L os frutos secos son la alternativa perfecta para nutrir el organismo. Tienen una escasa proporción de agua, pero con increíbles beneficios. Como el caso de los pistachos, que pueden ayudar a reducir el estrés, aseguró una investigación realizada por la Universidad Estatal de Pennsylvania (EEUU), ya que intervienen en la reducción de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
El poder de sus componentes. Consultando respecto a la investigación, la nutricionista Carolina Vélez sostuvo que como indican los resultados del estudio, los pistachos ayudan a mejorar las respuestas del cuerpo en situaciones de estrés gracias a los minerales y vitaminas que contienen.
Vitaminas y nutrientes. la nutricionista explicó que este fruto mejora los niveles de presión arterial gracias al magnesio, hierro y potasio, además de vitaminas E, B1 y B6 que contiene. Asimismo, es fuente de grasas saludables que ayudan a reducir el colesterol
Nivela el colesterol. Por su parte, la licenciada en Nutrición Verónica Vargas coincidió con estos datos, pero también añadió que estos actúan manteniendo los niveles normales de los lípidos.
Cuidado con el exagerado consumo. Verónica también resaltó que si bien los pistachos son alimentos con ácidos grasos saludables hay que tener cuidado en su consumo, ya que pueden provocar alergias. "Los pistachos son los frutos secos con los que se debe limitar su consumo ya que pueden provocar alergias", manifestó.
La cantidad ideal. Ahora bien, Carolina detalló que el estudio indicó que se realizó controlando la cantidad de pistachos consumidos por ser de alto nivel calórico, sin embargo estos pueden producir alergias en personas que tienen mayor sensibilidad. "Lo ideal es consumir una o dos porciones de 10 o 15 gramos", manifestó.
En el uso diario. En la alimentación, la profesional mencionó que que se pueden utilizar en las ensaladas de verduras o frutas y en la repostería, aunque lo ideal es consumir el fruto tal cual.
Receta
Galletas de pistachos
Ingredientes
• 250 g de harina
• 1 huevo
• 100 g de azúcar
• 100 g de pistachos picados
• 125 g de mantequilla
• Sal
Preparación
En el mesón limpio, coloca la harina y realiza un centro como si fuese un volcán. Incorpora el huevo, el azúcar, los pistachos, la mantequilla y la sal. Amasa como si fuese pan hasta obtener una masa homogénea. Estira la masa con el rodillo hasta que tenga un grosor de cinco milímetros. Corta con la forma deseada y coloca la preparación en una bandeja enmantequillada. Precalentar el horno a 180 grados centígrados e introduce por 10 o 15 minutos. Deja suficiente espacio entre las galletas para evitar que se unan.
lunes, 17 de agosto de 2015
Por la mala alimentación Recomendaciones para tratar el vientre hinchado
Desayunos copiosos, comidas desordenadas, helados, refrescos, entre otros, son ejemplos de malas prácticas alimentarias. Estos excesos se reflejan pronto, a las pocas horas, en molestias digestivas como dispepsia, hinchazón abdominal, incómodos gases o estreñimiento.
Al padecerlas, es fácil asociar el malestar a que se ha comido más de la cuenta, o que se han escogido alimentos demasiado grasosos, azucarados o flatulentos. Consumir alimentos saludables es un refuerzo muy positivo en caso de dificultades digestivas.
¿Qué consumir? La fruta fresca es una gran aliada. Resulta digestiva, ya que su fibra se acompaña de una gran cantidad de agua, y su contenido en grasas es muy bajo aunque siempre se ha de observar la tolerancia individual. Se propone alternar entre las que más gusten, según la temporada: una buena tajada de sandía o de melón, tres albaricoques, un melocotón o una pavía, una manzana lustrosa, una pera de temporada, un puñado de cerezas. El color y la variedad de hortalizas es la mejor seña de una ensalada nutritiva y saludable.
Al padecerlas, es fácil asociar el malestar a que se ha comido más de la cuenta, o que se han escogido alimentos demasiado grasosos, azucarados o flatulentos. Consumir alimentos saludables es un refuerzo muy positivo en caso de dificultades digestivas.
¿Qué consumir? La fruta fresca es una gran aliada. Resulta digestiva, ya que su fibra se acompaña de una gran cantidad de agua, y su contenido en grasas es muy bajo aunque siempre se ha de observar la tolerancia individual. Se propone alternar entre las que más gusten, según la temporada: una buena tajada de sandía o de melón, tres albaricoques, un melocotón o una pavía, una manzana lustrosa, una pera de temporada, un puñado de cerezas. El color y la variedad de hortalizas es la mejor seña de una ensalada nutritiva y saludable.
Comidas ¿frías o calientes?
El acelerado estilo de vida que tienen las personas no permite alimentarse de forma saludable. Cada vez se hace regular el comprar comida sin pensar si fue preparada durante el día o si es recalentada.
Comer al día quedó atrás. Según Antonio Escribano, especialista en endocrinología y nutrición, desde hace tiempo se viene observando que comer caliente ha quedado reservado para días concretos con la excusa de la prisa y poco tiempo. Sopas, consomé e inclusive guisos tradicionales son relegados a un segundo plano porque requieren de cierta preparación gastronómica.
¿Dónde está el problema? La farmacéutica nutricionista Elisa Escorihuela indicó que el problema no está en comer comida caliente o fría, sino más bien el problema surge en que "las prisas" hacen caer en una alimentación monótona y esto lleva a una falta de nutrientes.
Comida caliente facilita la digestión. Sin embargo, Escribano explicó que la principal diferencia entre comer frío y caliente, está en que la segunda facilita la digestión. Según el nutricionista, "el estómago está, como todo el interior del organismo, a 37° de temperatura y por contacto la comida se calienta al entrar en el interior. Esto requiere un cierto tiempo y de alguna manera retarda el vaciamiento del estómago hacia el intestino delgado. De esta forma, al comer frío el estómago debe destinar un tiempo a "calentar" estos alimentos, lo que supone "tener una digestión más lenta, cosa que no ocurre cuando ingerimos alimentos que ya están calientes", acotó.
Es mejor alternar. Aunque no existe evidencia científica de que si se debe comer frío o caliente, Escribano recomendó alternar en cada comida alimentos preparados de forma fría y de forma caliente, y es que "lo importante son los alimentos que ingerimos, pero si introducimos en cada comida esa alternancia de temperatura, nuestro aparato digestivo lo agradecerá", manifestó.
Comer al día quedó atrás. Según Antonio Escribano, especialista en endocrinología y nutrición, desde hace tiempo se viene observando que comer caliente ha quedado reservado para días concretos con la excusa de la prisa y poco tiempo. Sopas, consomé e inclusive guisos tradicionales son relegados a un segundo plano porque requieren de cierta preparación gastronómica.
¿Dónde está el problema? La farmacéutica nutricionista Elisa Escorihuela indicó que el problema no está en comer comida caliente o fría, sino más bien el problema surge en que "las prisas" hacen caer en una alimentación monótona y esto lleva a una falta de nutrientes.
Comida caliente facilita la digestión. Sin embargo, Escribano explicó que la principal diferencia entre comer frío y caliente, está en que la segunda facilita la digestión. Según el nutricionista, "el estómago está, como todo el interior del organismo, a 37° de temperatura y por contacto la comida se calienta al entrar en el interior. Esto requiere un cierto tiempo y de alguna manera retarda el vaciamiento del estómago hacia el intestino delgado. De esta forma, al comer frío el estómago debe destinar un tiempo a "calentar" estos alimentos, lo que supone "tener una digestión más lenta, cosa que no ocurre cuando ingerimos alimentos que ya están calientes", acotó.
Es mejor alternar. Aunque no existe evidencia científica de que si se debe comer frío o caliente, Escribano recomendó alternar en cada comida alimentos preparados de forma fría y de forma caliente, y es que "lo importante son los alimentos que ingerimos, pero si introducimos en cada comida esa alternancia de temperatura, nuestro aparato digestivo lo agradecerá", manifestó.
sábado, 15 de agosto de 2015
¿Qué son las grasas saturadas y en qué alimentos se encuentran?
Las grasas saturadas o también llamadas grasas malas no se deben incluir en la dieta de manera constante; mientras que el consumo esporádico de una pequeña cantidad de grasas saturadas en su dieta no será excesivamente perjudicial, las cantidades altas de grasa saturada harán que aumente los niveles de y además que se aumente también de peso, especialmente en la zona del abdomen.
Son variados los alimentos que contienen grasas saturadas, como las carnes, la comida chatarra, patatas fritas y productos de pastelería y bollería industrial entre otros; por ello es importante reducir la cantidad de estas grasas saturadas en la dieta, para ayudar a bajar los niveles de colesterol y mejorar la salud cardiovascular.
Los alimentos más ricos en grasas saturadas
El 25 a 30% de las calorías diarias provienen de las grasas, pero siempre habrá que tener en cuenta que la ingesta de grasas saturadas debe ser inferior al 6-7% de las calorías.
Lácteos
Los productos lácteos como leche, yogurt, quesos, mantequilla, margarina, chocolate y helado son altos en grasas saturadas y aunque son una gran fuente de proteínas, vitaminas y minerales, es muy importante elegir lácteos bajos en grasa, porque tienen menos grasa saturada, colesterol y muchas menos calorías.
Aceites saturados
Los aceites vegetales de coco, de palma también son aceites ricos en grasas saturadas y por ello se recomienda elegir otros aceites, como el de oliva, canola, o cártamo, que contienen grasas no saturadas y son opciones más saludables. El uso de aceites no saturados, ayuda a reducir los niveles de colesterol total y de y son beneficiosos para el
Proteínas animales
La grasa saturada se encuentra en altas concentraciones en productos cárnicos de origen animal como la manteca de cerdo, carne de vaca, pollo, cerdo y cordero y se recomienda limitar su ingesta a dos o tres días por semana, en cortes limpios de unos 150-170 gramos, sin piel ni grasa, para reducir el contenido de grasas saturadas.
Dieta saludable sin grasa saturada
Una dieta saludable debe de contener grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas o también llamadas grasas buenas y no debe de contener, excepto esporádicamente grasas saturadas, grasas trans o también llamadas grasas malas.
Son variados los alimentos que contienen grasas saturadas, como las carnes, la comida chatarra, patatas fritas y productos de pastelería y bollería industrial entre otros; por ello es importante reducir la cantidad de estas grasas saturadas en la dieta, para ayudar a bajar los niveles de colesterol y mejorar la salud cardiovascular.
Los alimentos más ricos en grasas saturadas
El 25 a 30% de las calorías diarias provienen de las grasas, pero siempre habrá que tener en cuenta que la ingesta de grasas saturadas debe ser inferior al 6-7% de las calorías.
Lácteos
Los productos lácteos como leche, yogurt, quesos, mantequilla, margarina, chocolate y helado son altos en grasas saturadas y aunque son una gran fuente de proteínas, vitaminas y minerales, es muy importante elegir lácteos bajos en grasa, porque tienen menos grasa saturada, colesterol y muchas menos calorías.
Aceites saturados
Los aceites vegetales de coco, de palma también son aceites ricos en grasas saturadas y por ello se recomienda elegir otros aceites, como el de oliva, canola, o cártamo, que contienen grasas no saturadas y son opciones más saludables. El uso de aceites no saturados, ayuda a reducir los niveles de colesterol total y de y son beneficiosos para el
Proteínas animales
La grasa saturada se encuentra en altas concentraciones en productos cárnicos de origen animal como la manteca de cerdo, carne de vaca, pollo, cerdo y cordero y se recomienda limitar su ingesta a dos o tres días por semana, en cortes limpios de unos 150-170 gramos, sin piel ni grasa, para reducir el contenido de grasas saturadas.
Dieta saludable sin grasa saturada
Una dieta saludable debe de contener grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas o también llamadas grasas buenas y no debe de contener, excepto esporádicamente grasas saturadas, grasas trans o también llamadas grasas malas.
jueves, 13 de agosto de 2015
El fascinante aporte nutritivo de los rábanos para el organismo
Es comúnmente conocido que los crucíferos son ricos en diversos nutrientes y contienen pocas calorías, ya que encierran mucha agua. Debido a que los rábanos pertenecen a la familia de los crucíferos, comparten las mismas propiedades. Se recomienda consumirlos con frecuencia para proteger al cuerpo de distintos males y mejorar el funcionamiento de una serie de órganos.
Los rábanos presentan grandes cantidades de fibras, lo que favorece el proceso digestivo y aminora las flatulencias, gases o estreñimiento. También contienen antioxidantes y minerales, los cuales luchan contra los daños ocasionados por los radicales libres. Además, participan en la formación de los dientes, huesos y glóbulos rojos. Asimismo, su riqueza en hierro mejora la actividad del corazón.
Por otro lado, los rábanos tienen agentes antisépticos y expectorantes que colaboran en eliminar las secreciones de los bronquios y senos paranasales. Además, su poder desintoxicante permite estimular las enzimas para evacuar las toxinas que se encuentran en los riñones e hígado. Este crucífero previene también la formación de cálculos biliares. Lo puedes consumir crudo en ensaladas o licuarlo con otras verduras para la elaboración de sopas y gozar de sus excelentes propiedades sobre el organismo.
¿Qué?
Jarabe casero
Útil para combatir la tos
Puedes elaborar un jarabe casero con rábanos negros. Para esto, tienes que colocar una capa de los mismos en el fondo de un recipiente y cubrirlos con azúcar de caña. Repite este procedimiento 2 a 3 veces. Por último, deja macerar durante unas horas antes de recolectar el jugo que se encuentra en el recipiente, el cual consiste en un jarabe natural para aliviar la tos.
Intimidad femenina, mucho que aprender
En los últimos 40 años varios estudios norteamericanos han demostrado que las mujeres sufren más disfunciones sexuales que los hombres. Una nombrada investigación titulada “La frecuencia de las disfunciones sexuales en parejas normales” (1978), de los especialistas E. Frank, C. Anderson y D. Rubinstein, establecía una prevalencia de problemas sexuales en parejas, de un 40% para los varones y un 60% para las mujeres.
Otros doctores como David Nathan, que durante la década del ochenta evaluó la frecuencia con la que se presentan estas complejidades en las parejas, ubicaba el problema entre del 1 al 15% en hombres y del 1 al 35% en mujeres.
Más que ellos
Por su parte, en 1990, I. P. Spector y M. P. Carey encontraron una prevalencia del 4 al 10% de la población, y al final de la década, E. O. Laumann, A. Paik y R. C. Rosen fijaron una preeminencia del 31% para los hombres y 43% para las mujeres, de acuerdo con la Guía de Buena Práctica Clínica en disfunciones sexuales del Ministerio de Sanidad de España, publicada en 2004.
Para la psicóloga y miembro de la organización española Actio-Psicología Aplicada, Raquel De Laorden, estas cifras no distan mucho de las actuales. Según la especialista, “el 43% de la mujeres sufren algún trastorno sexual, por un 35% de los hombres”.
Sin embargo, muchas féminas todavía no conocen esta realidad. Creen, erróneamente, que las disfunciones de este tipo solamente afectan a la población masculina. Como le ocurrió a Rosario Gómez, una joven de 25 años, quien comenta que, tras nombrarle algunas disfunciones sexuales, se sintió “desconocida” y afirma que, “creía que este problema solamente le sucede a los hombres”.
Disfunciones
Palabras como vaginismo, constricción involuntaria de los músculos de los genitales femeninos al intentar el coito, o dispareunia, dolor genital recurrente asociado con la relación sexual, siguen siendo extrañas para muchas mujeres. “La falta de conocimiento sobre este tipo de temas facilita que se produzcan estos trastornos”, según comenta la médica y miembro de la Asociación de Especialistas en Sexología, Ana Belén Romero.
Sin embargo, en 2012 esta problemática femenina resonó fuerte en los medios, cuando apareció una encuesta realizada por la Universidad del Chicago (EE.UU.) y que fue publicada en el Journal of the American Medical Association, en 1999. El estudio concluyó que la prevalencia de las disfunciones sexuales es más alta en las población femenina que en la masculina, y especificó que, “el 43% de las mujeres ente 18 y 59 años ha experimentado algún tipo de disfunción sexual a lo largo de su vida”.
Esta encuesta, sin embargo, fue más allá y logró averiguar qué tipo de trastornos sexuales eran más comunes dentro de la población femenina. El resultado: el 21% de las mujeres entre los 18 y los 29 años afirmaban que sufría algún tipo de dolor durante la relación sexual, mientras que el 27% habla de experiencias “poco placenteras”.
En esta línea, el Departamento de Urología y Psiquiatría de la Universidad de California (EE.UU.), aseguró “que cerca del 40% de las mujeres nunca han buscado tratamiento o ayuda” para estos problemas. /
Desconocerse
¿Por qué la población femenina continúa escondiendo este tipo de disfunciones cuando se ha establecido que la salud sexual es parte integral de la vida humana?
A modo de ejemplo, existe una escena de la serie de televisión norteamericana “Orange is the new black”, que ilustra la razón de esta dificultad. En medio de una conversación, una de las carcelarias se percata de lo poco que conoce sus genitales. No sabe cuál es su verdadera apariencia, ni cómo funcionan, lo que la lleva a indagar sus partes íntimas con la ayuda de un espejo.
Este caso, si bien forma parte de la ficción, es más común de lo que parece. De Laorden apunta que “muchas mujeres desconocen su propio cuerpo y sus genitales, en concreto la función del clítoris”.
Educación sexual
¿Qué pasa, entonces, con las jóvenes que nunca han tenido relaciones sexuales por miedo o desinformación? ¿O con aquellas que todavía no tienen una adecuada educación sexual y, además, tienden a relacionar esta práctica con el sentimiento de culpabilidad? ¿Están más propensas a padecer un trastorno sexual relacionado con el dolor?.
Para la médica y especialista en salud sexual Ana Belén Romero, “este tipo de trastornos están relacionados con el aspecto psicológico y pueden originarse, incluso, durante las primeras relaciones sexuales”.
Estos problemas se deben a factores como el miedo a la intimidad, unido al temor de rechazo por parte de la pareja, a una inadecuada educación y a la asociación del sexo con la inmoralidad o con el sentimiento de culpabilidad, así como al papel de las mujeres en las relaciones sexuales, en donde prevalece la idea de satisfacer al hombre, según indica De Laorden.
Romero insiste que este tipo de ideas todavía “pesan mucho en nuestra cultura y deben desmitificarse”.
Llama la atención, por ejemplo, sobre la concepción de la masturbación femenina. Asegura que, “todavía es un completo tabú en nuestra sociedad”.
10 CONSEJOS PARA MEJORAR LA SEXUALIDAD
De acuerdo con la experta y miembro de la Asociación de Especialistas en Sexología Ana Belén Romero, estos son los pasos que debería seguir una mujer que presume tener algún tipo de disfunción sexual y está interesada, no solamente en superarlo, sino en enriquecer este ámbito de su salud, a través del auterotismo.
Normalizar el concepto de masturbación para desmitificar y eliminar culpas o vergüenzas. Para esto debe consultar con un especialista en Sexología.
Favorecer un espacio de la propia intimidad. Se aconseja dedicarse un tiempo a solas, sin prisas o preocupaciones.
Conocer la anatomía genital y sus funciones. Esto, mediante una autoexploracion que le permita visualizar los genitales. Para esto puede utilizar un espejo.
Autoestimularse sexualmente, con el objetivo de obtener placer y conseguir un orgasmo. Se puede seguir los pasos descritos en el libro “Técnica de entrenamiento en masturbación” de Lobitz y LoPicolo, pero siempre guiada por un especialista en Sexología, que atiende al aspecto psicológico y emocional de la disfunción y que adapte los tiempos y los ejercicios a las características físicas y las necesidades psicológicas de cada mujer.
Estimular las fantasías sexuales, a través de películas y lecturas eróticas.
Utilizar juguetes adecuados y lubricantes, obtenidos en tiendas especializadas.
Hacer partícipe a la pareja, dejando ver como la mujer se masturba, así se fomenta la fantasía sexual, la autoconfianza en sí mismo, y la complicidad.
Desear desearse. Dejarse quererse por sí mismo y disfrutar con ello, haciendo conscientes las sensaciones placenteras que se obtienen con el orgasmo en las prácticas masturbatorias, con el fin de incorporarlas plenamente.
Ceder a la curiosidad y ampliar las experiencias placenteras, para nuevas formas de estimulación, sin vergüenza.
Autovalorar el cuerpo como lo más precioso y preciado que se tiene.
ALGO NATURAL
Frente a esto, la psicóloga y sexóloga Cristina Martínez, asesora de la Asociación Española para la Salud Sexual, apunta que, “las mujeres, a diferencia de los hombres, no nos atrevemos a vivir la masturbación con naturalidad y eso crea un gran desconocimiento de su propia sexualidad”.
Martínez afirma, además, que “por lo general la mujer está acostumbrada a que sea el hombre quien descubra su propio placer sin pasar por ella misma y esto se debe a que muchas jamás han explorado su área genital, lo que genera un ocultismo o un mayor tabú en la mujer que en el hombre”.
En suma, según Romero, “para evitar problemas sexuales la mujer debe ponerse en manos de un experto que le ayude a resolver esas disfunciones y, una vez que juntos han encontrado dónde está el problema, puede favorecer su vida sexual con el autoerotismo”.
Esto, en definitiva, “le permite desechar miedos, tabúes y vergüenzas, porque la base del conocimiento del cuerpo femenino es también fundamental para evitar trastorno sexuales.
Es verdad que si una mujer no conoce ni siquiera su anatomía, si no conoce cuáles son sus puntos erógenos, ni qué caricias le pueden formular un orgasmo, difícilmente puede comentárselo a su pareja y saber qué es lo que realmente le gusta”, concluye Romero.
Otros doctores como David Nathan, que durante la década del ochenta evaluó la frecuencia con la que se presentan estas complejidades en las parejas, ubicaba el problema entre del 1 al 15% en hombres y del 1 al 35% en mujeres.
Más que ellos
Por su parte, en 1990, I. P. Spector y M. P. Carey encontraron una prevalencia del 4 al 10% de la población, y al final de la década, E. O. Laumann, A. Paik y R. C. Rosen fijaron una preeminencia del 31% para los hombres y 43% para las mujeres, de acuerdo con la Guía de Buena Práctica Clínica en disfunciones sexuales del Ministerio de Sanidad de España, publicada en 2004.
Para la psicóloga y miembro de la organización española Actio-Psicología Aplicada, Raquel De Laorden, estas cifras no distan mucho de las actuales. Según la especialista, “el 43% de la mujeres sufren algún trastorno sexual, por un 35% de los hombres”.
Sin embargo, muchas féminas todavía no conocen esta realidad. Creen, erróneamente, que las disfunciones de este tipo solamente afectan a la población masculina. Como le ocurrió a Rosario Gómez, una joven de 25 años, quien comenta que, tras nombrarle algunas disfunciones sexuales, se sintió “desconocida” y afirma que, “creía que este problema solamente le sucede a los hombres”.
Disfunciones
Palabras como vaginismo, constricción involuntaria de los músculos de los genitales femeninos al intentar el coito, o dispareunia, dolor genital recurrente asociado con la relación sexual, siguen siendo extrañas para muchas mujeres. “La falta de conocimiento sobre este tipo de temas facilita que se produzcan estos trastornos”, según comenta la médica y miembro de la Asociación de Especialistas en Sexología, Ana Belén Romero.
Sin embargo, en 2012 esta problemática femenina resonó fuerte en los medios, cuando apareció una encuesta realizada por la Universidad del Chicago (EE.UU.) y que fue publicada en el Journal of the American Medical Association, en 1999. El estudio concluyó que la prevalencia de las disfunciones sexuales es más alta en las población femenina que en la masculina, y especificó que, “el 43% de las mujeres ente 18 y 59 años ha experimentado algún tipo de disfunción sexual a lo largo de su vida”.
Esta encuesta, sin embargo, fue más allá y logró averiguar qué tipo de trastornos sexuales eran más comunes dentro de la población femenina. El resultado: el 21% de las mujeres entre los 18 y los 29 años afirmaban que sufría algún tipo de dolor durante la relación sexual, mientras que el 27% habla de experiencias “poco placenteras”.
En esta línea, el Departamento de Urología y Psiquiatría de la Universidad de California (EE.UU.), aseguró “que cerca del 40% de las mujeres nunca han buscado tratamiento o ayuda” para estos problemas. /
Desconocerse
¿Por qué la población femenina continúa escondiendo este tipo de disfunciones cuando se ha establecido que la salud sexual es parte integral de la vida humana?
A modo de ejemplo, existe una escena de la serie de televisión norteamericana “Orange is the new black”, que ilustra la razón de esta dificultad. En medio de una conversación, una de las carcelarias se percata de lo poco que conoce sus genitales. No sabe cuál es su verdadera apariencia, ni cómo funcionan, lo que la lleva a indagar sus partes íntimas con la ayuda de un espejo.
Este caso, si bien forma parte de la ficción, es más común de lo que parece. De Laorden apunta que “muchas mujeres desconocen su propio cuerpo y sus genitales, en concreto la función del clítoris”.
Educación sexual
¿Qué pasa, entonces, con las jóvenes que nunca han tenido relaciones sexuales por miedo o desinformación? ¿O con aquellas que todavía no tienen una adecuada educación sexual y, además, tienden a relacionar esta práctica con el sentimiento de culpabilidad? ¿Están más propensas a padecer un trastorno sexual relacionado con el dolor?.
Para la médica y especialista en salud sexual Ana Belén Romero, “este tipo de trastornos están relacionados con el aspecto psicológico y pueden originarse, incluso, durante las primeras relaciones sexuales”.
Estos problemas se deben a factores como el miedo a la intimidad, unido al temor de rechazo por parte de la pareja, a una inadecuada educación y a la asociación del sexo con la inmoralidad o con el sentimiento de culpabilidad, así como al papel de las mujeres en las relaciones sexuales, en donde prevalece la idea de satisfacer al hombre, según indica De Laorden.
Romero insiste que este tipo de ideas todavía “pesan mucho en nuestra cultura y deben desmitificarse”.
Llama la atención, por ejemplo, sobre la concepción de la masturbación femenina. Asegura que, “todavía es un completo tabú en nuestra sociedad”.
10 CONSEJOS PARA MEJORAR LA SEXUALIDAD
De acuerdo con la experta y miembro de la Asociación de Especialistas en Sexología Ana Belén Romero, estos son los pasos que debería seguir una mujer que presume tener algún tipo de disfunción sexual y está interesada, no solamente en superarlo, sino en enriquecer este ámbito de su salud, a través del auterotismo.
Normalizar el concepto de masturbación para desmitificar y eliminar culpas o vergüenzas. Para esto debe consultar con un especialista en Sexología.
Favorecer un espacio de la propia intimidad. Se aconseja dedicarse un tiempo a solas, sin prisas o preocupaciones.
Conocer la anatomía genital y sus funciones. Esto, mediante una autoexploracion que le permita visualizar los genitales. Para esto puede utilizar un espejo.
Autoestimularse sexualmente, con el objetivo de obtener placer y conseguir un orgasmo. Se puede seguir los pasos descritos en el libro “Técnica de entrenamiento en masturbación” de Lobitz y LoPicolo, pero siempre guiada por un especialista en Sexología, que atiende al aspecto psicológico y emocional de la disfunción y que adapte los tiempos y los ejercicios a las características físicas y las necesidades psicológicas de cada mujer.
Estimular las fantasías sexuales, a través de películas y lecturas eróticas.
Utilizar juguetes adecuados y lubricantes, obtenidos en tiendas especializadas.
Hacer partícipe a la pareja, dejando ver como la mujer se masturba, así se fomenta la fantasía sexual, la autoconfianza en sí mismo, y la complicidad.
Desear desearse. Dejarse quererse por sí mismo y disfrutar con ello, haciendo conscientes las sensaciones placenteras que se obtienen con el orgasmo en las prácticas masturbatorias, con el fin de incorporarlas plenamente.
Ceder a la curiosidad y ampliar las experiencias placenteras, para nuevas formas de estimulación, sin vergüenza.
Autovalorar el cuerpo como lo más precioso y preciado que se tiene.
ALGO NATURAL
Frente a esto, la psicóloga y sexóloga Cristina Martínez, asesora de la Asociación Española para la Salud Sexual, apunta que, “las mujeres, a diferencia de los hombres, no nos atrevemos a vivir la masturbación con naturalidad y eso crea un gran desconocimiento de su propia sexualidad”.
Martínez afirma, además, que “por lo general la mujer está acostumbrada a que sea el hombre quien descubra su propio placer sin pasar por ella misma y esto se debe a que muchas jamás han explorado su área genital, lo que genera un ocultismo o un mayor tabú en la mujer que en el hombre”.
En suma, según Romero, “para evitar problemas sexuales la mujer debe ponerse en manos de un experto que le ayude a resolver esas disfunciones y, una vez que juntos han encontrado dónde está el problema, puede favorecer su vida sexual con el autoerotismo”.
Esto, en definitiva, “le permite desechar miedos, tabúes y vergüenzas, porque la base del conocimiento del cuerpo femenino es también fundamental para evitar trastorno sexuales.
Es verdad que si una mujer no conoce ni siquiera su anatomía, si no conoce cuáles son sus puntos erógenos, ni qué caricias le pueden formular un orgasmo, difícilmente puede comentárselo a su pareja y saber qué es lo que realmente le gusta”, concluye Romero.
Las nuevas ‘super foods’
PITAYA, EL NUEVO ACAI
La pitaya o fruta del dragón, originaria de México y varios países de América del Sur, es una fruta exótica y beneficiosa. Este ingrediente vibrante esta en todo lado, desde nuestros ‘feeds’ de Instagram a las mesas de los restaurantes más famosos del mundo gracias a su versatilidad y sabor dulce con una acidez exquisita.
Esta ‘súperfruta’, visualmente atrayente y beneficiosa para nuestra salud (y belleza) tiene nutrientes antiinflamatorios y desintoxicantes, incluyendo vitamina C y B.
Antioxidantes. Además, tiene altas cantidades de vitamina C y antioxidantes, lo que permite protegernos de muchas enfermedades y mantener la salud. Lo interesante de esta fruta es que es una de las que mayor variedad de antioxidantes tiene, y la vitamina C que contiene permite fortalecer nuestro sistema inmunológico y actuar como un desintoxicante natural.
Fibra. Todas las personas necesitamos fibra en nuestra alimentación para tener un sistema digestivo saludable, y si queremos una forma deliciosa de consumirla tenemos que acudir a la pitaya. Pero cuidado, porque las diferencias entre la cantidad de fibra de la fruta al natural o seca varía, siendo mayor la de la fruta seca porque se incluye su cáscara.
Grasas buenas. También, en cierta medida, necesitamos grasas saludables para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Las pequeñas semillas negras de la pitaya -similares a las que podemos ver en el kiwi- nos aporta grasas monoinsaturadas saludables y ácidos grasos omega 3.
Para diabéticos. Es una fruta ideal para aquellas personas que padecen de diabetes, ya que reduce los niveles de glucosa en sangre. De esta forma, queda derribado el mito de las frutas y la diabetes. Además, estudios en ratas han demostrado que el consumo regular ayuda en diversas complicaciones relacionadas con la diabetes, como el estrés oxidativo y la rigidez aórtica. Incluso si tienes hipertensión estás de parabienes con esta fruta, ya que reduce la presión arterial y evita enfermedades del corazón.
Kilos menos. Si lo que necesitas es aumentar tu metabolismo para lograr bajar de peso, puedes incluir la fruta del dragón junto con una dieta balanceada y ejercicio. Además, la pitaya nos sacia fácilmente, haciendo que comamos menos de otros productos poco saludables. Y siguiendo con el ámbito de la belleza, la utilización de esta fruta en mascarillas naturales aportará hidratación y firmeza a tu piel.
Calcio y mas nutrientes esenciales. Si lo que estás buscando es una fuente de calcio, no dudes en apostar por esta fruta para tener dientes y huesos más fuertes. Pero no solo eso, también contiene una variedad de vitaminas del grupo B, vitamina A, carotenos, fósforo, hierro, proteínas e hidratos de carbono.
Calorías. Esta información nutricional se aplica a la carne comestible de una fruta del dragón, y contiene un total de 60 calorías, que proporcionan un 3 % del valor diario de calorías.
La fruta del dragón también es muy versátil en cuanto a usos: puede comerse sola, hacer jugos de su pulpa, combinarla en ensaladas, y aunque te parezca increíble, hasta se puede utilizar en las pizzas. ¿Qué te parece la pitaya?.
MATCHA, UN TÉ MÁGICO
ha cia comienzos de año, Google Trends apuntaba hacia una nueva súperbebida, por sus propiedades casi milagrosas, que va camino de convertirse en el mejor aliado de las gurús de la vida sana. Las celebrities contribuyeron a su éxito por obra y gracia de Instagram y ahora Internet lo ha constatado: el té matcha es el nuevo elixir de moda. Pero este té fue descubierto hace unos 2.500 años por unos monjes chinos.
El matcha, que proviene de las hojas pulverizadas del té verde, es una potente bebida 10 veces más poderosa que el té verde normal y tiene sobretodo propiedades antioxidantes superando a cualquier otra fruta que podamos nombrar. Desglosamos los potentes beneficios que nos puede dar este té mágico.
Rey de los antioxidantes. En esta categoría el matcha se corona como el más poderoso. Superando por mucho a todas las moras, contiene hasta veinte veces más cantidad de antioxidantes que otras frutas.
Entre sus múltiples antioxidantes destacan polifenoles como las catequinas, capaces de proteger las células del estrés oxidativo y los radicales libres. Es un alimento ‘antiage’ además de ser un potente protector contra enfermedades.
Te da energía y calma. Utilizado en Japón para generar relajación y ayudar a la meditación pero sin inducir sueño, el matcha genera un estado de alerta pero calma gracias al tipo de cafeína que contiene: la teanina. Este potente polvo verde te dará energía que podrá durar hasta por seis horas sin generar aquél “bajón” que provoca el café.
Fuerza en el sistema inmunológico. Gracias a sus potentes componentes, minerales y vitaminas, protege al cuerpo y da fuerza en contra de distintos agentes patógenos. Además ayuda a mantener los niveles de colesterol, a mejorar la flora intestinal, y gracias a su componente que el matcha contiene más que ningún otro té, el EGCG (una catequina y antioxidante), ayuda contra el cáncer, la artritis y mejora la memoria.
Desintoxica y ayuda al sistema digestivo. El matcha es reconocido también por sus poderes limpiadores del cuerpo, además de contener clorofila que ayuda a limpiar la sangre y ayuda a tu cuerpo a liberase de toxinas. Conteniendo también niacina, se utiliza para ciertos desórdenes gastrointestinales, ayudando a desechar químicos y a mejorar la digestión. Al ser un drenante natural, también contribuye a depurar el organismo y nos ayuda a eliminar los excesos de colesterol y triglicéridos y ayuda con el hígado graso.
¿Cómo se prepara?
Hierve agua. Junta en un bol con una cucharadita del té matcha en polvo, que se disuelve de una manera muy curiosa: se utiliza un batidor hecho con una rama de bambú que cortan en 80-100 hebras (un batidor de mano convencional puede servir). Exige un movimiento de muñeca muy concreto, de derecha a izquierda. Esto consigue generar una espuma característica.
Lo ideal es tomarlo completamente natural, sin ningún tipo de añadido, pero existen variantes que añaden por ejemplo leche, dando lugar al famoso ‘matcha latte’. Tampoco se le añade nada de azúcar, algún edulcorante natural, pero siempre es mejor de forma natural para que no pierda sus propiedades.
Lo curioso de este tipo de té es la versatilidad de su uso en la alimentación. Además el té matcha se utiliza independientemente en platos dulces y salados, especialmente para dar color. Muchos incluso crean diversas recetas, desde sopas, hasta postres, trufas, helados, brownies y todo tipo de bocadillos. ¡A cualquier hora del día, este té es la mejor opción para mantenerse saludable!.
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