miércoles, 18 de octubre de 2017

Proteínas e hidratos


Las proteínas y los hidratos de carbono son nutrientes necesarios para una correcta formación de los músculos, incluso, el azúcar puede acelerar el crecimiento la masa muscular. Los especialistas señalan que el crecimiento de músculo requiere una ingesta grande de calorías junto con un riguroso programa de entrenamiento de fuerza, porque al sólo ingerir dulces o azúcar sin realizar actividad física puedes dañar tu cuerpo.

“Los músculos requieren proteína de alta calidad y calorías para crear nuevas fibras musculares y proporcionar energía a las células. Por ello, los azúcares permiten trabajar con mayor intensidad los músculos, lo que favorece su desarrollo”, explica el entrenador José Arciénaga, quien conoce de casos de personas que han utilizado esta técnica para ganar músculo, pero solamente sería efectiva durante tres semanas.
Después de las tres semanas se redujeron los avances y se incrementaron sus niveles de colesterol LDL. No obstante, el exceso en el consumo de dulces puede ser dañino para la salud, ya que favorece el sobrepeso, por lo que antes de recurrir a este método, debes consultarlo con un especialista quien te dará una dieta equilibrada y una rutina de ejercicio para ganar músculo.

Legumbres en la salud


Alimentos de un valor nutricional inigualable
Recientes estudios científicos confirman el efecto protector de las legumbres, sobre todo las lentejas, en la salud. Aunque hay que seguir investigando, los resultados según comenta el nutricionista Camilo Andrade han sido más que alentadores especialmente para los países como Bolivia donde su consumo es habitual.

Conociendo más
“Hasta ahora, sabíamos que las legumbres tenían un índice glucémico bajo y mantenían los niveles de glucosa en sangre dentro de la normalidad. Con estas investigaciones se confirma el poder protector de estos alimentos contra una enfermedad cada vez más presente, sobre todo en los países desarrollados”, explica Andrade.
Asimismo refiriéndose a los múltiples beneficios de las legumbres recuerda que no en vano la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), declaró el 2016 como el año internacional de la legumbres, con el objetivo de promocionar y generar conciencia sobre sus beneficios nutricionales.
Las legumbres se pueden conservar durante meses sin perder sus propiedades

Bacterias y digestión


Los antibióticos producen la destrucción de la flora intestinal
La mayoría de las personas cuando nos nombran las bacterias, pensamos que siempre se refieren a algo que puede perjudicar nuestra salud, pero debemos saber que hay bacterias que son muy necesarias en nuestro organismo, como aquellas que son primordiales para la flora intestinal y ayudan a mejorar la digestión.

Conociendo más
Para regenerar la flora intestinal debemos consumir algunos alimentos especiales, a continuación te contare cuales son: Vinagre de sidra de manzana, raíz de jengibre, bayas y frutas, verduras, almendras crudas, aceite o harina de linaza, aceites de pescado, yogur, pepinillos en vinagre y levadura.
Los alimentos fermentados, las frutas y las verduras ricas en fibra son los más favorables para un correcto funcionamiento de nuestro organismo, por lo que siempre deberemos procurar llevar una dieta equilibrada
Debes comer unos veinticinco a treinta y cinco gramos de fibra durante el día.

Ayuno terapeútico


Un método que es cada vez más popular
Mucha gente desconoce que ayunar, siempre de una forma controlada o bajo supervisión médica, puede ser beneficioso para la salud. Cada vez hay más estudios y experiencias clínicas que corroboran los aspectos positivos que tiene no tomar alimentos sólidos con fines terapéuticos, y más aún si ese ayuno va acompañado de ejercicio físico.

Una tendencia
El ayuno consiste en ingerir una cantidad máxima de entre 280 y 300 calorías diarias, tomando únicamente líquidos como agua, zumos, infusiones o caldos de verduras. En esa situación, el cuerpo humano empieza a consumir sus reservas y a vivir de ellas. El médico Elías Vidaurre asegura que es importante observar a cada persona concreta y su situación específica.
Por esa razón, el tiempo que hay que mantener un ayuno depende principalmente de las reservas. Los periodos varían entre los ayunos cortos de uno a tres días, en los que apenas se queman calorías de reserva, hasta ayunos muy largos, llevados a cabo por personas con graves problemas de obesidad, que han llegado a durar más de 300 días.
En las últimas décadas, se ha hecho más popular como método de prevención o como estilo de vida saludable. Pablo Saz dice que “la reacción del cuerpo mientras está viviendo de las reservas y siempre que se disponga de ellas, es una reacción de reequilibrio, que reajusta muchos sistemas”.
Se ha constatado la eficacia del ayuno en el tratamiento de enfermedades reumáticas y dolor crónico.

Gelatina antigastritis


Contiene colágeno, sales minerales, agua y azúcares
Numerosos estudios han puesto de manifiesto que la gelatina es sumamente beneficiosa para aquellas personas que padezcan de problemas digestivos, como pueden ser la gastritis, la hiperacidez, los cólicos y la colitis. También es ideal para personas que sufran de indigestión, ya que facilita el proceso de la digestión evitando la aparición de digestiones pesadas, y por ende tener un sistema digestivo sano.

Beneficio
El nutricionista Camilo Andrade, asegura que también es ideal en los más pequeños, formando parte por ejemplo de una dieta blanda, e incluso para personas de la tercera edad, enfermos, o personas que en definitiva se encuentren haciendo algún tipo de régimen alimenticio.
La gelatina es, sin ninguna duda, algo más que un postre delicioso, muy rico, sencillo y fácil de hacer, ya que se puede convertir en una buena y fresca alternativa, totalmente sana y con un alto valor nutritivo.
La gelatina es capaz de aportar nutrientes complementarios para la piel, uñas y cabello

jueves, 12 de octubre de 2017

El poder antioxidante de los alimentos

Los antioxidantes son nutrientes presentes en algunos alimentos que protegen las membranas de las células evitando que estas se oxiden y, por tanto, previenen el envejecimiento de la piel.

El poder antioxidante es propio de vitaminas, minerales y otros tipos de nutrientes y, aunque la lista (teniendo en cuenta que en cada grupo de vitaminas hay numerosos desgloses) podría ser casi infinita, a continuación algunos alimentos y sus propiedades que mejor actúan contra el envejecimiento prematuro de la piel:

• Vitaminas:

Las vitaminas A (hígado, verduras de hojas verdes, plátanos, pescado azul...) y C (frutos rojos, pimiento rojo, perejil, kiwi, brócoli) tienen poder antioxidante y ayudan a la formación de colágeno. Sin embargo, el mayor antioxidante en este grupo es la vitamina E, presente en alimentos como las semillas de girasol, aceite de oliva, avellanas, brócoli, acelgas, espinacas, pistachos, aguacate.

• Minerales:

El selenio (germen de trigo, hígado, atún, marisco, semillas de girasol, lentejas, frutas y verduras), el zinc (Ostras, carne roja, hígado, cacao, cacahuetes, semillas de calabaza) y el hierro (berberechos, hígado, carne roja, tomillo seco, salvado de trigo, semillas de sésamo, legumbres, levadura de cerveza) son los minerales con mayor poder antioxidante.

• Ácidos grasos insaturados:

Los ácidos grasos insaturados suministran nutrientes imprescindibles para mantener una piel tersa y bien estructurada. Tienen propiedades antioxidantes, retrasan el envejecimiento de las células y regulan la seborrea. Son ricos en ácidos grasos insaturados alimentos como el pescado azul, aceite de oliva, lino y soja, nueces, almendras, huevos y paltas.

Lo que NO:

Por supuesto, al igual que existen alimentos y nutrientes que favorecen el colágeno y la elasticidad de la piel para que esta luzca joven y radiante, los hay que provocan el efecto contrario, bien por la obstrucción de los poros y el bloqueo de las células como la rápida deshidratación que provocan en nuestro cuerpo. La lista de alimentos “prohibidos” es conocida por un alto porcentaje de la población; pero no solo aceleras el envejecimiento sino que pueden provocar una serie de problemas cutáneos como exceso de grasa, rojeces o dermatitis. En este grupo destacaríamos, sobre todo, el alcohol, las grasas saturadas, carbohidratos, azúcares y endulzantes artificiales, así como el exceso de sal, carne roja, o embutidos.