo puede estar relacionada no tanto con el gluten que contiene, sino con otras variedades de azúcares y proteínas presentes en otros alimentos como las frutas y las cebollas.

Si es así, el dejar de consumir trigo no te aliviará de los síntomas de esta enfermedad.

Hay personas que han dejado de comer gluten incluso sin sufrir una afección, sencillamente porque el trigo es visto como tóxico.

Al respecto Peter Green, de la Universidad de Columbia, comenta que "las personas que promueven las dietas antigluten o antitrigo algunas veces citan nuestras investigaciones sobre la enfermedad celíaca y elaboran conclusiones que van más allá de lo que la evidencia médica plantea".

Uno de los mitos más populares es que la comida basada en trigo provoca inflamaciones en el cuerpo, que puede contribuir a generar "niebla cerebral" e incrementar el riesgo de sufrir graves condiciones como Alzheimer.

En todo caso, el trigo sigue siendo una mejor fuente de energía que otras como la papa, debido a que liberan su azúcar de manera más lenta en el organismo.

En resumen: los seres humanos tienen consumiendo trigo desde hace 10.000 años y, a menos que tú tengas una alergia comprobada medicamente, hay pocas razones para dejar de consumirlo; al menos hasta que haya más evidencia.

Mantequilla, queso y leche completa

El mito: los productos lácteos obstruirán tus arterias y contribuirán a que desarrolles enfermedades cardiacas.
La realidad: durante décadas el mensaje ha sido claro: las grasas "saturadas" como el queso, la mantequilla y la leche completa incrementan el colesterol en tu sangre, lo cual se traduce en un elevado riesgo de infarto.

Por ello muchas organizaciones de la salud promueven incorporar a nuestra dieta aceites vegetales y margarina, en sustitución de las grasas saturadas.

Sin embargo, durante los últimos años hemos visto aparecer una sucesión de argumentos contradictorios al respecto.

Frente a ello resalta la posición del estudio presentado porAnnals of Internal Medicine, el cual concluye que "el consumo en altos niveles de grasa saturada no tienen efecto en las enfermedades coronarias".

Como en el caso anterior, estos estudios son observacionales, pero se hizo una prueba sobre un grupo específico de individuos a los que se alimentó con queso gouda con 27% de grasa todos los días durante ocho semanas.

Los resultados arrojaron que este grupo tenía el colesterol más bajo que los que no consumieron el queso.

Lo más extraño de todo es que a pesar de que la mantequilla y la leche completa están repletas de calorías, las personas que tuvieron una dieta con grasas no terminaron siendo más obesas que las que tomaron leche descremada.

De hecho, es posible que la grasa ayude a regular el metabolismo: que te ayude a quemar grasa de manera eficiente, o que mantenga el hambre a raya por más tiempo, ayudándonos a evitar las meriendas menos saludables durante todo el día.

En resumen: no sabemos por qué, pero las grasas pueden convertirse la nueva tendencia de moda.

La leche pasteurizada

El mito: la pasteurización puede contribuir a sufrir eczema, asma y otros trastornos del sistema inmunológico.
La realidad: existe la creencia popular de que mientras más natural es la comida, más saludable es.

Es por ello que muchos afirman que la pasteurización destruye muchos de los nutrientes de la leche, incluyendo las proteínas que nos pueden proteger de alergias.

También afirman que dicho proceso mata microbios "amigables" que ayudan a la digestión, fortalecen el sistema inmunológico e incluso nos protegen contra el cáncer.

No obstante, muchos doctores consideran que esta es una apreciación prematura.

El moderado calentamiento que forma parte del proceso de pasteurización debe dejar casi todos los nutrientes intactos.

Además, las supuestas bacterias "amigables" en la leche cruda no poseen tantos beneficios. Tendrían que formar una colonia miles de veces más grande para que una bacteria sobreviva la digestión y llegue al intestino.

Y aun cuando hay cierta evidencia de que las personas que toman leche cruda, como los niños, tiende a sufrir menos alergias, es difícil asegurar que esto se deba a la leche y no al hecho de que muchas de esas personas crecieron en una granja.

Al vivir entre animales, el cuerpo puede ser entrenado para enfrentar alergias a temprana edad, haciendo que sean menos propensos a sufrirlas cuando se convierten en adultos.

Es más, tomar leche cruda puede ser potencialmente peligroso: pasteurizamos las bebidas para matar microbios que pueden ocasionar enfermedades serias, como la tuberculosis, salmonela o Escherichia coli.

En resumen: antes de exponerse a contraer una repugnante infección, es mejor esperar por evidencia que corrobore estas extravagantes afirmaciones.

Los huevos

El mito: es un ataque al corazón envuelto en una cáscara.
La realidad: así como la leche completa, los huevos fueron vistos como causantes del colapso de nuestras arterias y promotores de enfermedades cardíacas.

Puede que haya algo de verdad en eso, pero si tú eres una persona saludable, el comer hasta siete huevos a la semana no te hará daño.

En resumen: más allá de la flatulencia y el estreñimiento, los huevos son una fuente segura y valiosa de proteínas.

Los refrescos dietéticos

El mito: los edulcorantes artificiales incrementan el riesgo de padecer cáncer.
La realidad: un temor común es que los edulcorantes artificiales promueven el crecimiento de tumores, pero este riesgo puede ser exagerado.

Un vasto estudio conducido por el Instituto Nacional sobre el Cáncer, en Estados Unidos, no encontró evidencia de que el consumo de aspartame –uno de los edulcorantes más populares- incrementara la posibilidad de sufrir cáncer de cerebro, leucemia o un linfoma.

Sin embargo, existe la posibilidad de que contribuya con la intolerancia a la glucosa y diabetes del tipo 2, aunque esto aún debe ser verificado por investigadores.

En resumen: los edulcorantes artificiales pueden ser el menor de dos males, pero siguen siendo una opción más saludable que el azúcar.


El membrillo es una fruta dulce llena de antioxidantes y fibras

El membrillo es una fruta deliciosa y dulce. Se consume generalmente en jaleas o compotas y es un postre muy saludable cuando es ingerido con moderación. Encierra grandes cantidades de antioxidantes (compuestos fenólicos). Según el estudio “Quince fruit and jam: antioxidant activity” realizado en la Universidad de Oporto en Portugal, la actividad antioxidante del membrillo permite prevenir la formación de células cancerosas en el colon y riñones. Asimismo, esta fruta es rica en pectina, la cual es una fibra que reduce los niveles de colesterol sanguíneo y glucemia, por lo que su consumo es recomendado en las personas que sufren diabetes. También favorece el proceso de digestión, ya que ralentiza el tránsito intestinal y lucha contra el aflojamiento. En cuanto a los taninos que contiene, protegen la mucosa intestinal y tienen una acción antiséptica, la cual combate las bacterias y gérmenes presentes en el aparato digestivo. Finalmente, es una excelente fuente de ácido málico que se caracteriza por eliminar el exceso de ácido úrico. Por lo tanto, las personas que padecen gota no deben dudar en añadir membrillo a su régimen alimenticio.

¿Qué?

Jugo de membrillo

Lucha contra los estados de aflojamiento

El jugo de membrillo es un excelente remedio natural para luchar contra el aflojamiento. De hecho, combate la diarrea aguda, pero también la que es provocada por infecciones distintas como el cólera o disentería, debido a sus propiedades astringentes. Para realizar este jugo, pela 8 membrillos medianos y córtalos. Colócalos en una licuadora con stevia y filtra la preparación obtenida. Luego, viértela en una olla con medio litro de agua y deja hervir durante 30 minutos. Finalmente, ubica el jugo en la nevera durante 2 horas antes de beberlo.




Alimentos eficaces para combatir la migraña

La migraña es una patología que afecta a muchas personas, quienes viven pendiente de cuándo sufrirán la próxima crisis de migraña. Estas personas saben que cuando llegue ese temido momento se verán obligados a encerrarse durante horas en una habitación oscura, con un intenso dolor de cabeza y ante la incomprensión de la mayor parte de la sociedad.

Existen alimentos que ayudan a combatir la migraña, si eres uno de los afectados por esta patología debes saber que tu alimentación puede ayudarte a combatir los ataques de migraña. Hay una serie de alimentos que, según los expertos, te ayudarán a sobrellevar mejor las temidas crisis de migraña.

Legumbres: Se trata de unos alimentos bajos en grasas y ricos en fibra y proteínas. Se recomienda su consumo diario para luchar contra la migraña.

Fresas: Las frutas en general son uno de los grandes aliados para luchar contra la migraña. En especial las fresas, son una excelente fuente para prevenir la migraña.

Lechuga: Los vegetales de hoja verde son altamente recomendables para luchar contra la migraña. Por eso, la lechuga puede convertirse en uno de tus grandes aliados.

Frutos secos: Los aceites de oliva, soja y girasol suelen recomendarse para combatir el dolor de cabeza. De ahí, que los frutos secos sean aconsejados para las personas que sufren ataques de migraña.

Pescado: El fósforo que aportan pescados como la sardina o el atún son uno de los mejores aliados para combatir la migraña. El pescado en general, es recomendable para aminorar los efectos de estos fuertes dolores de cabeza.

Mariscos: Las proteínas que aporta los mariscos, son ideales para reducir el malestar que produce la migraña.

Por otro lado, si padeces de migraña debes evitar las grasas y azúcares, así como los fritos y salsas.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Uva, poderosa para la piel

A esta fruta no hay como decirle que no. Y es que las uvas son de esas frutas que uno las ve y se le antoja comerlas, no solo por su sabor, sino también por los poderosos beneficios que tiene para la piel. Anote en su lista de frutas a la uva y mejor aún, aprovéchela en esta temporada para combatir las altas temperaturas.

¿Cómo actúa en la piel? La uva resalta por su efecto poderoso para la piel, ya que es rica en antioxidantes. Pero eso no es todo, su piel y semillas concentran los antioxidantes polifenoles que combaten a los radicales libres de oxígeno, los cuales provocan el envejecimiento celular. Sin embargo, la nutrucionista Magdalena Valdés indicó que esto todavía está en estudio, pero efectivamente tiene la capacidad de ayudar a la piel.

Rica en fibra. Por la alta cantidad de fibra que contiene, es capaz de reducir el colesterol y de prevenir problemas intestinales.

Protege el corazón. También posee el resveratrol, que tiene muchos beneficios y que actúa sobre el metabolismo de las grasas, protegiendo así al corazón.

Precaución. No es una fruta que esté indicada para bajar de peso, ya que tiene un alto contenido en azúcar, por lo cual las personas con problemas de diabetes deben tener precaución con su consumo, resaltó la nutricionista.

Consejo. Se recomienda consumir esta fruta en su temporada para aprovechar sus nutrientes y vitaminas, además de variar con la cantidad de frutas que se come.

Receta
Mermelada de uvas
Ingredientes
• 250 g de uvas
• 250 g de azúcar
• 250 g de litro de agua
• 1 cucharada de vinagre

Preparación
• Lavar las uvas y desgranarlas y colocarlas en una cacerola con el agua.

• Cuando llegue al punto de ebullición mantenerlo así durante una hora, y luego agregar el azúcar y el vinagre. Nuevamente hacer que llegue a punto de ebullición fijándose que el azúcar se haya derretido.

• Rellenar la preparación en tarros de vidrio.


Los mejores alimentos para diabéticos en solo 5 pasos

A dos días de que se recuerde el Día Mundial de la Diabetes (14 de noviembre), El Sol le da algunas sugerencias de los mejores alimentos que ayuden a contrarrestar esa enfermedad con el fin de colaborar con la campaña mundial que trata de crear conciencia acerca de la diabetes.

La diabetes. Es una afección crónica que se da cuando el organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia. Esta insulina es una hormona fabricada en el páncreas y que permite que la glucosa de los alimentos pase a las células del organismo, pero una persona con diabetes no absorbe bien la glucosa y queda en la sangre causando complicaciones en el organismo.

Lo que todos deben de consumir. La nutricionista Iris Suárez señala que una persona sana es resultado una de buena alimentación y en realidad todas las personas deben consumir variadas frutas a diario porque estas aportan nutrientes que hacen el correcto trabajo del organismo y que los diabéticos deberían consumir más.

1 Lacteos. Como la leche, el queso, entre otros, tiene un bajos índice glucemicos bajo de preferencia. Estos alimentos son importante porque aportan proteínas y calcio y pueden ser consumidos con otros alimentos como los cereales.

2 Vegetales de hojas. Como las espinacas, coles verdes, lechugas son ricas en fibra y además que aportan al organismo hierro, calcio, ácido fólico, sodio, fósforo, magnesio y potasio.

3 Tomate. Son verduras ricas en hidratación al igual que los pepinos y son una fuente excelente de vitaminas C y A. Ambas vitaminas son buenas para la piel, ya que ayudan a los diabéticos que sus heridas cierren rápidamente.

4 Frejoles. Hay una variedad de frejoles pero todos son altos en fibra, proteínas, magnesio y potasio. Estos alimentos aportan más proteínas combinándolos con otros granos. Lo ideal es comerlos dos veces por semana.

5 Otros ganos. Las leguminosas como el trigo, arroz, avena, entre otros, son importantes porque tienen índice de glucemico bajo y aportan proteínas, además de ser ricas en fibras. Lo ideal es siempre comerlos acompañados de verduras. Lo que todo diabético debe eliminar de su dieta son las frituras o alimentos rebosados.

domingo, 8 de noviembre de 2015

La verdad detrás de la carne

POLÉMICA | EL RECIENTE ANUNCIO DE LA OMS HA CAUSADO REVUELO ENTRE QUIENES TIENEN EN LA CARNE, A UNO DE SUS PLATOS FAVORITOS. ¿QUÉ TAN PERJUDICIAL ES EN REALIDAD?

Estuvo (y está) en la mira durante mucho tiempo, se decía que era perjudicial, pero al mismo tiempo que era imprescindible en la dieta humana por la proteína que aportaba: la carne tiene un alto valor nutricional, siendo rica en hierro, zinc y vitamina B12. Así las cosas, la carne (porcina y bovina sobre todo) fue objeto de una polémica que apelaba incluso a los sentimientos de los consumidores: ¿Si Usted ama a su perro/gato, por qué se come a la vaca o al cerdo?

Vegetarianos, veganos extremos, fanáticos de la carne, recibieron noticias nuevas hace pocos días cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que las carnes procesadas causan cáncer y las situó en la primera de sus cinco categorías de agentes cancerígenos. Ergo, aunque les duela a los amantes de los animales, no es la carne roja la del problema, pues no existen pruebas concluyentes de que cause cáncer, aunque es "probable" que lo sea, según la OMS. Lo “probable” no va a convencer a quienes aman una buena chuleta, pero quizá sí los aleje de los embutidos y demás procesados.



ESE PELIGROSO EMBUTIDO

La organización colocó a las carnes procesadas en la primera de las cinco categorías en las que agrupa a los posibles agentes cancerígenos, junto al tabaco y el asbesto.

Y las otras carnes rojas fueron colocadas en la segunda categoría –"sustancias probablemente cancerígenas"– pues, según la organización, la evidencia de su vínculo con la enfermedad "todavía es limitada".

"La carne procesada, como la tocineta y el jamón, sí causan cáncer", aseguró sin embargo el organismo, que estimó que consumir 50 gramos de carne procesada aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer colorectal en un 18%.

Pero el riesgo original es bastante pequeño, lo que significa que incluso con ese aumento se trata de un riesgo menor, para nada comparable, por ejemplo, al del humo del tabaco.

"Estamos diciendo claramente qué es un cancerígeno de grupo uno, sabemos que están causando cáncer", explicó el doctor Kurt Straif, de la OMS.

"Pero los riesgos son claramente menores que con otros cancerígenos conocidos", agregó. Lo que seguramente explica por qué los expertos no están recomendando renunciar completamente a las carnes procesadas, sino consumirlas con moderación.

Es cierto que no se puede ignorar que la carne con la que se producen los embutidos, no es precisamente la más selecta. En ellos los saborizantes químicos corrigen los defectos que podrían detectar los paladares. A su vez los preservantes frenan el peligro de las bacterias, pero generan otros muy temibles.

“En el caso de los embutidos, es posible más toxicidad. Si no están bien procesados pueden provocar una intoxicación de tipo químico ya que se utilizan varios productos como conservantes, aditivos, nitritos, etc.”, dice el doctor Guido Villa-Gómez, gastroenterólogo. “Los nitritos actúan como un tóxico, el consumo crónico tiene que ver con el cáncer de estómago, que también tiene relación con el tipo de preparado de los alimentos”.

María Rosa Pantoja, jefa de Laboratorio de Alimentos del INLASA (Instituto Nacional de Laboratorios de Salud), explica que la carne y la leche son alimentos muy frágiles, debido a la cantidad de agua y proteína que tienen por lo tanto pueden comenzar procesos de descomposición rápidamente. “Se tiene que utilizar en la elaboración de embutidos, carne fresca, adicionada o no de despojos comestibles como el colágeno, la parte más dura de la carne, grasas animales y/o vegetales, condimentos, especias y aditivos alimentarios uniformemente mezclados”.

Entre los aditivos está el nitrito que, en dosis incorrectas, puede generar un exceso de metahemoglobina. Según los casos, este exceso podría conducir a la cianosis y a la muerte. Además los nitritos pueden convertirse en el organismo en nitrosaminas, sustancias de conocida actividad carcinógena. Está permitido su uso como aditivo en la elaboración de productos cárnicos porque son un potentísimo inhibidor del crecimiento de la bacteria Clostridium botulinum. Esta bacteria durante su desarrollo produce una proteína -la toxina botulínica- extremadamente tóxica que incluso en dosis de millonésimas de gramo es capaz de causar la muerte de una persona.

“También puede haber o no un agregado de sustancias aglutinantes como harina de soya, de maíz, la leche, agua helada o hielo, inducidas en tripas naturales o artificiales y sometidas o no a uno o más de los procesos tecnológicos de curado, cocción, deshidratación o ahumado,” explica la Dra. Pantoja. Sin embargo Pantoja destaca que pese a que existen normas de etiquetado, donde se debería indicar el porcentaje de cada ingrediente, casi ninguna firma en el país hace caso de esta regla.

“Las salchichas y embutidos para nosotros están catalogados entre los alimentos de riesgo, por los nitritos, por la calidad de la carne, etc.”



ALTO VALOR NUTRITIVO

Según la OMS, la evidencia también apunta a que el consumo de 100 gramos de carne roja por día aumenta el riesgo de cáncer en 18%.

Pero la organización reconoció que, por el momento, esta evidencia es limitada. Para un individuo, el riesgo continúa siendo pequeño.

Y algunos expertos reaccionaron con cautela al informe de la OMS.

La organización británica Panel de Asesoría sobre el consumo de Carne, por ejemplo, ha dicho que "ningún alimento te da cáncer". Y, para apoyar su punto, señaló que algunos estudios muestran que las tasas de incidencia de cáncer entre vegetarianos y consumidores de carne son similares.

"La prioridad principal para prevenir el cáncer continúa siendo parar de fumar, mantener un peso corporal normal y evitar un alto consumo de alcohol", señaló el profesor Robert Pickard, miembro de este organismo.

Aunque el profesor Tim Key, del Centro Británico de Investigación sobre el Cáncer y la Universidad de Oxford, insistió en que los grandes consumidores de carnes rojas y procesadas les convendría consumirla con mayor moderación. "Un sándwich de tocineta de vez en cuando no va a causar mayores problemas, pero una dieta saludable siempre es un asunto de moderación", recordó.



LA CARNE, EL RIESGO Y LAS CIFRAS

Investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard encontraron que una dieta rica en carne roja reduce la esperanza de vida.

La investigación concluyó que una porción adicional de carne roja está asociada con un incremento del 13% en el riesgo de muerte prematura (las cifras relacionadas con la ingestión de carne procesada son incluso más altas) pero, ¿qué significa esto?

Según David Spiegelhalter, de la Universidad de Cambridge, una buena manera de entender estas cifras es pensar cómo podrían verse afectados dos amigos que viven vidas similares.

Los dos amigos son hombres de 40 años de edad, con el mismo peso, el mismo tipo de trabajo y que practican la misma cantidad de ejercicio. La única diferencia entre los dos es que uno de ellos come una porción extra de carne roja al día (unos 85gr de carne).

"Imaginemos que uno de ellos cada mediodía come una hamburguesa y el otro no", plantea Spiegelhalter. "Lo que el estudio encontró es que el que come más carne tiene un 13% más de probabilidades de morir de forma prematura. Los dos acabarán muriendo, pero el primero tiene un riesgo anual adicional de morir".

Pero, ¿qué significa este riesgo extra de morir en la práctica para los dos amigos? La investigación no lo especifica. Spiegelhalter hizo los cálculos.

"Se espera que el hombre que come más carne viva un año menos que el otro. Se calcula que el hombre de 40 años que come la porción adicional de carne viva, de media, otros 39 años, hasta los 79 años de edad, y la persona que no come tanta carne viva hasta los 80".

Spiegelhalter asegura que hay otra manera de analizar las estadísticas que puede hacer ver las cosas de otra manera: El año de vida que pierde el hombre que más carne come equivale a una media hora diaria de vida.

"De media, cuando está sentada comiendo la hamburguesa, esa persona está perdiendo media hora de vida por el tipo de alimento que ingiere. De media, y comparado con toda la vida, eso es como fumar dos cigarrillos al día, que te quita también aproximadamente media hora de vida", explica. O es el equivalente a tener un poco de sobrepeso -unos 5 kilos- con lo que se está perdiendo de media, cada día, media hora de esperanza de vida.



FACTORES DE RIESGO

Los investigadores de Harvard no pudieron llevar a cabo un estudio aleatorio controlado en el que la mitad de los participantes comieran hamburguesas durante dos décadas y la otra mitad no lo hiciera, pero sí pudieron utilizar técnicas estadísticas.

Estadísticamente controlaron toda una serie de factores de riesgo potenciales, como el consumo de alcohol, el consumo de calorías, los niveles de actividad física y el historial familiar de cáncer.

Puede que el vínculo entre la carne roja y el cáncer sea una coincidencia -ya que puede haber otros factores que los investigadores no han tenido en cuenta- pero han intentado sin duda eliminar elementos que pudieran crear confusión. Además, Spiegelhalter recuerda que las conclusiones de este estudio coinciden con las de otras investigaciones llevadas a cabo en el mismo campo. (Con datos de CNN, BBC, OMS).



¿QUÉ OTROS AGENTES CAUSAN CÁNCER?

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer del OMS (IARC por sus siglas en inglés) publicó una lista completa y actualizada sobre todos aquellos compuestos, agentes y factores que, con seguridad, causan cáncer a los humanos -que suman en total la vertiginosa cifra de 118.

En esta lista (el grupo 1, los otros grupos son "probables" o "posibles") hay agentes ya conocidos, como el tabaco los rayos ultravioleta, pero también algunas píldoras anticonceptivas o la práctica de determinados oficios, como el de ebanista o el de pintor.



Consumo de tabaco: Ya sea fumado o mascado, está científicamente comprobado que el tabaco produce cáncer. Y no sólo de pulmón sino también bucal, en órganos digestivos y en otros órganos respiratorios y genitales.



Tabaquismo pasivo: El riesgo de cáncer de pulmón de un no fumador puede aumentar hasta cuatro veces más al respirar el humo de los fumadores -pasando a ser un fumador pasivo. Según la OMS, "unos 700 millones de niños, casi la mitad de los niños del mundo, respiran aire contaminado por humo de tabaco, y más de un 40% tienen, al menos, un progenitor fumador".



Lámparas y camas solares: Las camas de bronceado emiten radiaciones ultravioletas nos exponen directamente al cáncer de piel. La OMS desaconsejó su uso en marzo de 2015 y advirtió que "cada año se producen en el mundo 132.000 casos de melanoma maligno (el cáncer de piel más dañino que existe) y mueren unas 66.000 personas a causa de éste y otros tipos de cáncer de piel".



El arsénico del agua potable: Este producto químico, altamente tóxico, puede encontrarse en el agua potable, sobre todo en las aguas subterráneas. Produce cáncer de piel y está vinculado al cáncer de hígado, pulmón, riñón y vejiga.

Carnes procesadas: Han sido las últimas en entrar en la lista, por los aditivos que contienen. El jamón, las salchichas o la tocineta son algunas de estas carnes, y su consumo produce cáncer colorrectal.



Bebidas alcohólicas: El consumo de bebidas alcohólicas está directamente vinculado al cáncer de mama, colorrectal, de laringe, hígado, esófago, calidad bucal y faringe, y es causa "probable" de cáncer de pancreas, según la IARC.

Humo del diésel: Hay más de 30 componentes del humo de los motores diésel que producen cáncer de pulmón, de acuerdo con la OMS.



Emisiones domésticas de carbón: Están directamente vinculadas al cáncer de pulmón y las respiramos prácticamente a diario.



Petróleos de esquisto: Pueden liberar sustancias tóxicas, relacionadas con diferentes tipos de cáncer.



Medicamentos que contienen fenacetina: Se trataban para curar la fiebre -aunque están prohibidos en algunos países. La OMS los relaciona con cáncer renal y pélvico.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Beneficios de la uva en cápsulas

¿Sabía que una simple pepita de uva puede ser fuente de beneficios para la salud? Muchas personas prefieren quitarle las semillas a este fruto antes de comerlas, aunque esto signifique que se vaya el apetito por lo incómodo y moroso, pero lo cierto es que ellas son tan o más provechosas que la propia pulpa.

Negras o verdes; al natural, pasas, en zumo o en una copa de vino, “las uvas tienen un alto contenido de agua y son ricas en nutrientes esenciales”, explica Verónica Paravicini del servicio de dietas y catering, Alimenta. Sin embargo, la virtud del fruto de la vid es que posee quercetina, un antioxidante poderoso, pues ayuda al cuerpo en la lucha contra la formación de radicales libres dañinos. Ese mismo componente alivia los síntomas de las alergias, incluyendo la secreción nasal, los ojos llorosos y la urticaria.

También contienen polifenoles, que pueden retardar o prevenir algunos tipos de cáncer. La revista Muy Interesante presenta un artículo que menciona que el flavonoide quercetina es un antiinflamatorio natural que reduce el riesgo de arterioesclerosis y de presión arterial gracias al potasio que contiene.

No es todo, “la uva, por su alto contenido en agua, igual que la sandía y melón, ayuda a estar hidratados y a tener evacuaciones intestinales regulares”, dice Paravicini. Esto porque contienen fibra, que es esencial para minimizar el estreñimiento.

La nutricionista y naturista Sandra Herbas señala que estos frutos tienen ácido fenólico, un micronutriente también con propiedades antioxidantes, además de tocoferol o vitamina E, que ayuda a regenerar la piel. Además cuenta con proantocianidinas, (taninos condensados, pigmentos de algunas semillas), que combaten el deterioro celular. “El estrés oxidativo es uno de los procesos químicos que daña las células. A partir de los 24 años, se frena el desarrollo del cuerpo humano y empieza el envejecimiento natural. Este proceso se acelera a partir de los 35”, advierte.

En esa época, los radicales libres afectan negativamente al bienestar físico, pues “son moléculas inestables capaces de existir en forma independiente y destruyen las células pudiendo afectar el material genético, además de desencadenar diferentes enfermedades, desde un resfrío hasta envejecimiento prematuro”, indica Herbas.

Según el sitio web Plantas medicinales, las semillas de la uva tienen gran cantidad de antioxidantes OPC, éstos también protegen el cuerpo de los radicales libres, evitando el deterioro prematuro de órganos, tejidos y células. Su consumo ayuda a mantener la juventud en el cuerpo y evitar arrugas o piel marchita y envejecida.

Para frenar el proceso dérmico, el organismo cuenta con los antioxidantes naturales y nutricionales. Los primeros son normalmente biosintetizados por el organismo y, los segundos ingresan al cuerpo únicamente mediante la dieta. Éstos a su vez están clasificados en vitaminas antioxidantes, polifenoles, glucosinolatos, flavonoides, entre otros, expresa la naturista.

Según estudios realizados, la semilla de uva tiene una potente capacidad antioxidante. “Ésta es 100 veces superior a la vitamina E y más de 500 veces que la vitamina C”, detalla Herbas.

En la diminuta pepa existe, además de los anteriores componentes, uno de los más poderosos antioxidantes: el resveratrol. Y también contiene “vitamina B 17 o amigdalina, que ha sido considerada como una ayuda en tratamientos contra el cáncer por ser un agente quimioterapéutico natural que se encuentra en semillas de frutas como los duraznos, ciruelos y uvas entre otras”, sostiene.

Pero, ¿cuántas uvas al día son las indicadas para ese bienestar físico y belleza de la piel? Cientos. Sin embargo, actualmente se han creado cápsulas de semilla de uva que reemplazan el consumo de esta fruta, están en el mercado y no presentan efecto adverso. Están recomendadas para la población mayor a 25 años.

Promoverán 40 alimentos nativos y saludables para la canasta familiar



El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT) promoverá la inclusión de 40 alimentos nativos en la canasta familiar, como parte de las acciones para disminuir el consumo de comida chatarra y procesada. Se fomentará el cultivo de racacha, oca, maca y otros.

“En los últimos años se comenzó a visibilizar otros productos como la quinua, que ya está en la canasta familiar, pero se encontró 40 cultivos ocultos y queremos trabajar en 12 o 13, por ejemplo, en el cultivo de la kañawa, que tiene un alto valor nutritivo superior a otros cereales”, señaló el director de Producción Agropecuaria y Soberanía Alimentaria del MDRyT, Lucio Tito.

Se trata de alimentos que son poco consumidos por la población o bien que van quedando en el olvido de las familias bolivianas. Existen al menos 22 alimentos con un alto contenido en nutrientes. (Ver infografía). Tito recordó que la tuna, por ejemplo, contiene antioxidantes y el achachairú es rico en vitamina C y ácido cítrico.

La oca tiene almidones, al igual que la racacha y la aricoma, que son productos “ancestrales”. “Nuestra lucha es contra la comida chatarra porque nuestra población merece una canasta diversificada”, enfatizó Tito. El ministerio identificó, con relación a la seguridad alimentaria y los alimentos saludables, una serie de problemas y uno de ellos es el incremento del consumo de comida chatarra y procesada.

La Razón publicó en septiembre que el último informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte de un aumento del 100% en Bolivia en cuanto a la venta de alimentos procesados, comida rápida y bebidas azucaradas, que elevan las tasas de obesidad en la región.

Estudios de proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), de 2014, indican que el boliviano consume más la papa, tunta y chuño; luego está el pan de batalla, el fideo y el azúcar. Tito aclaró que no se trata de la papa nativa, sino de la industrial.

Otros productos de la canasta familiar actual son el plátano, carne de pollo, arroz, yuca, frutas cítricas, verduras, hortalizas y la quinua. El ministerio del área espera que al menos 15 de estos productos estén en la canasta familiar hasta 2020. La iniciativa forma parte del programa de Agricultura Familiar Comunitaria con Alimentos Saludables, que será lanzado en los próximos días por el MDRyT.

Poblaciones más pobres producirán alimentos

El Gobierno identificó 2.000 comunidades más pobres en 60 municipios del país, donde la población se dedica a la agricultura familiar. Con ellas se trabajará en la producción de alimentos nativos. “Identificamos 2.000 comunidades más pobres, donde está la agricultura familiar; desde ahí queremos empezar un trabajo”, informó el director de Producción Agropecuaria y Soberanía Alimentaria del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT), Lucio Tito.

Ayuda. Explicó que el objetivo es que el comunario no migre, sino se mantenga en su población, y para ello se dará un apoyo con insumos y capacitación en la producción de alimentos y comercialización. “Lo que produzcan llegará a las familias a través de ferias para surtir su canasta con productos nativos”, apuntó Tito.

En Bolivia existen 850.000 unidades productivas que generan 18.000 toneladas de productos agrícolas. Del total de unidades, 740.000 corresponden a la agricultura familiar, que trabaja el 50% de productos, el resto pertenece al empresariado privado.


NUTRICIÓN ¿Qué son los trastornos alimenticios?

Los trastornos alimenticios prevalecen sobre todo entre las chicas adolescentes y las jóvenes adultas, si bien del 5 al 10% de los casos también se da en chicos. Las víctimas se sienten normalmente impotentes en relación con sus vidas, sufren de baja autoestima y tienen una mala imagen de su cuerpo. Usan la comida - ya sea restringiendo el consumo hasta el punto de pasar hambre, o con exceso de comida hasta el punto de convertirse en obesos -, como forma de ganar control sobre algunos aspectos de sus vidas.

Algunas formas comunes de trastorno alimentario son: la Anorexia Nerviosa que es la condición en la que las personas restringen la ingesta de comida, en ocasiones a valores tan bajos como las 300 calorías por día; la Bulimia Nerviosa, caracterizada por periodos de indulgencia durante los cuales se ingieren grandes cantidades de comida, para después vomitar o usar laxantes para eliminar el bolo alimentício del cuerpo; el Trastorno de Compulsión Alimentaria, que es el exceso compulsivo de alimentación que ocurre cuando las personas comen en abundáncia, pero no purgan la comida y ganan peso en exceso y la Ortorexia, que es la obsesión enfermiza por la alimentación sana, lo que en exceso y no regulada puede ser perjudicial. Cualquiera de estos trastornos alimenticios tiene consecuencias nutricionales muy graves y un fuerte impacto en la salud de los individuos.

Nutrición para trastornos alimenticios

Los siguientes alimentos pueden ayudar en la recuperación de un trastorno alimenticio:

● Alimentos integrales conceden nutrientes que revitalizan el cuerpo. El pan de centeno integral, el arroz integral, la fruta y las verduras frescas y las carnes magras darán a los cuerpos desgastados, un aumento de energía. Las comidas procesadas ofrecen azúcar, sirope (jarabe) de maíz con alto contenido de fructosa, grasa, cereales refinados y muy pocos nutrientes;

● Calcio presente en productos lácteos desnatados y en vegetales con hojas ayudan a fortalecer los huesos y los dientes. Las dietas excesivas roban calcio a los huesos, volviéndolos frágiles. Los jóvenes que sufren un trastorno alimenticio tienen una masa ósea semejante a la de mujeres ancianas.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Maca, energético natural

La maca es un alimento nuevo en el mercado sobre el que se dicen muchas cosas. En esta edición El Sol desglosa sus propiedades más importantes y para quiénes está indicada.

Energía todo el día. Para comenzar, el nutricionista Edwin López resaltó que la maca es un tubérculo perteneciente a la familia de la papa, yuca o el camote. Su principal característica es que brinda energía por los almidones que contiene en carbohidratos de fácil digestión.

Previene la anemia. Su uso para prevenir la anemia radica en las concentraciones de hierro y vitamina B12, que junto a la vitamina C hacen la perfecta combinación para su absorción y así combatir este problema.

Reconozca. Hay que aclarar que existen diferente tipos que se caracterizan por el color externo de la raíz, entre ellos están el amarillo, blanco, cremoso, rojo, morado, negro y plomo. El más frecuente es el amarillo y el de color rojo-blanco. Asimismo, según el color varían sus beneficios.

Ojo con lo que consume. El nutricionista advirtió tener cuidado con el consumo de la maca, ya que como es un producto nuevo muchas personas han tergiversado la información de sus propiedades.

Refresco de maca
Ingredientes
• 300 g de maca
deshidratada
• 3 cucharadas de miel
• Ázucar al gusto

Preparación
Limpiar y cocinar la maca en un litro de agua hasta obtener un líquido marrón y dulce natural que suelta la maca durante 30 minutos.

Enfríar y colar. Agregar las cucharillas de miel y el azúcar si fuera necesario y servir.


Entre los 40 a 50 años debe cuidar la nutrición para evitar una serie de posibles enfermedades.

Una de las etapas de la vida femenina es la menopausia y aunque muchas no quieran, tienen que pasar por eso viviendo día a día todos los síntomas causados por la desaparición de la ovulación, menstruación y de la capacidad de volverse a embarazar. Durante este proceso la mujer debe tener una alimentación muy estricta que le ayudará a prevenir algunas enfermedades que usualmente son causadas por este problema.

Situación y alimentación. No a todas las mujeres se les presenta a la misma edad, por eso la ginecóloga Ana Karina Torrico recomienda comenzar con una buena nutrición a partir de los 40 años de edad (premenopausia) consumiendo bastante nitrógeno natural que "se encuentra en la maca (raíz andina) y en la soya". Esto ayudará a combatir los efectos de la menopausia, que llega con dolores de cabeza, sofocos, sudoración, cambios de temperatura, entre otros.

Por otra parte, también se debe aportar al organismo con bastante calcio, ya que con la menopausia se aumenta la posibilidad de "problemas de osteoporosis", causados por la disminución de las hormonas sexuales femeninas, se produce una descalcificación ósea con graves repercusiones.
Los nutricionistas recomiendan no olvidar de comer a diario variedades de frutas y verduras.

Lo que debe evitarse Entre los alimentos que debe ir tachando de su dieta están el consumo de grasas saturadas (presentes sobre todo en carnes y derivados), controlar el aporte de sal en la alimentación y sobretodo disminuir el peso, en caso de sobrepeso u obesidad.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Alimentos para combatir grasas en la sangre

Hay alimentos que te ayudan a mantener el colesterol controlado y que son exquisitos, nutritivos y variados como ciertos pescados, legumbres, frutas y vegetales. Descubre cuáles son.

AJO Y CEBOLLA

La acción que ejercen algunos de los componentes de estos alimentos como las sales y los ácidos álicos, producen un efecto beneficioso a la hora de reducir el colesterol. Hay estudios que indican que incluir ajo en la dieta habitual ayuda a reducir el colesterol en un diez por ciento, ya que contienen unas sustancias sulfurosas, que le otorgan ese olor y sabor característico que actúan cono antioxidantes muy potentes para detener la formación de placas ateromas en las arterias. Se sospechas que la cebolla, el ajo y crucíferas como el repollo, la col, el brócoli y la coliflor, contienen sustancias que actúan c como antiagregantes plaquetarios.

BANANAS

Son muy nutritivas y excelentes para combatir el colesterol. También son beneficiosas para luchar contra la úlcera de estómago y previenen los calambres en caso de que se realice mucho ejercicio físico. Son muy ricas en potasio, en fibra, en vitamina B6 y en ácido fólico.

CIRUELAS

La vitamina E con la que cuenta es perfecta para combatir el colesterol y a que dicho nutriente aumenta los niveles del colesterol bueno en sangre. También contiene potasio y vitamina C, ausencia que provoca la presencia del colesterol en el organismo.

FRESAS

Son una excelente fuente de vitamina C y E, así como de betacarotenos. Protegen contra la gota, el cáncer, la anemia, la artritis y por supuesto, para combatir el colesterol.

LEGUMBRES

Las lentejas y los garbanzos son muy ricos en fibra soluble, además de aportar minerales y proteínas. Deben cocinarse sin grasas animales ya que éstas producen colesterol.

MANZANA

Es una excelente fuente de fibra y de vitamina C. Es muy buena para la circulación, para el corazón y para combatir la diarrea y el estreñimiento. Es rica en pectina, fibra que ayuda a eliminar el colesterol del organismo. Puede ayudar a reducir hasta un diez por ciento el nivel del colesterol a la par que ayuda a eliminar al cuerpo metales nocivos como el mercurio o el plomo.

PESCADOS AZULES

La composición que tienen estos magníficos alimentos gracias a sus ácidos grasos, resultan altamente beneficiosos para el organismo. Se recomienda consumir con bastante frecuencia como medicina preventiva según estudios realizados. Los ácidos omega 3 evitan la formación de lacas en la sangre y por consiguiente los problemas coronarios disminuyen en más de un 50 por ciento entre las personas que ingieren al menos treinta gramos de pescado azul cada día. Caballa, sardinas, atún, salmón o pez espada ingeridos tres veces por semana, tiene un efector cardioprotector.

JALEA REAL

Este producto procedente de las abejas, mejora el organismo en general aumentando la capacidad mental y física. Mejora el optimismo y el buen humor y está recomendada especialmente para optimizar la dieta de los niños y de los ancianos. Rebaja las tasas del azúcar en la sangre y baja el colesterol.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Gestos placenteros para una vida ‘healthy’



Queremos lucir cuerpos perfectos y estar saludables. Y para lograrlo, estamos más equipadas que nunca: tenemos la información, tenemos la voluntad y la nevera llena de comida saludable, pero ¿por dónde empezar? Cambiar nuestros hábitos puede resultar abrumador, por ello se recomienda hacerlo poco a poco a través de pequeños gestos como realizar las compras en el mercado para así conocer los productos frescos, convencer a un grupo de amigas para salir a hacer running, esconder los alimentos procesados, enfocar tus redes sociales para seguir perfiles con recetas sanas e imágenes motivadoras… pero muchas veces fallamos. ¡No más! Los trucos que te damos a continuación son la clave para sumarte poco a poco al movimiento healthy y hacer que la “Operación Bikini” sea todo un éxito con el mínimo esfuerzo y la máxima satisfacción.

Compra en el mercado

Las ventajas de reservar un ratito cada cierto tiempo para ir al mercado son infinitas: desde la posibilidad de probar los productos locales hasta descubrir verduras y frutas en las que ni siquiera habías pensado al hacer la compra. Además, es mucho más fácil encontrar productos frescos y más complicado caer en la tentación de llenar la bolsa con alimentos procesados.

Los nuevos ‘snacks’

Si eres de las que picotea, la planificación es tu gran aliada cuando se trata del arte de ‘merendar’. Prepara dos pequeñas raciones de frutos secos, frutas, hortalizas e infusiones para afrontar la mañana con energía y sin grasas saturadas.

Remplaza esto por aquello

Si lo que deseas es llevar una vida más saludable sin notar un cambio radical, empieza con pequeños gestos. Por ejemplo, sustituye las palomitas de maíz por edamames. ¿Quieres algo dulce? Prueba con unos gajos de mandarina o fresas frescas. ¿Sales a tomar algo con amigos? Pide zumos naturales en lugar de refrescos. ¿Tienes sed? Bebe tés e infusiones con efectos depurativos. En lugar de papas fritas, come manzana cortada en tiras... El cambio se construye con pequeños gestos.

Rico zumo

Si te haces un rico zumo, opta por hacerlo con jugo de cítricos: es desintoxicante y depurativo, perfecto para reducir las medidas del abdomen y la cintura, aporta también vitaminas A, B y C al igual que minerales como potasio, hierro, calcio y magnesio. Para notar los resultados se debe beber a diario y los ingredientes son: 2 hojas de espinaca, 3 naranjas, 1 taza de papaya picada en cuadros y 1 rodaja de piña. Se licúan todos los ingredientes juntos y se bebe al instante.

Fuera estrés

Los expertos aseguran que el estrés, la falta de sueño, la mala alimentación o el abuso de tabaco y alcohol pueden favorecer la fatiga en la piel. Por cada 10 años que una persona fuma, su piel envejece 2 años y medio más, según un reciente informe de la compañía biomédica Pfizer. Recuerda que no dormir las horas adecuadas de sueño nos llevan a un agotamiento y a una necesidad de energía que muchas veces se busca en una ración extra de comida, por no mencionar los problemas de metabolismo que puede ocasionar el no descansar al menos 8 horas diarias.

Comienza el día con ejercicios aeróbicos y acaba el día meditando o haciendo yoga para bajar el ritmo y poder dormir profundamente.

Una cena ligera

En un estudio elaborado por Carlos Fernández, Director Médico de Grupo NC Salud, afirma que “al final del día, conviene apostar por cenas ligeras con productos que faciliten la digestión y potencien la relajación, preparándonos para el momento de dormir. Aquellos ricos en triptófano, como el plátano, la avena, la leche caliente, o las almendras, son esenciales para fabricar serotonina, la llamada hormona de la felicidad que contribuye a disminuir los niveles de estrés y nerviosismo”.

Estudios científicos realizados por el Instituto de Biomedicina, Farmacia y Fisiología de la Nutrición de la Universidad de Helsinki concluyen que las personas que duermen menos presentan mayor probabilidad de consumir más alimentos ricos en grasas y carbohidratos refinados, así como menores proporciones de verduras, siguiendo unas pautas dietéticas más irregulares. Estos patrones alimentarios inciden en nuestra salud, asociando la falta de descanso al aumento de peso y, por tanto, al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y déficit de rendimiento.

Llena la cesta de verduras

Un estudio realizado por el Profesor Brian Wansinnk, director del Food and Brand Lab de la Universidad de Cornell, el prestigioso centro de investigación sobre la psicología de la alimentación, reveló que aquellas personas que tienen en casa el frutero a la vista llegan a pesar hasta 3 kilos menos que quienes tienen otro tipo de snacks a mano. El truco está en preparar unas crudités y tenerlas en la nevera a primera vista para que al abrirla sea lo primero que nos apetezca.

También las redes sociales nos pueden ayudar para ‘tentarnos’ con delicias saludables. Pinterest es una fuente inagotable de recetas saludables como también lo puede ser Instagram.

Apps como fuente de inspiración y motivación

Si lo tuyo son las aplicaciones y las nuevas tecnologías, descubre MyFitnessPal, una aplicación móvil diseñada para aquellas personas que buscan perder peso, mantenerlo o simplemente mejorar su forma física mediante la adquisición de hábitos de vida sencillos. Provista de 6 herramientas –diario personal, recetario, contador de calorías, una alarma que te recuerda que bebas agua, comunidad y una selección de 350 actividades de fitness– es la perfecto compañera (es gratuita y está disponible para iOs y Android).

Equilibrio ante todo

En las cinco comidas diarias que tenemos que realizar no podemos olvidar las carnes, el pescado, las legumbres y los productos ovolácteos –es fundamental respetar la pirámide de nutrición para conseguir el perfecto equilibrio–. Suma a tus desayunos unas lonchas de pavo o un huevo pasado por agua, elige platos como pescados a la plancha, un filete de ternera y disfrútalos.

¡NO A LOS ALIMENTOS PROCESADOS!

Un estudio de la Universidad de Georgia ha encontrado que los emulsionantes añadidos artificialmente a muchos alimentos procesados interrumpen la acción de las bacterias en nuestro tracto intestinal, haciendo que nuestro cuerpo sea capaz de acumular grasa más fácilmente. Estos ingredientes alteran la flora bacteriana pudiendo incluso ser la causa de enfermedades como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn. Y es que casi el 90% de nuestros sistema inmunológico funciona gracias a esta flora intestinal, de ahí que si los emulsionantes producen un desequilibrio no solo en nuestro peso sino también en nuestro estado de salud.

Ten en cuenta que los alimentos procesados tienen muchas formas y manifestaciones, no tienen por qué ser necesariamente una grasienta hamburguesa o esos nuggets de pollo. Estos emulsionantes también están en cosas tan básicas como el pan, la margarina, los postres o los aliños de ensalada. También la comida precocinada e incluso en la que tiene un aspecto aparentemente ‘natural’ y que encontramos en cualquier supermercado como una ‘opción sana y baja en calorías’. Por ejemplo, cereales, galletas integrales, carnes con poca grasa y que apenas requieren preparación...

La presencia de esos emulsionantes está provocando, de manera silenciosa, que acumules más grasa en tu organismo.

Para reconocer estos alimentos te damos algunos tips:

Huye de alimentos ‘frescos’ que tengan una fecha de caducidad muy lejana. Eso significa que no serán tan frescos como prometen y que les habrán añadido algún tipo de sustancia que prolongue artificialmente su vida.

TODO alimento procesado tiene un equivalente no procesado. Y es sencillo encontrarlo: busca siempre la ‘versión original’ de todo. Es mejor comprar en el mercado y que el carnicero te prepare tu pedido al momento que comprar en bandeja.

Evita todo aquello que se ‘cocine’ en el microondas. Un plato completo con su guarnición y todo, listo en 1 minuto, seguro que tiene propiedades artificiales, pues lleva meses en la estantería del supermercado con su mismo aspecto y textura.

Vuelve a los orígenes. En resumen, haz la compra como la hubiera hecho tu abuela hace 40 años: vuelve al mercado tradicional, llévate tu propio carro, no compres comida envasada y preparada.

INTENTAMOS ACLARAR ALGUNAS DUDAS RESPECTO AL INFORME SOBRE LA CARNE Y EMBUTIDOS, DIFUNDIDO POR LA OMS.

La semana pasada, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasificó a la carne procesada como “cancerígena” para los humanos. Y así se desató la polémica. Para aclarar algunas dudas que surgieron en los últimos días con respecto a este tema, recolectamos la opinión algunos expertos.

El informe consideró además que la carne roja “probablemente” también es “cancerígena”. Estas conclusiones dieron la vuelta al mundo.

El doctor Mauricio Cuello, subdirector del Instituto Nacional del Cáncer en Uruguay, aseguró en una entrevista con el Espectador, que al informe de la OMS “hay que tomarlo con tranquilidad y mesura, no hay información nueva. Se conocían estos datos desde hace años”.

Como dato sobre la prudencia de la información divulgada en estos días, aseguró que hay un estudio de la Universidad de Oxford que “encuentra más casos de cáncer de Cólon en vegetarianos que en no vegetarianos”.

El doctor explicó que “hay que diferenciar carnes” de bovinos que pastan libremente y criados en corrales comiendo maíz, y mencionó que cuatro de cada 10 casos de cáncer responden a la alimentación. Esto “es un valor teórico” porque no hay “estudios locales”.

Sin embargo, advirtió que si bien la “costrita del asado es muy rica”, es un “carcinogénico directo”.

Grupos de alimentos

“No se pueden demonizar alimentos”, advierte Fernando Rivera, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). “La dieta no se puede valorar ingrediente por ingrediente ya que depende mucho de la manera en la que se agrupan los alimentos”, añade Rivera. “Podríamos hacernos una pregunta: ¿La comida produce cáncer? Y la respuesta es sí, pero depende de lo que comas y de cómo lo comas”. En los años sesenta, las hortalizas, las patatas y los cereales formaban el grueso de la dieta de los españoles (un 57% de lo que se ingería). La carne y el pescado, juntos, solo representaban el 6,3% de la alimentación, según la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura). Actualmente, el consumo de carne y pescado roza el 16%. Y el codillo, las salchichas o el tocino dominan sobre el lenguado (comemos 140 gramos diarios de carne frente a 72 de pescado, según el Ministerio de Agricultura). “El problema es que nos hemos apartado mucho del patrón de la dieta mediterránea”, dice María Ballesteros, nutricionista y vocal de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), “y no hemos hecho el cambio del todo bien”.

Otros demonios de la dieta

La demonización de diferentes alimentos ha sido una constante desde que se publican estudios científicos relacionados con la alimentación. “El jamón pasó de ser vilipendiado a convertirse en una maravilla. Al revés que le pasó al salmón ahumado, que de saludable se convirtió en un enemigo por su contenido graso o los hidrocarburos que contenía tras pasar por el fuego”, recuerda la nutricionista Laura Pire.

Cuando se investiga sobre un alimento siempre se puede encontrar algo perjudicial: “Podríamos llegar a la conclusión de que no tenemos que comer nada. No moriríamos de cáncer sino de hambre”, dice María Ballesteros, de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Además del producto en sí mismo, los profesionales recomiendan fijarse en los aditivos que llevan. “Un aditivo peligroso puede y debe evitarse. Un componente de la dieta, no”, apunta Pire. La clave está en nutrirse, disfrutar de la comida, y no atiborrarse y comer cualquier cosa.

Exceso

Sobre la asociación entre el consumo excesivo de carne y una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares o cáncer de colon ya se había hablado. Igual que se sabía que el exceso de azúcar engordaba o perjudicaba la vista y que el abuso del aceite subía el colesterol. Pero eso no significa que haya que expulsar esos alimentos de nuestros desayunos comidas o cenas. “No hay que apuntarse a ningún alimento igual que no hay que borrar ninguno de nuestra lista”, recomienda la nutricionista Laura Pire. “No son tan importantes los alimentos concretos, que siempre deben ser de calidad y lo más frescos posibles, sino el patrón alimentario [la dieta]”, añade.

Para esta profesional, el problema radica en cómo se tratan estos temas: “Como en otras ocasiones, se ha generado una alarma alimentaria porque se ha equiparado un alimento con un tóxico”, prosigue la nutricionista. “No es la primera vez, por eso hay que cuidar cómo se tratan estos temas para no generar una falsa sensación de peligro”, añade. “Hay noticias científicas que no deberían llegar a los medios hasta que no existiera una evidencia muy clara. Por otro lado, es necesaria una estrategia de comunicación que explique bien las conclusiones de un informe sin caer en el drama”, recomienda Xavier Medina, director de la Cátedra UNESCO de Alimentación, Cultura y Desarrollo de la Universitat Oberta de Catalunya.

El turno de la carne

Primero fue el azúcar. Y el mundo abrazó la sacarina. Pero luego la sacarina se reveló dañina y apareció la estevia. El aceite de oliva, saludable por el tipo de grasas que posee, fue una vez demonizado hasta que el de girasol le sustituyó como enemigo mortal. El pasado lunes, después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicara las conclusiones de su último metanálisis —un estudio sobre otros 800 estudios elaborado por 22 expertos—, les tocó el turno a la carne roja y a la carne procesada; alimentos cuyo consumo excesivo ha sido asociado con una mayor incidencia de varios tipos de cáncer, como el de colon o el rectal.



Un informe con “buena fe”

Todos los expertos consultados por El País, consideran que la OMS actúa de buena fe: “Su objetivo no es amargarnos la vida”, bromea Jesús Contreras, catedrático de Antropología Social de la Universidad de Barcelona y director del Observatorio de la Alimentación. “Si leemos tranquilamente el informe no dice nada muy grave: solo concluye que existen estudios suficientes para asociar la carne procesada con el cáncer. Y eso es lo que hay que comunicar a la población. Como en el resto de alimentos, es tan importante el tipo de carne como el proceso [los aditivos y estabilizantes usados, por ejemplo]. No es igual comer tres salchichas muy baratas y de procedencia dudosa, que comprarlas en la carnicería”, aclara.

“En el mundo actual, acelerado y sin tiempo, no se habla de un tema si no existe una sensación de urgencia”, opina Lluís Serra-Majem, profesor de Medicina preventiva y salud pública de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria. Serra-Majem impulsó el reconocimiento de la dieta mediterránea como Patrimonio Mundial de la Humanidad y reconoce no ser partidario de este tipo de alarmas, “pero se debe avisar de que el consumo de carne en países como España ha crecido muchísimo”. “Estos anuncios nos pueden hacer tomar conciencia sobre un problema del que casi no se habla”, concluye.

¿Limpiando la mala imagen de la carne roja?

Jugosa y a punto saliendo de la parrilla. Parece que ésa será una de las visiones de un pasado feliz por la ignorancia. Mientras nada sabíamos de los problemas que le han encontrado a la carne, las parrilladas de fin de semana, los festejos con carne ahumada y cocida bajo tierra, parecían lo más cercano a la alimentación saludable si no se sufría de gota.
Con el anuncio reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que declara a la carne roja como posiblemente cancerígena y a la procesada como cancerígena, los hábitos de consumo cambiarán paulatinamente y las industrias cárnicas sufrirán.
En la Argentina, los productores de carne mantuvieron declaraciones cautelosas. Y es que aunque allí viven 50 millones de reses y 43 de personas, pareciera no ser una buena decisión arremeter contra la OMS, un actor mundial de alta credibilidad.
Nadie ha negado que el impacto será fuerte y voces tímidas han empezado a pedir aclaraciones a las declaraciones. Pero sería poco estratégico emitir declaraciones contrarias, por un lado, para no herir sensibilidades de actores con los que se deberá entablar conversaciones en un cercano futuro y, por el otro, porque un actor interesado no es creíble.
Es seguro que todas las asociaciones de productores cárnicos más importantes del mundo (las de ambos lados del río de La Plata, Paraguay, Australia, España, por dar unos ejemplos) ya han establecido estrategias de cabildeo hacia la OMS para generar aclaraciones o especificidades.
Mientras, en el ámbito público y si siguen las reglas del manejo de crisis al pie de la letra, deberán dar declaraciones genéricas, sin posturas claras y ojalá amparadas en asociaciones gremiales para evitar individualizar a una empresa y ponerla como único vocero frente a la más grande organización de la salud.
Todos los grandes productores argentinos pidieron remitirse a las declaraciones de su gremio y negaron declaraciones unitarias. Estrategia correcta. Ya que las declaraciones de algún interesado lo más probable es que incrementarían las dudas sobre la inocuidad del producto.
Cuando el productor sale a defender lo suyo, la credibilidad rueda y la suspicacia aumenta. Sólo un paréntesis en esto para graficar el punto. Hace poco y por pocos días, un comercial sobre la inocuidad de la leche Sancor comenzó a difundirse en los medios nacionales.
Muy poca gente se había enterado sobre una denuncia hecha fuera de las fronteras bolivianas a un subproducto de esa leche. La aclaración en medios masivos provocó, en cambio, más preguntas e impulsó la búsqueda de aquella crisis desconocida inicialmente.
La respuesta a la crisis es ante la opinión pública y no en canales comerciales. La credibilidad es la moneda con que se juega en la crisis y debe ser resguardada.
Siguiendo con el tema de la carne. Ningún gran productor salió a los medios a dar declaraciones, pero sí la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos españoles que animó a seguir el consumo sin preocupación y tachó de alarmistas las declaraciones de la OMS.
Pero existe una diferenciación, los pequeños productores hacen carne orgánica y lo objetado por ellos es que el pronunciamiento no hace distinciones. Y las hay. El ganado alimentado con productos naturales y que aún pasta, es distinto, dicen, del producido industrialmente. Otros grupos de productores españoles han comenzado a diferenciar el jamón ibérico de los otros para llevar la discusión a las maneras y los ingredientes con que se producen las carnes procesadas.
Quizá a causa del revuelo de las declaraciones o por acciones gremiales, la OMS acaba de "aclararse”: niega haber desaconsejado la ingesta de carne, dice haber recomendado un consumo moderado. Según el periódico argentino El Clarín, la OMS habría recibido "una serie de consultas, expresiones de preocupación y solicitudes de aclaración” que la empujaron hacia esta nueva explicación que es, sin duda, un sustancial cambio al pronunciamiento inicial. Y así … ¿qué siga la parrillada?

martes, 3 de noviembre de 2015

MEDICINA CIENTÍFICA ¿Comer mata?

El pasado lunes, después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicara las conclusiones de su último metanálisis —un estudio sobre otros 800 estudios elaborado por 22 expertos—, les tocó el turno a la carne roja y a la carne procesada; alimentos cuyo consumo excesivo ha sido asociado con una mayor incidencia de varios tipos de cáncer, como el de colon o el rectal.

Sobre la asociación entre el consumo excesivo de carne y una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares o cáncer de colon ya se había hablado. Igual que se sabía que el exceso de azúcar engordaba o perjudicaba la vista y que el abuso del aceite subía el colesterol. Pero eso no significa que haya que expulsar esos alimentos de nuestros desayunos comidas o cenas.

“Como en otras ocasiones, se ha generado una alarma alimentaria porque se ha equiparado un alimento con un tóxico”, prosigue la nutricionista. “No es la primera vez, por eso hay que cuidar cómo se tratan estos temas para no generar una falsa sensación de peligro”, dice la nutricionista española María Ballesteros.

“Hay noticias científicas que no deberían llegar a los medios hasta que no existiera una evidencia muy clara. Por otro lado, es necesaria una estrategia de comunicación que explique bien las conclusiones de un informe sin caer en el drama”, recomienda Xavier Medina, director de la Cátedra UNESCO de Alimentación, Cultura y Desarrollo de la Universitat Oberta de Catalunya.

Otros demonios
La demonización de alimentos ha sido una constante desde que se publican estudios científicos relacionados con la alimentación. “El jamón pasó de ser vilipendiado a convertirse en una maravilla. Al revés que le pasó al salmón ahumado, que de saludable se convirtió en un enemigo por su contenido graso o los hidrocarburos que contenía tras pasar por el fuego”, recuerda la nutricionista Laura Pire.

Cuando se investiga sobre un alimento siempre se puede encontrar algo perjudicial: “Podríamos llegar a la conclusión de que no tenemos que comer nada. No moriríamos de cáncer sino de hambre”, acota Ballesteros.

Además del producto en sí mismo, los profesionales recomiendan fijarse en los aditivos que llevan. “Un aditivo peligroso puede y debe evitarse. Un componente de la dieta, no”, apunta Pire. La clave está en nutrirse, disfrutar de la comida, y no atiborrarse y comer cualquier cosa.

Sobre la asociación entre el consumo excesivo de carne y una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares o cáncer de colon ya se había hablado. Igual que se sabía que el exceso de azúcar engordaba o perjudicaba la vista y que el abuso del aceite subía el colesterol. Pero eso no significa que haya que expulsar esos alimentos de nuestros desayunos comidas o cenas. “No hay que apuntarse a ningún alimento igual que no hay que borrar ninguno de nuestra lista”, recomienda Pire. (Fragmento)

¿Se debe o no consumir carne?



El consumo de carne debe ser moderado, como máximo de dos a tres veces por semana, y formar parte de una dieta variada y equilibrada, dijo la doctora María Neira, directora en la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con esta recomendación, la directora del Departamento de Salud Pública y Determinantes Sociales y Medioambientales de la Salud de la OMS comentó los resultados de un estudio internacional que ha clasificado a las carnes procesadas de cancerígenas, incluidos todo tipo de embutidos.

Tal conclusión, apoyada en años de investigación y en 800 estudios sobre la cuestión, establece que a partir de un consumo de 50 gramos de carne procesada por día el riesgo de cáncer colorrectal aumenta un 18 por ciento, aunque también se establece una relación con otros tipos de tumores, como de páncreas y próstata.

"Esta clasificación formal sólo era cuestión de tiempo, a nadie en la ciencia le ha sorprendido", sostuvo Neira en una entrevista a Efe, durante la que aseguró que no hay razón para la corriente de alarmismo que se ha generado.

Según la experta española, "cuando hacemos una clasificación de este tipo, la dificultad siempre está en cómo comunicarlo y en cómo los individuos van a interpretar la información, pero no hay necesidad de alarmismo".

"Por el contrario, cuanto más sabemos de factores de riesgo, más podremos avanzar en la prevención del cáncer", comentó.
Neira resaltó que "se puede continuar consumiendo carnes procesadas, siempre y cuando no sea más de dos a tres veces por semana".
Agregó que, "en el fondo, se trata de la misma recomendación que los nutricionistas y expertos en cáncer ya hacían en relación a tener una dieta" equilibrada.

El secreto, dijo, está en respetar lo que se conoce como "pirámide nutricional", en cuya base están los alimentos que se pueden consumir todos los días (frutas y verduras) y que en la parte superior está formada por productos que se deben tomar de forma más moderada o esporádica, como las carnes procesadas y las rojas.

Sin embargo, Neira recordó que ninguna enfermedad tiene un factor de riesgo único.

"Además de una alimentación variada y equilibrada, el resto depende de una buena higiene de vida, en la que se reduzcan otros riesgos importantes, como el consumo de tabaco y de alcohol", explicó.

Añadió que "también es importante tener una vida activa y lo menos sedentaria posible".

Volviendo a la carne, la directora de Salud Pública de la OMS recordó que desde hace tiempo está recomendado "no consumir carne excesivamente" y que probablemente el secreto sería "volver a la dieta mediterránea que practicábamos en España".

Sobre seguir tomando o no especialidades gastronómicas de embutidos, Neira insistió en que "lo ideal es que los españoles sigan consumiendo estos alimentos con moderación y variedad".

"No creo que nadie tenga en su dieta una ración de bacon o embutidos de forma diaria, en cantidades elevadas y durante años", precisó.
Sobre la influencia que tiene o no la calidad de la carne procesada en aumentar el riesgo de cáncer, la experta aclaró que no se trata de esto, "sino de las sustancias que se les añade durante su procesamiento", como nitritos o en el proceso de salazón.

Tales substancias son utilizadas para preservar, añadir sabor o simplemente para eliminar organismos infecciosos, "pero cuanto más se añadan en ese proceso (industrial) más riesgo habría", recalcó.

Recordó que las temperaturas de cocción constituyen otro elemento a tener en cuenta porque la carne en contacto directo y durante mucho tiempo con calor intenso o fuego directo libera sustancias conocidas desde hace varios años como cancerígenas.

En suma, tomado en el contexto de una vida y de una dieta equilibrada "se puede hacer una parrillada o una barbacoa de vez en cuando", concluyó.

Estudio genera polémica entre los principales países productores de cárnicos

Se debe comer carne o no es la pregunta que se hacen millones de personas en el mundo después de que la OMS haya vinculado la ingesta de carne procesada con el cáncer y un sí rotundo es la respuesta del sector cárnico del continente americano.

El estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica, además, que "probablemente" es cancerígeno consumir carne roja.

"Lo que dicen es una tontera", dijo Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados de Argentina, un país que está entre los mayores productores, exportadores y consumidores (84,7 kilos per capita al año, según la OCDE) mundiales de carne de vacuno.

"Para nosotros, no tiene ninguna relevancia. Si el informe no fuera proveniente de un organismo tan importante como la OMS, pensaríamos que es un 'lobby' de la carne blanca", añadió.

Los 22 expertos de diez países que elaboraron el informe, calificado de "inhumano" por la china Shuanghui, la mayor fabricante de carne de porcino del mundo, vieron una "evidencia suficiente" de que el consumo de carne procesada, como salchichas y embutidos, provoca cáncer colorrectal.
Con respecto a la carne roja se constató una "evidencia limitada", pero una "evidencia mecanicista" que sostiene un efecto carcinógeno.

En respuesta, los carniceros de Uruguay, país donde se consumen 82,9 kilos al año por habitante y la exportación de carne es una importante fuente de divisas, se han centrado en defender el modo "natural" de criar al ganado en el país, a cielo abierto, con pasto natural y sin hormonas.

"Lo que decimos como vendedores de carne es que todos los estudios que se han hecho de la carne, se han hecho en Estados Unidos o países del primer mundo, con carnes de ellos. No hay estudios con carnes de América Latina", afirmó el presidente de la Unión de Vendedores de Carne, Hebert Falero.

Desde Estados Unidos también se defienden. El Instituto estadounidense de la Carne, que representa a las empresas que procesan el 95% de la carne roja y el 70% de los productos de pavo en EE.UU. y sus proveedores en América, argumenta que el informe desafía el "sentido común".
"Es un nuevo ejemplo de ciencia politizada, que no está fundada en la verdad", sostuvo, por su parte, Sid Miller, comisionado de Agricultura de Texas, el estado de EE.UU. que más carne de vacuno exporta.

El Consejo Mexicano de la Carne, integrado por unas 40 empresas, considera que el estudio, sobre el cual aún no se han pronunciado las grandes cadenas de comidas rápidas, no toma en cuenta "los beneficios, el valor nutrimental y la relevancia de la proteína cárnica".

La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), que aprovechó para retomar su campaña "No coma cuento, coma carne", cree que el informe "no es concluyente" y que va en la misma dirección de otros estudios en los que se advierten riesgos para la salud, pero que no incluyen un dictamen certero.