lunes, 16 de agosto de 2021

Resumen de las recomendaciones nutrición y alimentación para la población ante la presencia del COVID-19

 Ante la situación del COVID-19 se recomienda tener una alimentación saludable (1,3).

Una de las principales funciones del sistema inmunológico del cuerpo es proteger al organismo contra la infección de microorganismos patológicos, como el coronavirus. Los alimentos en general, y los nutrientes en particular, cumplen un papel importante en el desarrollo y preservación del sistema inmune. Tener un adecuado estado nutricional contribuye a mantener y reparar los sistemas indispensables para la defensa del organismo

1. Mantenga una dieta saludable que incluya alimentos variados

2. Consuma al menos 5 porciones entre frutas y vegetales al día, de distintos colores

3. Manténgase hidratado. Se recomienda entre seis y ocho vasos de líquido al día, prefiriendo siempre el agua como fuente de hidratación.

4. Disminuya la frecuencia de las visitas a los supermercados para evitar aglomeraciones innecesarias #YoMeQuedoEnCasa.

5. Planifique las compras

6. Para disminuir el contacto con personas, preferir locales comerciales pequeños para realizar las compras, cerca de la casa.

7. Evitar realizar la compra en momentos del día en los que suelen a acudir muchas personas al establecimiento.

8. En el momento de la compra mantener 1,8 metro distancia entre usted y las demás personas

9. Designar una persona del núcleo familiar para que se encargue de las compras.

10. Realizar las compras con tranquilidad, paciencia, respeto y solidaridad.

11. Preferir el uso de tarjeta de crédito para evitar que cajeros/as toquen dinero y estén lo mínimamente expuestos.

12. Desinfecte las superficies de su cocina y lávese las manos antes de manipular alimentos.

13. Practique un estilo de vida saludable para proteger el sistema inmunológico. 14.

Aparte de tener una alimentación saludable, manténgase activo, realice al menos 30 minutos de actividad física al día. Mantenga hábitos adecuados de higiene, duerma al menos entre 6 a 8 horas diarias. Controle el estrés con pensamientos positivos y optimistas, practicando la salud mental.

viernes, 13 de agosto de 2021

Manipulación y preparación de alimentos en el hogar - Consumo

  •  Sírvase porciones pequeñas, es preferible repetir de ser necesario que dejar comida en el plato.
  • No comparta alimentos y bebidas con otras personas.
  • Si tiene excedentes de su preparación, empáquelas correctamente para consumir después o bien para hacer otras preparaciones con ese alimento.
  • Utilice el tiempo libre en la casa para jugar con su creatividad e incorporar los excedentes de alimentos en otras preparaciones.

Involucre a la familia en la planificación y preparación de los alimentos. Sea creativo e innove en recetas saludables y con buen sabor y aroma por la salud de su familia.

jueves, 12 de agosto de 2021

7 ALIMENTOS SALUDABLES QUE LES ENCANTARÁN A TUS NIÑOS

 Susan Bowerman, Directora Sénior, Educación y Capacitación Mundial sobre la Nutrición, Herbalife Nutrition.

Los niños pueden ser muy selectivos a la hora de comer, pero existe una lista corta de alimentos saludables muy nutritivos que a la mayoría disfrutará.

Me resulta chistoso cuando las personas me preguntan cómo comían mis hijos cuando eran pequeños. Estoy segura de que muchos piensan que, debido a lo que hago, mis hijos fueron buenos para comer o que yo tenía algunos trucos especiales bajo la manga que les hacía pedirme brócoli y alimentos saludables. La verdad es que mis hijos no fueron diferentes a la mayoría de los otros niños. Había cosas que les gustaban y otras que no. Y tenían etapas en las que todos los días querían comer lo mismo.

Naturalmente, me preocupaba que no siempre se satisficieran sus necesidades nutricionales. No obstante, había varios alimentos saludables que casi siempre estaban dispuestos a comer. Simplemente no le hacía énfasis a la parte “saludable”, porque una vez que les dices a los niños que algo “es saludable”, de seguro lo rechazarán.

Así que aquí tienes una lista de mis alimentos preferidos para los niños; son sabrosos y saludables:

Atún –

A muchos niños no les gusta el pescado, pero sí comen ensalada de atún. Al igual que todos los pescados, el atún es una estupenda fuente de ácidos grasos omega 3 y es rico en proteínas. Intenta mezclar el atún enlatado con pulpa de aguacate en lugar de mayonesa para así obtener una ensalada de atún más saludable y sírvela con galletas integrales; a los niños les encanta hacerse sus propios sándwiches con galletas.

Batidos de fruta (Smoothies) –

Muchos niños no consumen la cantidad de calcio recomendada y otros no comen suficiente fruta, por lo que los batidos de fruta pueden ayudar a cubrir estas necesidades. Son fáciles y rápidos de preparar y son fantásticos cuando tenemos prisa en la mañana. A los niños les fascina prepararlos. Si tienes a la mano leche baja en grasa, proteína en polvo y algo de fruta congelada, tus niños pueden prepararlos.

Zanahorias –

Los niños y las verduras a menudo no se llevan bien; no obstante, las zanahorias crudas, dulces y crujientes son una excepción. Las zanahorias son ricas en betacaroteno que contribuye a mantener saludables la piel y la vista y también son una buena fuente de fibra. Es divertido comerlas solas o con un aderezo Ranch sin grasa, con salsa o guacamole.

Avena –

Se requieren sólo unos minutos para cocinar hojuelas de avena, las cuales de manera natural son ricas en fibra y vitaminas B. Prueba preparándola con leche descremada o leche de soya en lugar de agua para así aumentar el calcio y las proteínas. Después endúlzala ligeramente e incorpora fruta en cubitos como bananas o manzana.

Fresas –

A los niños les encantan las fresas porque saben muy bien. También contienen vitamina C, potasio y fibra. Cuando no tengas bayas frescas, utiliza fresas enteras congeladas en batidos (smoothies) o mézclalas con yogurt.

Frutos secos –

En lugar de papas fritas, dales frutos secos a tus niños para satisfacer su antojo de algo crujiente y salado. Los frutos secos como las almendras, nueces o pistachos brindan grasas beneficiosas, proteínas y minerales como zinc y magnesio.

Legumbres –

Las legumbres cumplen una función nutritiva doble para los niños. No sólo son una buena fuente de hierro, sino también de fibra. La mayoría de los niños comen frijoles en lata sazonados con un poco de cátsup, salsa barbacoa o salsa. También puedes probar una sopa de frijol o triturarlos en la licuadora con un poco de sal, limón y aceite de oliva para preparar un delicioso dip de hummus para verduras crudas.




Sobre Susan Bowerman

Susan Bowerman es la Directora Sénior de Educación y Capacitación en Nutrición Mundial en Herbalife Nutrition. Es Licenciada en Biología con Honores de la Universidad de Colorado y Magister en Ciencia de los Alimentos y Nutrición de la Universidad Estatal de Colorado. Es dietista registrada y cuenta con dos certificaciones profesionales de la Academia de Nutrición y Dietética como especialista certificada en Dietética del Deporte, así como en Obesidad y Control de Peso; también es Miembro de la Academia. Fue directora asistente del Centro para la Nutrición Humana de la UCLA y se desempeñó como profesora adjunta de nutrición en la Universidad de Pepperdine y profesora de nutrición en el Departamento de Ciencia de los Alimentos y Nutrición en Cal Poly San Luis Obispo.

viernes, 6 de agosto de 2021

¿ESTÁS CONSUMIENDO SUFICIENTE DE ESTOS CINCO NUTRIENTES?

 Por Susan Bowerman, Directora Sénior, Educación y Capacitación Mundial sobre la Nutrición, Herbalife Nutrition.

¿No estás comiendo suficientes frutas, vegetales ni productos lácteos? No estás solo, y puede que no estés consumiendo ciertos nutrientes importantes.

Desafortunadamente, muchas personas están comiendo demasiado, pero obteniendo muy poca nutrición. Muchos de nosotros consumimos demasiadas calorías de alimentos repletos de grasas y azúcares, pero estos pueden carecer de vitaminas y minerales importantes. 

Al mismo tiempo, no estamos consumiendo suficientes frutas y vegetales, que son las fuentes más ricas de vitaminas y minerales. Y, debido a que muchos de nosotros no consumimos suficientes productos lácteos, es muy difícil consumir la cantidad necesaria de calcio y vitamina D.

Entonces, no debería de sorprenderte que esas vitaminas y minerales que con frecuencia carecen en las dietas, son las mismas que abundan en las frutas, los vegetales y en los productos lácteos. ¿Estás comiendo lo suficiente para satisfacer las necesidades de estos cinco nutrientes?

Ácido fólico

Por qué es necesario. El ácido fólico o folato, que es la forma en la que existen en los alimentos, es una de las ocho vitaminas B que se necesitan para la producción y mantenimiento de las células, en particular durante los periodos de crecimiento rápido de células, es por este motivo que es importante que las mujeres consuman las cantidades adecuadas tanto antes como después del embarazo. El ácido fólico también se utiliza en la fabricación de material genético, así como también de glóbulos rojos, que ayudan a transportar el oxígeno a través del cuerpo.

Dónde se encuentra. Las palabras ácido fólico y folato provienen del latín folium, que significa hoja, y con mucha razón. Esta vitamina es abundante en las hortalizas. También, el folato se puede encontrar en los espárragos, el brócoli, el aguacate y las frutas cítricas, así como en las nueces y frijoles.

Vitamina A

Por qué es necesario. Una de las funciones claves de la Vitamina A es que apoya la vista. Es un elemento crítico en la transmisión de las señales eléctricas del ojo al cerebro. La vitamina A también apoya la salud de la piel y las membranas mucosas, que actúan como barreras contra las infecciones, y además apoya las funciones del sistema inmune y reproductivo.

Dónde se encuentra. La Vitamina A se encuentra de forma activa, lista para que el cuerpo pueda utilizarla, en algunos alimentos de origen animal como el hígado, los huevos y la mantequilla. Pero la mayoría de las personas obtienen gran parte de su Vitamina A en forma de beta-caroteno, un compuesto que le da el color verde oscuro, amarillo y naranja a las frutas y verduras, que el cuerpo puede convertir fácilmente en una forma activa de Vitamina A. El beta caroteno se encuentra en muchos alimentos coloridos, incluyendo las zanahorias, las calabazas, los duraznos, la papaya, el camote, las hortalizas y el brócoli.

Calcio

Por qué es necesario. El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo, y la gran mayoría se almacena en los huesos y dientes. La mayoría de las personas conocen cuán importante es el calcio para mantener estos tejidos saludables, pero juega un papel crítico: el calcio juega un papel en la contracción muscular, ayuda a regular los latidos del corazón y ayuda a las células en el sistema nervioso a comunicarse una con otra.

Dónde se encuentra. A pesar que la mayoría de personas acuden a los productos lácteos primero, y son los que contienen más calcio, también puedes encontrarlo en las hortalizas, el tofu, los frijoles y las almendras.

Vitamina D

Por qué es necesario. La Vitamina D estimula la absorción de calcio y fósforo del sistema digestivo, por lo que es de vital importancia para ayudar al cuerpo en la formación y mantenimiento de los dientes y huesos fuertes, donde estos minerales se conservan. La Vitamina D es también necesaria para el funcionamiento muscular adecuado y para apoyar la actividad del sistema inmune.

Dónde se encuentra. La Vitamina D se conoce como la “vitamina del sol” porque el cuerpo puede producir esta vitamina en la piel cuando se expone a la luz solar. Sin embargo, es posible que muchas no se expongan lo suficiente al sol para producir la cantidad adecuada por diferentes factores, incluyendo el estilo de vida o porque usan bloqueador. Existen solamente unas cuantas fuentes naturales de Vitamina D, la principal es la grasa de pescado, las yemas de los huevos y el hígado, es por esto que la leche puede ser una fuente muy importante. En muchos países, la leche es fortificada con Vitamina D.

Potasio

Por qué es necesario. El potasio ayuda al sistema nervioso central enviando sus impulsos por todo el cuerpo, ayuda a mantener la presión sanguínea saludable, y también ayuda a extraer energía de los alimentos eficazmente. Además, todos los músculos, incluyendo el músculo del corazón, necesitan potasio para que puedan contraerse de manera correcta.

Dónde se encuentra. Las frutas y los vegetales están repletos de potasio. Las frutas con la mayor cantidad de potasio son el melón, los plátanos, el aguacate, los albaricoques, las frutas cítricas y las fresas. Los vegetales con la cantidad de potasio más alta incluyen los tomates, la espinaca, las zanahorias y el brócoli, La leche, junto con su calcio y Vitamina D, son también una fuente buena de potasio.



Sobre Susan Bowerman

Susan Bowerman es la Directora Sénior de Educación y Capacitación en Nutrición Mundial en Herbalife Nutrition. Es Licenciada en Biología con Honores de la Universidad de Colorado y Magister en Ciencia de los Alimentos y Nutrición de la Universidad Estatal de Colorado. Es dietista registrada y cuenta con dos certificaciones profesionales de la Academia de Nutrición y Dietética como especialista certificada en Dietética del Deporte, así como en Obesidad y Control de Peso; también es Miembro de la Academia. Fue directora asistente del Centro para la Nutrición Humana de la UCLA y se desempeñó como profesora adjunta de nutrición en la Universidad de Pepperdine y profesora de nutrición en el Departamento de Ciencia de los Alimentos y Nutrición en Cal Poly San Luis Obispo.

Más información sobre Susan Bowerman en: https://yosoyherbalifenutrition.com/contributors/susan-bowerman/

miércoles, 4 de agosto de 2021

Manipulación y preparación de alimentos en el hogar - Preparación

 • Lávese las manos antes de manipular alimentos y antes de comer.

• Desinfecte las superficies de su cocina antes de preparar alimentos.

• Lavar con agua y jabón todos los productos que vengan empacados y enlatados.

• A la hora de preparar los alimentos, asegúrese de utilizar la totalidad del alimento y utilizar un pelador en lugar de cuchillo en caso de requerir remover las cáscaras.

• Las partes no comestibles de los alimentos (tallos, cáscaras, huesos, etc) aprovéchelas para hacer caldos.

• Use la creatividad en la cocina para utilizar al máximo los alimentos que adquiere.

miércoles, 2 de junio de 2021

Siete consejos útiles para que las mamás puedan nutrir bien a sus bebés

Frente a las múltiples enfermedades, Droguería INTI, sugiere a las madres dedicarle tiempo en planificar la nutrición de sus hijos pequeños, equilibrando su ingesta de acuerdo a su edad y la necesidad de nutrientes que tienen Comer bien no es lo mismo que comer en abundancia. 

Y para los primeros meses de vida de su bebé, toda ingesta que reciba determinará cómo reaccionará su organismo frente a múltiples enfermedades. Fernando Álvarez, asesor científico de Droguería INTI, sugiere al menos siete consejos para que, sobre todo las madres primerizas, tomen muy en cuenta respecto a la nutrición y el crecimiento integral de los infantes.
“Muchas veces, los padres por el ajetreo de la vida repiten sus hábitos alimenticios con el bebé sin tomar en cuenta que el organismo del bebé aún está en desarrollo y experimentando cambios. Los primeros dos años son imprescindibles para proveer de las vitaminas necesarias para que su sistema inmunológico se defienda ante los agentes externos como virus, bacterias y hongos”, explica.

1. La leche materna no debe ser sustituida por papillas.

La leche materna es el puente entre la alimentación intrauterina y la comida que ingerirá el resto de su vida. Para que la leche de la madre sea de calidad es importante que también su alimentación sea sana. Evite sustituirla por papillas por más cantidad de nutrientes que le ofrezcan. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, y de ahí para adelante la introducción de alimentos apropiados para la edad, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.

2. Motive a que su bebé pruebe nuevos sabores y texturas.

Para la transición de la leche materna a fórmula, es importante que un médico pediatra recomiende a la mamá una fórmula previa evaluación de su crecimiento y la necesidad de nutrientes que tiene el bebé. Entre los 6 y 24 meses, los niños empiezan a experimentar y jugar con la comida entre sus manos. Cuando la madre ofrece los alimentos con seguridad y amor sincero, los niños van creciendo sabiendo que el tiempo de las comidas es una experiencia segura. Si han tenido una dieta monótona, durante esta etapa, le será muy difícil recibir nuevos sabores posteriormente.

3. Los derivados lácteos son la principal fuente de calcio. ¡No la suprima!

La leche y los derivados lácteos aún son muy importantes para la nutrición del niño ya que son la principal fuente de calcio. Debe tomar unos 500 ml al día entre leche y derivados lácteos. La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) recomienda utilizar leches de continuación o las denominadas leches de crecimiento siempre que la situación económica familiar lo permita. Una sugerencia muy apropiada puede ser la leche Nutrilon 4, fórmula de crecimiento que aporta una excelente mezcla de ingredientes nutricionales, hierro, grasas esenciales, prebióticos (nutrientes funcionales) que fortalecen el sistema inmunológico del niño.

4. Reconozca las señales de saciedad y evite la obligación

A partir de los dos años, los niños tienen un proceso de crecimiento menos acelerado y, por lo tanto, en su gran mayoría tienen menor apetito y demandan menos comida. Muchas veces, las madres creen que el niño está escogiendo comidas y no prestan atención a las señales de saciedad del infante. Si se les obliga puede que se genere una experiencia negativa y la rechacen poco a poco. Evite también darle dulces antes de las comidas puesto que pueden reducirle el apetito. 

5. Procure darle las cinco comidas al día

Los expertos en nutrición infantil recomiendan dar al infante cinco comidas al día distribuidas en 25% de calorías para el desayuno, 30% para el almuerzo, de 15 a 20% de calorías para la merienda y 25% de calorías para la cena. Si el infante está picando frituras, dulces o ingiriendo gaseosas durante el día alterará su crecimiento y se originará un desequilibrio de nutrientes y minerales en su organismo. Tome en cuenta que la ganancia de peso y de talla sea acorde a la edad del infante.

6.  Elija productos bajos en grasas saturadas, grasa trans y sodio.

Evite que su niño o niña consuma mantequillas, margarinas y quesos grasos porque pueden reducir la capacidad de defensa de su organismo y alterar el buen funcionamiento de todos sus órganos. La gran mayoría de los alimentos procesados contienen una tabla de valor nutricional en el envase. Léalos antes de darle a sus niños. Tome en cuenta el valor diario acorde al peso y a las calorías que demanda un infante. Evite las frituras en las comidas principales aún más en tiempos de pandemia. Incluya las frutas, cereales y verdura a la dieta de su bebé. No son caros y aportan bastantes nutrientes.

7.  Involucre a sus hijos en la compra y preparación de los alimentos.

Esto, además de abrirles la posibilidad de nuevos aprendizajes y experiencia, les enseñará y motivará a consumir alimentos saludables nuevos. Evite que el niño coma viendo televisión porque, además de distraerlo de los sabores, evitará que pueda experimentar el compartir sanamente con la familia. Invite a su hijo a ayudarle en la cocina a acomodar, mezclar, limpiar e incluso alistar diferentes alimentos antes de consumirlos.
Para ver detalles y conocer más a INTI y sus productos puede visitar:
Página web INTI: https://www.inti.com.bo/
Facebook de INTI: https://www.facebook.com/DrogueriaINTI
Blog de INTI: https://salud.inti.com.bo/

martes, 1 de junio de 2021

Alimentación consciente para una vida saludable

 Por Susan Bowerman, Directora Senior, Educación y Capacitación Mundial 

sobre la Nutrición, Herbalife Nutrition

La vida es estresante. Un año de pandemia, trabajar desde casa, la educación a distancia de los chicos y pasar horas interminables todos juntos –o en aislamiento- fueron un verdadero desafío incluso para los más tranquilos. Quizás comemos menos nutricionalmente hablando y más para reconfortarnos, calmándonos con alimentos que aportan calorías vacías o comiendo refrigerios poco saludables que tenemos al alcance de la mano en nuestra oficina en casa. Es posible que esa bolsa grande de papas fritas esté riquísima o nos distraiga por un momento de un mal día, pero comer sin pensar puede provocar aumento de peso y fatiga innecesarios, lentitud y traer otras consecuencias para la salud. Para que la alimentación sea saludable, también necesitamos tener una alimentación consciente. Aquí presentamos cinco consejos para conocer mejor los alimentos que consumen y así tomar opciones más inteligentes.

Tomar nota

Cuando comenzamos un programa de actividad física a menudo nos indican que realicemos el seguimiento de los pasos dados, las millas corridas o los entrenamientos semanales. ¿Por qué? Porque cuando mantenemos un registro de nuestro avance, somos más conscientes tanto de nuestros éxitos cómo de las áreas a mejorar. Mantener un diario de comidas es un ejercicio fascinante y, a menudo, nos confronta con la realidad. Nos recordará las 10 galletitas de agua que comimos después de almorzar o esa segunda porción de puré de papas que nos servimos en la cena. Escribir qué comemos –y cuándo y por qué lo hacemos– nos permite concentrarnos en aquellos hábitos que debemos modificar. 

Hacer una pausa 

A menudo nos encontramos mirando la heladera o la despensa, simplemente buscando algo. Incluso quizás nos preguntemos por qué entramos a la cocina. Antes de tomar algo para comer, dense un momento y pregúntense "¿y ahora por qué estoy comiendo?". Es muy posible que no estén en la cocina por hambre, sino por aburrimiento, enojo o cansancio. Si se toman el tiempo para preguntárselo, quizás descubran que comer no es la solución.  Busquen otras formas de combatir el aburrimiento, el enojo o la fatiga.  En lugar de comer, hagan una caminata, llamen a un amigo o preparen una taza de té. 

Comer por comer

Llevamos una rutina tan ajetreada que estamos acostumbrados a apurar todo en nuestras vidas, incluidas las comidas. En un mundo lleno de distracciones, a menudo hacemos varias cosas a la vez cuando comemos. Quizás miramos TV, respondemos correos electrónicos o navegamos por internet. Estas distracciones pueden ayudarnos a conectarnos, pero no a ser conscientes de qué o cuánto comemos. Si dedicamos un tiempo a no hacer otra cosa más que comer, solos o en familia, podemos ser más conscientes de cuánto consumimos y disfrutar lo que comemos. 

Incluir todos los sentidos

Cuando nos sentamos a comer, es difícil concentrarnos por completo y pensamos en las cosas que debemos hacer después. Dediquen, por lo menos, 20 minutos a concentrarse en la comida prestándoles atención a los alimentos servidos en el plato. Estimulen los sentidos y sean conscientes de los aromas, los sabores, los colores, las texturas y los sonidos de los alimentos. Si comen conscientemente, es probable que valoren más cada bocado y, además, queden satisfechos con menos comida.

Entender la saciedad

Todos alguna vez –en especial durante las fiestas– comimos hasta hincharnos tanto que nos tuvimos que desabrochar los pantalones. Si bien esas ocasiones en que comemos en exceso son muy esporádicas, para muchas personas se convierte en un hábito comer hasta que están bastante llenos, en lugar de comer solo lo suficiente para saciar el hambre. Este proceso puede ser un desafío para aquellos que crecieron obligados a dejar el plato vacío o con miedo a desperdiciar alimentos. Comiencen por servirse menos y tengan en cuenta las recomendaciones de algunos expertos que sugieren dejar, al menos, un bocado en el plato. Coman lenta y conscientemente y registren cómo se sienten cuando comen hasta que ya no tienen hambre, en lugar de comer hasta llenarse.  

En la vorágine de nuestro mundo actual puede ser difícil tomarse un tiempo y estar atentos a cómo, cuándo, dónde y por qué comemos, en lugar que considerar las comidas como un punto más en la lista de cosas para hacer. Comer conscientemente nos permite hacer una pausa y pensar qué tipo de alimentos consumimos y en qué cantidad. Ser conscientes de cuándo y por qué comemos un refrigerio y tomarnos un momento para sentarnos a comer sin distracciones nos permite disfrutar la comida, conocer nuestros patrones de alimentación y aprovechar los beneficios de consumir comidas más saludables y nutritivas.