jueves, 30 de octubre de 2014

Mango, para verte mejor...

El cambio de temporada trae consigo una variedad de frutas y entre ellas se encuentra el mango, un alimento exótico de abundante pulpa y dulce sabor que ya comienza a seducir paladares.

Ideal para la vista. Una de sus principales características es que previene la degeneración macular gracias a la zeaxantina, un antioxidante que actúa como protector de la mácula de la vista, resaltó el nutricionista Edwin López. Asimismo tiene betacaroteno, que interfiere en la actividad de la función de los conos durante la visión nocturna reforzándolos.

Elimina los deshechos Por otro lado, tiene bastante fibra celulósica que ayuda en la purificación y limpieza del tubo digestivo, devolviendo así su correcto funcionamiento.

Protege la piel. El nutricionista David Ruiz resaltó que al ser rica en vitamina A contribuye a la buena salud de la piel y el cabello, es más, ayuda a eliminar las manchas provocadas por el sol y devuelve el brillo a la cabellera.

Rica en fibra y potasio También destacó el beneficio de prevenir enfermedades cardiovasculares y la hipertensión debido a que tiene abundante fibra y potasio.

Para la salud de los huesos. Otro dato muy importante es que al tener vitamina K, tiene un efecto que mejora la absorción del calcio, por lo cual interviene para no sufrir una fractura ósea.

No se consumen verdes Respecto a consumir esta fruta antes de tiempo, o sea, no madura, López indicó que no es apto para el consumo porque tiene almidones que no están biodisponibles, por lo tanto se debe aprovechar la fruta en un estado maduro. David recomendó consumir dos o tres porciones de mangos al día o en jugos realizados con agua. Asimismo, indicó que no tiene efectos contraproducentes.

Receta
Flan de mango

Ingredientes

• 1 taza de azúcar
• 6 huevos
• 1 lata de leche evaporada
• 1 lata de leche condensada
• 1 cucharada de vainilla
• 1 cucharada de fécula de maíz
• 1 pizca de sal
• 2 tazas de mango
• 1 cucharada de canela en polvo
• 2 cucharadas de licor brandy


Preparación
1. Precalentar el horno

2. En una olla, derretir el azúcar hasta quedar color caramelo con un poco de agua y agregar en pequeños moldes individuales o en un molde.

3. En una sartén a fuego moderado, cocinar el mango, la canela y el licor hasta obtener una consistencia de puré.

4. En la licuadora o procesador de alimentos, mezclar los huevos, la leche evaporada, la leche condensada, el extracto de vainilla, la fécula de maíz y la sal por 30 segundos.

5. Agregar el mango a la mezcla y batir hasta obtener una consistencia suave.

6. Añadir la mezcla a los moldes y hornear de 20 a 30 minutos.

COMER MÁS DE ALGUNAS GRASAS PUEDE SER BUENO PARA LA SALUD

Esta es una de esas noticias, que te hacen pensar en que tu abuelita no estaba tan mal cuando comía natilla con mermelada o arroz bañado en mantequilla.

Tras años de que nos advirtieran que la grasa saturada bloquea las arterias y engordan, ahora está surgiendo cada vez con más evidencia, que algunas de las grasas saturadas podrían ayudarnos a perder peso y son buenas para el corazón.

Hace unos meses, por ejemplo, una revisión sistemática de estudios financiada por la British Heart Foundation titulada -”La asociación de los ácidos grasos ingeridos, circulantes y suplementarios con el riesgo coronario”- causó revuelo.

A pesar de años de advertencias, cuando se pusieron a revisar los estudios los expertos no encontraron evidencia sólida de que la grasa saturada afecta el corazón.

Estudios

Científicos de las universidades de Oxford, Cambridge y Harvard, entre otros, examinaron los vínculos entre consumir grasa saturada y las enfermedades del corazón.

A pesar de que examinaron los resultados de casi 80 estudios que involucraban a más de medio millón de personas, no pudieron encontrar evidencia convincente de que comer ese tipo de grasa aumentaba el riesgo.

De hecho, cuando analizaron las investigaciones sobre la sangre, encontraron que niveles altos de algunas grasas saturadas, particularmente aquellas que están en la leche y los productos lácteos conocidas como ácido margárico, estaban asociadas con un riesgo menor de afecciones cardíacas.

Aunque hubo críticos, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido describió el informe como “un trabajo impresionantemente detallado y extensivo de investigación que probablemente dará lugar a más estudios”.

Aclarar confusiones

Algunos académicos cuestionaron el informe y otros se preocuparon de que este tipo de investigación iba a confundir a la gente y que el mensaje que iba a trascender es que “está bien comer mucha más grasa saturada, incluso si está en las empanadas”.

Sabemos que los niveles actuales de obesidad han sido alimentados, al menos en parte, por el consumo de cosas como papas fritas y pasteles, que tienen mucha grasa, azúcar y calorías.

Hay quienes temen que el mensaje se torne en que podemos hartarnos de comida basura, lo cual es errado.

Uno de los investigadores del estudio, Kay-Tee Khaw, del departamento de salud pública de la Universidad de Cambridge, dejó claro que su estudio no era una licencia para atiborrarse con comida basura, pero también concedió que la nueva información complicaba las cosas.

“Es complicado en el sentido de que algunos alimentos que tienen un alto contenido de grasa saturada consistentemente parecen reducir el riesgo de enfermedades cardíacas”.

De dónde viene la comida

Hay buena evidencia de que comer un puñado de nueces grasosas varias veces a la semana reduce el riesgo de tener problemas con el corazón, a pesar de que son ricas en grasa saturada, sin embargo, la evidencia sobre los lácteos con toda su grasa es menos sólida.

“Es muy claro que el ganado que come pasto tiene patrones de ácidos grasos muy diferentes al del que es alimentado con maíz”, explicó Kay-Tee Khaw.

“Por eso pienso que la forma en la que el animal fue criado probablemente tiene un gran impacto en su perfil nutricional y, presuntamente, en el resultado en la salud”.

“Es posible que por eso hay tanta evidencia contradictoria, porque depende de dónde viene la comida“, agregó.

La carne de vacas que comen pasto parece ser mejor para la salud que la de las que comen maíz.

En Estados Unidos, la mayoría del ganado es alimentado con maíz y hay evidencia de que índices altos de consumo de carne roja están asociados con índices altos de enfermedades cardíacas. En Europa, donde el ganado come pasto, el vínculo es menos claro.

¿Y la talla?

Pero, así sea cierto que comer ciertos tipos de grasa no es tan malo como se pensaba, seguramente sigue siendo malo porque engorda, ¿no? No necesariamente.

Un informe reciente, titulado “El consumo alto de grasas lácteas relacionadas a menor obesidad central” y publicado en el Scandinavian Journal of Primary Health Care, cuestiona ese vínculo.

En el estudio, los investigadores le hicieron seguimiento a 1.589 suecos durante 12 años.

Encontraron que quienes seguían una dieta baja en grasas (sin mantequilla ni crema y con leche descremada) tenían más probabilidades de engordar alrededor de la barriga (obesidad central) que aquellos que comían mantequilla, leche entera y crema.

Una razón podría ser que la grasa tiene una gran capacidad de saciar, por lo que cuando la gente la elimina de su dieta, consciente o inconscientemente remplaza las calorías con otra cosa, a menudo con carbohidratos refinados como pan blanco o pasta.



En EEUU

Otro caso para resaltar es el fracaso de una iniciativa del Instituto Nacional de la Salud de EE.UU. En su estudio, 48.835 mujeres posmenopáusicas recibieron aleatoriamente instrucciones de seguir una dieta baja en grasa o ser parte del grupo de control.

Fue el experimento aleatorio más grande a largo plazo de una intervención dietética hecho jamás y durante un período de 8 años las mujeres rebajaron en un 8% el consumo de grasas.

Desafortunadamente, cuando se les comparó con el grupo de control, eso no hizo casi ninguna diferencia en su peso y ninguna en términos del riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame. En contraste, hubo otro estudio, publicado el año pasado en el New England Journal of Medicine, en el que a 7.500 hombres y mujeres les asignaron aleatoriamente ya sea una dieta baja en grasa o una mediterránea, con un contenido de grasa mucho más alto. Al grupo que comía más grasa le fue mejor.

En la dieta mediterránea, además de frutas, vegetales, carne y pescado, a los voluntarios los alentaban a comer nueces grasosas, aceite de oliva y tomarse una copa de vino con sus comidas.

No sorprende que la tasa de deserción en ese grupo fue mucho menor que en el del grupo de la dieta baja en grasa (4,9% versus 11,3%). Pero además gozaron de mejores resultados en términos de salud.



QUICKIE

Nada de esto es una licencia para empezar a comer bandejas de cosas fritas ni a tomar crema como si fuera agua, pues así la grasa no perjudique el corazón, no hay ninguna duda de que consumir demasiadas calorías sí.

Las semillas y su excelente interés nutricional

Se incluyen en la gastronomía moderna para proveer un toque exquisito a las comidas y albergan un concentrado de nutrientes esenciales para la salud del cuerpo. Por estas razones, es primordial incorporarlas a tu menú diario.

9 opcioneS sanas para tu organismo

A pesar de su tamaño minúsculo, las semillas poseen una gran cantidad de proteínas vegetales, fibras, vitaminas, minerales, oligoelementos y ácidos grasos insaturados. Suministran mucha energía al organismo y pueden ser incluidas

en diversas recetas.

CHÍA

Estas semillas atesoran una multitud de nutrientes. Contienen hierro y folato, los cuales son esenciales para el funcionamiento óptimo del metabolismo. Su riqueza en calcio y magnesio permiten fortalecer los dientes y huesos, mientras que su alto aporte en omega 3 es excelente para el corazón, ya que reduce la tasa de triglicéridos y colesterol nocivo para la salud. Esto ayuda a disminuir los riesgos de desarrollar problemas en las arterias. También poseen fibras solubles, las cuales estabilizan el nivel de glucosa sanguínea, evitan el exceso de colesterol y aumentan la sensación de saciedad.

CÁÑAMO

Las semillas de cáñamo consisten en una excelente fuente de proteínas y fibras, las cuales son esenciales para la salud cardíaca y gastrointestinal. Gracias a su alto contenido en omega 3 y 6, favorecen el crecimiento del cabello y del tejido cutáneo. También mejoran el funcionamiento cerebral y cardiovascular. Asimismo, estas semillas contienen fitoesteroles. Éstos reducen la tasa de colesterol nocivo para el organismo. Por otro lado, es un producto libre de pesticidas, ya que su planta no necesita ningún químico. De esta manera, su sabor es suave y agradable, parecido a las avellanas o nueces y no acarrean problemas de digestión o intoxicación.

GRANADA

Esta fruta contiene numerosas semillas que son ricas en vitaminas, fibras, potasio, calcio, hierro, zinc, magnesio y antioxidantes. Estos últimos componentes permiten proteger las células del cuerpo de los radicales libres y previenen la formación de coágulos en la sangre. Por lo tanto, reducen los riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Asimismo, las semillas de granada encierran polifenoles, los cuales disminuyen las probabilidades de padecer cáncer. También tienen propiedades antiinflamatorias y combaten las enzimas que destruyen los cartílagos.

LINO

Debido a su alto contenido en fibras solubles, las semillas de lino disminuyen la tasa de colesterol nocivo. También incrementan la sensación de saciedad, estabilizan el nivel de glucosa en la sangre y favorecen el proceso de digestión. Por otro lado, son una fuente rica de ácidos grasos omega 3, los cuales son esenciales para el funcionamiento del cerebro y de los ojos. Asimismo, estos componentes permiten reducir las cantidades de triglicéridos sanguíneos. Finalmente, los fitoestrógenos presentes en estas semillas contribuyen a prevenir algunos cánceres.

CALABAZA

La calabaza es una fruta que contiene muchas semillas, las cuales encierran vitaminas del grupo B, hierro, magnesio y zinc. Estas sustancias son importantes para luchar contra los radicales libres y fortalecer el organismo. Asimismo, las semillas de calabaza tienen un aporte alto de proteínas concentradas en triptófano, el cual es un aminoácido que reduce la ansiedad. En cuanto a los omega 3 que se encuentran en las mismas, son ácidos grasos que evitan el exceso del colesterol nocivo en el cuerpo y mejoran la circulación sanguínea, lo que es esencial para el funcionamiento del cerebro y corazón.

AJONJOLÍ

Suele ser muy apreciado por el sabor que brinda a las comidas. Sus semillas consisten en un concentrado de calcio, el cual es primordial para fortalecer los huesos. También contienen hierro, fósforo, zinc, vitaminas del grupo B y fibras. Éstas últimas son esenciales para el funcionamiento óptimo del sistema digestivo, ya que regulan eficazmente el tránsito intestinal. Asimismo, las semillas de ajonjolí poseen dos sustancias propias: la sesamina y la sesamolina, las cuales pertenecen a un grupo de fibras llamadas lignanos. Éstas tienen un efecto benéfico sobre el colesterol, ya que lo reducen. También permiten equilibrar la presión arterial.

GIRASOL

Esta flor encierra unas semillas ricas en vitaminas del grupo B y folato. Estos componentes protegen el sistema inmunitario. También son útiles durante el embarazo, ya que optimizan el desarrollo del feto. Por otro lado, las semillas de girasol tienen un aporte alto en vitamina E, la cual es un antioxidante que previene el deterioro de las células del organismo. Asimismo, incrementan la renovación del cabello y del tejido cutáneo. Puedes incorporar estas semillas en las comidas o cocer tus alimentos con aceite de girasol.

COMINO

En la cocina, las semillas de comino perfuman los platos. En cuanto a la salud, tienen propiedades antioxidantes que protegen al organismo de los radicales libres y la oxidación, lo que permite prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cánceres. También poseen virtudes antimicrobianas y antifúngicas. Su consumo es particularmente recomendado en las personas diabéticas porque estas semillas disminuyen la tasa de azúcar en la sangre. Además, tienen virtudes diuréticas y antiespasmódicas. Asimismo, las puedes utilizar para reducir la producción de ácido en el estómago, lo que consiste en un factor protector contra las úlceras.

HINOJO

El hinojo está compuesto de pequeñas semillas, las cuales son utilizadas para añadir un toque delicioso a nuestras comidas. También poseen numerosos beneficios para el organismo. Los antioxidantes que contienen ayudan a reducir los riesgos de padecer cáncer y enfermedades cardiovasculares. Sus fibras permiten eliminar las toxinas del intestino. Por lo tanto, son ideales para prevenir las afecciones del colon. Estas semillas también tienen virtudes antiinflamatorias. Además, pueden ser consumidas para bajar la tasa de colesterol nocivo y la hipertensión arterial. Asimismo, consisten en una fuente rica de calcio, el cual es primordial para la salud ósea.

PROCEDIMIENTOS PARA SU APROPIADO CONSUMO Y CONSERVACIÓN

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F. Andres Sabat

Editor Salud

Las semillas tienen múltiples efectos positivos sobre la salud. Sin embargo, algunos nutrientes pierden su eficacia, ya que muchas personas no saben cómo deben ingerirlas y conservarlas. Por esta razón, te proporcionamos consejos útiles para que aproveches al máximo de sus virtudes.

- Lino: las semillas de lino guardan una gran cantidad de ácidos grasos omega 3, pero al consumirlas enteras, su cáscara exterior resiste a las enzimas digestivas y el organismo no asimila los omega 3. Para evitar esto, debes comprar las semillas de lino y molerlas. En cuanto a su conservación, las semillas enteras se mantienen intactas durante un año a temperatura ambiente cuando las colocas en un recipiente hermético. Una vez molidas, se sugiere ponerlas en la nevera durante un mes como máximo.

- Chía: no es necesario moler las semillas de chía para gozar de sus propiedades. Se incorporan fácilmente a una serie de alimentos combinados en preparaciones dulces o saladas. Además, se preservan mejor que las de lino, ya que contienen más antioxidantes. Viértelas en un recipiente hermético y ubícalo en cualquier lugar de tu cocina. Debes consumirlas dentro de un año.

- Ajonjolí: estas semillas son comercializadas enteras, peladas, crudas o tostadas. Suelen acompañar numerosas comidas, panes y postres. En cuanto a la conservación, debes mantener tanto sus semillas como el aceite en el refrigerador para evitar que se vuelvan rancios.

- Cáñamo: para frenar la oxidación de estas semillas frágiles, debes conservarlas en la nevera durante máximo 6 meses. Puedes consumirlas enteras o molerlas para espolvorear tus preparaciones culinarias. No las cuezas porque se destruyen los omega 3 que las componen. Asimismo, toma en cuenta que el aceite de cáñamo no aguanta el calor. Por esta razón, se recomienda utilizarlo únicamente en aderezos.

- Calabaza: puedes comer las semillas de calabaza enteras en una merienda o añadirlas a diferentes recetas. Asimismo, es posible molerlas o consumir su aceite, pero esta última alternativa es más costosa. Para preservarlas, debes imperativamente ubicarlas enteras en el refrigerador e ingerirlas dentro de 8 meses.

- Girasol: se incorporan sus semillas crudas, cocidas y molidas a una multitud de comidas. También puedes optar por cocinar con el aceite de girasol para aprovechar de su riqueza en nutrientes. Debes conservar las semillas enteras en una lata de metal y colocarlas en un lugar fresco. En cuanto a las molidas y el aceite, es preferible mantenerlos en la nevera para evitar que se vuelvan rancios. Otra opción consiste en congelar las semillas.

- Granada: esta fruta se conserva a temperatura ambiente durante unos días. Si no la vas a consumir de inmediato, debes ubicarla en la nevera e ingerirla en un plazo de 3 semanas. También puedes congelar sus semillas. Esta fruta se consume preferentemente natural o en zumos sin añadir azúcar.

- Comino: se comercializan sus semillas naturales o tostadas. Si las mueles, pierden gran parte de su aroma, pero se mantienen los nutrientes. Para una conservación óptima, debes alojarlas en un recipiente de cristal.

- Hinojo: se utilizan generalmente sus semillas para condimentar tortas, panes y pescados. Las puedes conservar durante unos días en la nevera, vertiéndolas en una bolsa de plástico agujereada.

Las semillas deben ser integradas a nuestras comidas cotidianas porque concentran diferentes nutrientes esenciales para el cuerpo, lo que previene el desarrollo de enfermedades. Con estas recomendaciones acerca de su consumo y conservación, podrás gozar de sus increíbles propiedades.


Productos saludables para estimular y cuidar el cerebro

Las frutas y verduras contienen una gran cantidad de beta-caroteno, el cual consiste en un pigmento que se transforma en vitamina A al ser absorbido por el estómago. Esta vitamina es esencial para la actividad cerebral, ya que ataca los radicales libres y las sustancias tóxicas que dañan las células. Asimismo, las frutas y verduras son fuentes ricas de minerales. Éstos son indispensables para combatir el cansancio y estrés. Para no perder sus virtudes, se aconseja consumirlas crudas o cocerlas al vapor. Por otro lado, los productos lácteos aportan proteínas y vitaminas del grupo B al organismo, las cuales son necesarias para el desarrollo intelectual y el razonamiento mental.

En cuanto a los alimentos que estimulan la memoria, se encuentran los frutos secos y oleaginosos. Encierran minerales y oligoelementos como el zinc. Una carencia del mismo puede originar trastornos de aprendizaje, memoria y atención. Asimismo, los pescados proveen ácidos grasos omega 3 que son fundamentales para el funcionamiento de las neuronas y las capacidades mnémicas. También es importante destacar que las menudencias son ricas en hierro, el cual aporta el oxígeno al cerebro y favorece las habilidades de concentración y memoria.

CONCENTRACIÓN VÍVERES primordiales

PARA NO ESTAR DISTRAÍDO

El cerebro necesita glucosa para poder concentrarse. Sin embargo, debes consumirla con moderación, ya que la ingesta de azúcar puede ser nociva en exceso. Opta por comer un pedazo de chocolate negro a diario. Por otro lado, es necesario beber té verde y guaraná porque contienen antioxidantes que son benéficos para la vigilancia. Asimismo, para combatir el estrés y el cansancio, puedes añadir miel a tu dieta cotidiana, ya que encierra diversos minerales, oligoelementos y vitaminas, los cuales luchan contra la fatiga, vencen la ansiedad y permiten incrementar las capacidades para concentrarse.

viernes, 24 de octubre de 2014

Unas diez porciones al día Coma frutas para ser feliz

Comer unas diez porciones de frutas y verduras cada día ayuda a mejorar la salud física, mental y sentirse más feliz con uno mismo, según un estudio divulgado este miércoles por la Universidad de Queensland.

El científico Redzo Mujcic declaró a la cadena local ABC que su estudio contrastó las elecciones que hicieron unas 12.000 personas en el consumo de frutas y verduras con los niveles de satisfacción, estrés, vitalidad y otros marcadores de salud mental.

Las porciones. "Comer unas cinco frutas y cinco verduras (por día) te hace lo más feliz posible en este caso", comentó Mujdic al referirse a los puntos de referencia analizados.

Asimismo, indicó que los efectos positivos de una mayor cantidad de frutas y verduras son más fuertes en las mujeres, aunque se desconoce por qué tienen una mayor influencia en las féminas.

Mujdic consideró que si la salud mental realmente está vinculada a la ingesta de frutas y verduras, aquellos que diseñan políticas gubernamentales deberían promover un mayor consumo de estos alimentos.

Uno de los frutos más completos. Al hablar de las frutas y sus efectos en el bienestar, hay uno en particular que se destaca por encima del resto, se trata del mango , que puede considerarse como una de las frutas más completas ya que poseen vitaminas A, B, C, E, K, fibras, carbohidratos, azúcares, ácido fólico, magnesio, potasio, betacaroteno y zinc, elementos esenciales para el cuerpo. Cabe recordar que los mangos están en plena etapa de maduración en Santa Cruz.

1. No engordan
Las frutas no engordan y tienen efectos poderosos a la hora de proteger y reforzar las propiedades de la piel, el cabello y uñas.

2. En jugos.
Una vez prepare su batido, consúmalo. Recuerde que el contacto con la luz y el aire puede hacer que se oxide y pierda vitaminas.

3. Horas.
No hay hora para antojarse de un batido de frutas, sin embargo, se recomienda que lo tome antes del desayuno.

Por qué preferir el melón

El melón es una fruta que está de temporada y por lo tanto no hay que perder la oportunidad de saborear y aprovechar sus beneficios. Uno de ellos es que está compuesta del 90% de agua, por lo cual se considera un alimento hidratante, que no aporta calorías.

Efectiva para la circulación. Según la nutricionista Magdalena Valdez, ayuda a emulsificar las grasas para evitar las enfermedades arterioescleróticas, que tienen mucha relación con la circulación "y ésta tiene que ver con la salud del corazón, es por ello que el melón ayuda en los problemas cardiovasculares".

Para las defensas. Por otro lado, gracias a su aporte de vitaminas y minerales, en especial la vitamina A, hacen que el sistema inmunológico se active, lo cual ayuda a que se fortalezca; razones suficientes para recomendarlo durante esta época del año.

Protege la piel. Valdez comentó que este alimento es un aliado contra la piel, debido al alto contenido de vitamina A, está relaciono con la regeneración fisular, que actúa sobre las células de la piel tanto en la dermis como la epidermis.

Purifica el cuerpo. Para aquellas personas que buscan desintoxicar el organismo, Magdalena explicó que esta fruta tiene un resultado positivo, debido a que tiene bastante cantidad de fibra. "En Estados Unidos y México, las personas consumen melón en el desayuno, lo cual ayuda a limpiar el intestino grueso, elimina las toxinas a nivel renal ya sea por el sudor o la orina", apuntó.

A disfrutar. La nutricionista sugirió consumirlo en su estado natural, en jugos o refrescos. Y para los pacientes con patologías, primero se debe preguntar antes de consumirlo.

Receta
Quinotos Smoothie de melón
Ingredientes

• 4 rebanadas de melón
• 1 envase de yogur griego
• 1 cucharadas de azúcar
• 400 ml de leche
• 3 cubitos de hielo

Preparación
• Las rebanadas de melón deben estar previamente sin la cáscara.

• Luego agregar todos los ingredientes a la licuadora y se baten durante dos minutos.

• Servir en copas de cristal acompañado de trocitos de hielo.