jueves, 17 de agosto de 2017

Vida saludable con buena nutrición

La nutricionista Susan Bowerman, experta internacional de la compañía Herbalife, aporta con algunos consejos básicos para que cada vez más personas puedan tener una vida activa y saludable, en ocasión de recordar el Día del Nutricionista (11 agosto).

Boverman se basa en datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) que sugiere una alimentación saludable para ayudar a protegernos de la malnutrición, de las enfermedades no transmisibles como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer. “

La falta de actividad física también está entre los principales factores de riesgo para la salud en todo el mundo. Asimismo, los hábitos alimentarios sanos comienzan en los primeros años de vida (la lactancia materna favorece el crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo), según datos de la OMS.

En cuanto a los alimentos, la nutricionista explica que las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total para evitar un aumento de peso, limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta calórica total forma parte también de una dieta saludable, por lo que recomienda reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total. En cuanto a la sal, mantener el consumo por debajo de 5 gramos diarios ayuda a prevenir la hipertensión y reduce el riesgo de enfermedad cardíaca y de accidente cerebrovascular en la población adulta.

Acerca de los 10 hábitos saludables básicos que deberían mantenerse a lo largo del año, Susan Bowerman sugiere:

Desayunar: Aquellas personas que desayunan son más propensas a mantener un peso saludable. Tu cerebro necesita combustible después del ayuno durante la noche.

Moverse más: Aparte del ejercicio regular, intentar añadir más actividad al día. Utilizar las escaleras, caminar o andar en bicicleta para hacer diligencias, caminar por la casa mientras se habla por teléfono.

No comer delante de una pantalla: Ya sea una computadora, televisión o pantalla de cine, cuando comes frente a ellas, no te estás concentrando en tu comida, y es probable que termines comiendo más y disfrutando menos.

Dejar de comer cuando uno está apurado: Esto significa comer en el auto, caminando por la calle haciendo diligencias, o mientras te estás vistiendo por la mañana. Tómate el tiempo para sentarte, concentrarte en tu comida y disfrutar.

Observar las calorías líquidas: A menos que tu bebida sea una comida en sí, los líquidos deben ser tan bajos en calorías como sea posible. Consigue la mayor parte de tu energía de los alimentos, no de las bebidas, es una de las maneras más fáciles de cortar el exceso de calorías.

Mantenerse hidratado: Muchos de los procesos del cuerpo dependen del agua, pero muchas personas no beben lo suficiente. Mantén agua o té cerca tuyo y disfruta durante todo el día.

Incluir proteínas en todas las comidas: La proteína satisface mejor el hambre que las grasas o los carbohidratos. Inclúyela en cada comida y prefiere alimentos como yogur, frutos secos, batidos, palitos de queso o una lata de atún como bocadillos.

Incluir una fruta o verdura en cada comida: Las frutas y verduras te dan la mayor cantidad de nutrición por el menor número de calorías. Además poseen un alto contenido en agua y fibra.

No saltarse comidas: Saltarse comidas rara vez funciona como una medida de control de calorías. Luego terminas compensándola en la siguiente ocasión. . Comer pequeñas comidas y bocadillos cada tanto es una mejor estrategia.

Levantar pesas: El entrenamiento de fuerza quema calorías, puede levantar tu estado de ánimo y ayuda a mantener los huesos fuertes. También te ayuda a construir la masa muscular, lo que te hace más fuerte y puede contribuir a aumentar la tasa metabólica basal.


lunes, 14 de agosto de 2017

Consejos de vida saludable en el día del nutricionista en Latinoamérica

Herbalife apoya la gran labor de los nutricionistas y aporta algunos consejos básicos de Susan Bowerman, nuestra experta internacional en nutrición, que ayudan al cuidado de la salud.

(Santa Cruz de la Sierra, 10 de agosto).- Herbalife, compañía global de nutrición, celebra el Día del Nutricionista, que tendrá lugar el próximo 11 de agosto en la mayoría de los países de Latinoamérica, difundiendo la importancia que tiene una buena nutrición y su impacto en la salud. En este sentido, Herbalife acompaña y promueve el trabajo diario de todos los nutricionistas que hacen posible que cada vez más personas puedan tener una vida más activa y más saludable.
“La elección de este día no es casual, sino que coincide con el aniversario de nacimiento del Doctor Pedro Escudero, considerado el padre de la Nutrición en Latinoamérica y fundador de la primera Escuela de Nutricionistas-Dietistas de la región”, señala Carolina Chevallier, Senior Manager Asuntos Científicos Herbalife Centro y Sudamérica. “El Dr. Escudero es considerado un pionero ya que hace más de 80 años propuso por primera vez las cuatro leyes de la alimentación que rigen los principios fundamentales de una alimentación saludable: la ley de la cantidad, de la calidad, de la armonía y de la adecuación”, explica Chevallier.
Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) una alimentación saludable ayuda a protegernos de la malnutrición, de las enfermedades no transmisibles como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer. La falta de actividad física también está entre los principales factores de riesgo para la salud en todo el mundo. Asimismo, los hábitos alimentarios sanos comienzan en los primeros años de vida (la lactancia materna favorece el crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo).
En cuanto a los alimentos, las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total para evitar un aumento de peso, limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta calórica total forma parte de una dieta saludable (para obtener mayores beneficios, se recomienda reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total). En cuanto a la sal, mantener el consumo por debajo de 5 gramos diarios ayuda a prevenir la hipertensión y reduce el riesgo de enfermedad cardíaca y de accidente cerebrovascular en la población adulta.
Acerca de los 10 hábitos saludables básicos que deberían mantenerse a lo largo del año, Susan Bowerman, experta en nutrición MS, RD, Directora de Entrenamiento y Educación Global en Nutrición de Herbalife, sugiere:
1. Desayunar: Aquellas personas que desayunan son más propensas a mantener un peso saludable. Tu cerebro necesita combustible después del ayuno durante la noche.
2. Moverse más: Aparte del ejercicio regular, intentar añadir más actividad al día. Utilizar las escaleras, caminar o andar en bicicleta para hacer diligencias, caminar por la casa mientras se habla por teléfono.
3. No comer delante de una pantalla: Ya sea una computadora, televisión o pantalla de cine, cuando comes frente a ellas, no te estás concentrando en tu comida, y es probable que termines comiendo más y disfrutando menos.
4. Dejar de comer cuando uno está apurado: Esto significa comer en el auto, caminando por la calle haciendo diligencias, o mientras te estás vistiendo por la mañana. Tómate el tiempo para sentarte, concentrarte en tu comida y disfrutar.
5. Observar las calorías líquidas: A menos que tu bebida sea una comida en sí, los líquidos deben ser tan bajos en calorías como sea posible. Consigue la mayor parte de tu energía de los alimentos, no de las bebidas, es una de las maneras más fáciles de cortar el exceso de calorías.
6. Mantenerse hidratado: Muchos de los procesos del cuerpo dependen del agua, pero muchas personas no beben lo suficiente. Mantén agua o té cerca tuyo y disfruta durante todo el día.
7. Incluir proteínas en todas las comidas: La proteína satisface mejor el hambre que las grasas o los carbohidratos. Inclúyela en cada comida y prefiere alimentos como yogur, frutos secos, batidos, palitos de queso o una lata de atún como bocadillos.
8. Incluir una fruta o verdura en cada comida: Las frutas y verduras te dan la mayor cantidad de nutrición por el menor número de calorías. Además poseen un alto contenido en agua y fibra.
9. No saltarse comidas: Saltarse comidas rara vez funciona como una medida de control de calorías. Luego terminas compensándola en la siguiente ocasión. . Comer pequeñas comidas y bocadillos cada tanto es una mejor estrategia.
10. Levantar pesas: El entrenamiento de fuerza quema calorías, puede levantar tu estado de ánimo y ayuda a mantener los huesos fuertes. También te ayuda a construir la masa muscular, lo que te hace más fuerte y puede contribuir a aumentar la tasa metabólica basal.


Diez hábitos saludables para sostener todo el año


El 11 de agosto en la mayoría de los países de Latinoamérica se celebra el Día del Nutricionista.La fecha coincide con el nacimiento del doctor Pedro Escudero, considerado el padre de la nutrición en el continente latino y fundador de la primera escuela nutricionista-dietista de la región. Hace más de 80 años propuso por primera vez las cuatro leyes de alimentación saludable en base a cantidad, calidad, armonía y adecuación.

Carolina Chevallier, senior manager de asuntos científicos de Herbalife hace notar que en la alimentación diaria las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total (para evitar un aumento de peso), también hay que limitar el consumo de azúcar libre a menos de 10% de la ingesta calórica total y la sal tendría que mantenerse por debajo de 5 gramos diarios.

Acerca de los 10 hábitos saludables básicos que deberían mantenerse a lo largo del año, Susan Bowerman, experta en nutrición MS, RD, Directora de Entrenamiento y Educación Global en Nutrición de Herbalife, sugiere:

1. Desayunar: Aquellas personas que desayunan son más propensas a mantener un peso saludable. El cerebro necesita combustible después del ayuno durante la noche.

2. Moverse más: Aparte del ejercicio regular, intentar añadir más actividad al día. Utilizar las escaleras, caminar o andar en bicicleta para hacer diligencias, caminar por la casa mientras se habla por teléfono.

3. No comer delante de una pantalla: Ya sea una computadora, televisión o pantalla de cine, cuando se come frente a ellas, es probable que se termine comiendo más de lo debido.

4. Dejar de comer cuando uno está apurado: Esto significa comer en el auto, caminando por la calle haciendo diligencias, o mientras uno se está vistiendo por la mañana. Hay que tomarse el tiempo para sentarse, concentrarse en la comida y disfrutar.

5. Observar las calorías líquidas: A menos que la bebida sea una comida en sí, los líquidos deben ser tan bajos en calorías como sea posible. Se debe consiguir la mayor parte de la energía de los alimentos, no de las bebidas. Esta es una de las maneras más fáciles de cortar el exceso de calorías.

6. Mantenerse hidratado: Muchos de los procesos del cuerpo dependen del agua, pero muchas personas no beben lo suficiente. Hay que mantener el agua o té cerca y disfrutarla durante todo el día.

7. Incluir proteínas en todas las comidas: La proteína satisface mejor el hambre que las grasas o los carbohidratos. Inclúyala en cada comida y elija alimentos como yogur, frutos secos, batidos, palitos de queso o una lata de atún como bocadillos.

8. Incluir una fruta o verdura en cada comida: Las frutas y verduras dan la mayor cantidad de nutrición por el menor número de calorías. Además poseen un alto contenido en agua y fibra.

9. No saltarse comidas: Saltarse comidas rara vez funciona como una medida de control de calorías. Luego se termina compensándola en la siguiente ocasión. Comer pequeñas comidas y bocadillos cada tanto es una mejor estrategia.

10. Levantar pesas: El entrenamiento de fuerza quema calorías, puede levantar el estado de ánimo y ayudar a mantener los huesos fuertes. También te ayuda a construir la masa muscular, lo que lo hace más fuerte a uno y puede contribuir a aumentar la tasa metabólica basal.

sábado, 12 de agosto de 2017

No somos lo que comemos, somos lo que queremos

Queridos lectores les escribimos desde Córdoba Argentina aprovechando nuestro viaje de congreso, queremos compartirles la cultura culinaria desde otra parte del mundo.

Cuando uno llega a este país tiene en su itinerario visitar un lugar que sirvan un buen asado, ya que la mejor carne es la argentina, aunque irónicamente también tienen una de las mejores cocinas vegetarianas. Y en esta ocasión tuvimos el placer de corroborarlo.

De paseo por el elegante y tranquilo barrio de General Paz, encontramos un restaurante temático de milanesas que combina lo tradicional con una versatilidad de sabores. De toda su carta quisimos probar algo diferente, la elección fue una milanesa de calabaza rebozada en semillas y una milanesa de lenteja con arroz yamani, preparaciones deliciosas y saludables.

Sentir el placer crocante de la milanesa y la tranquilidad de lo saludable te deja un buen sabor de boca.

La cultura del bienestar va creciendo cada vez más en ciudades grandes y eso se refleja en las opciones más saludables de sus menús, pero eso también se ve reforzado por la promoción de está. En nuestro caso nos sorprendimos al leer el mensaje escrito en sus servilletas, "No somos lo que comemos, somos lo que queremos", pues cuánta verdad en eso, bien uno elige lo que va a comer o lo que dejará de comer, es nuestra elección, es nuestra responsabilidad saber qué es mejor para nosotros.

Este punto sobre la correcta elección de los alimentos y él por qué es una de las funciones del personal en salud, y en especial de nosotros los especialistas en nutrición.

La semana que viene te contaremos algo muy lindo e interesante sobre el té. Quédate atento a nuestro próximo artículo. Y recuerda "comer te hace bien y estar en movimiento más aún".

jueves, 10 de agosto de 2017

Aprovecha los carbohidratos

Harinas es el nombre coloquial que muchas personas utilizan para referirse a esa parte del alimento que “engorda”. Técnicamente, esas harinas son los carbohidratos, es decir el almidón que ofrece el arroz, la papa, los frijoles, el trigo, entre otros.

Cuando se come cualquier alimento que naturalmente contiene almidón, esa parte puntual del alimento aporta energía útil al cuerpo para pensar, moverse, ejercer fuerza física o resistencia en el deporte. Además cada alimento natural tiene otros constituyentes que benefician, por ejemplo, aportando vitaminas, minerales, antioxidantes etc. necesarios para sentirse bien y activo.

Para el cuerpo es indistinto si el almidón proviene de una papa cocida o del arroz graneado, en su necesidad de funcionar utilizará eficientemente esa energía. Cuando la energía que se le da al cuerpo supera las necesidades de gasto, ésta se acumula en forma de grasa (triglicéridos).

Si el cuerpo no recibe lo suficiente de estos almidones, empezará a consumirse a sí mismo para conseguir energía. Como primer recurso oxidará la grasa almacenada en el cuerpo para generar energía y como segundo recurso utilizará las proteínas del músculo.

Cuando una persona tiene sobrepeso se debe reducir los alimentos que son muy ricos en energía. Pero antes de pensar en retirar los alimentos cuya energía se usa eficientemente y aporta otros beneficios al cuerpo, deben reducirse aquellos que a pesar de estar hechos a base de almidones, suelen estar altamente procesados y son reconocidos por el cuerpo como azúcar.

La eficiencia que tiene el cuerpo para utilizarlos varía y suelen ser muy concentrados en este ingrediente de manera que puede aportar más calorías acumulables en forma de grasa.

Las personas que requieren controlar su peso pueden reducir la cantidad de alimentos naturales ricos en almidones, pero no eliminarlos. Sumado a ello es importante practicar actividad física para incrementar el gasto y tonificar la masa muscular.

Pueden combinarse carbohidratos en un mismo plato lo importante es que la suma de ambos no supere las necesidades, la afirmación de “no se pueden mezclar harinas” es un mito. En cada paso del proceso de digestión (que empieza en la boca) se va partiendo física y químicamente el almidón hasta llegar a su mínima expresión: ambos alimentos terminarán siendo glucosa (azúcar).

Tal vez con esta explicación piense que da lo mismo papa, arroz o frijoles, que si bien aportan energía, no es en la misma concentración; además cada alimento tiene cualidades nutricionales que los hacen únicos. El tamaño de porción así como la frecuencia de consumo de cada alimento, marca la diferencia en el buen balance.

Antes de tener miedo a las “harinas” recordemos que las necesitas para sentirte activo. La cantidad y el hecho que estén lo más natural posible es la clave para disfrutarlas sin culpas.


miércoles, 9 de agosto de 2017

El maíz en la dieta


Ayuda a incrementar las defensas en el organismo
El maíz forma parte de las comidas diarias de las familias, que acompañan con el almuerzo. Esta gramínea es un producto propio de América Latina que tiene un alto contenido de carbohidratos. Por cada 100 gramos hay 25 de carbohidratos que no solo aportan calorías sino azúcares y nutrientes.

Conociendo más
El nutricionista Camilo Andrade nos explica que esta cualidad dota al cuerpo de energía, por lo que se recomienda que sea aprovechado por deportistas y niños en crecimiento que por su constante actividad física requieren de energía. Otra propiedad nutricional que encuentra en este cereal es que no tiende a engordar a las personas, si es que se consume moderadamente.
Una tercera propiedad del maíz o “mote” es la fibra, elemento que reduce los niveles de colesterol, mantiene saludable el aparato digestivo y evita los estreñimientos. “La fibra del mote arrastra el colesterol malo y lo elimina a través de las heces, además es antioxidante por el contenido de betacarotenos”, detalla.
El maíz alimenta pero no engorda

martes, 8 de agosto de 2017

Hierro y calcio en las necesidades nutricionales de la mujer

¿Qué papel juegan el hierro y el calcio en la alimentación de la mujer? La responsable de salud y nutrición de Nestlé, Anabel Aragón, conversa con la coordinadora de nuestro programa de radio, Henar Fernández, sobre este asunto.



*¿Qué factores difieren en las necesidades nutricionales de mujeres y hombres?

Son necesidades similares de un individuo a otro; no obstante la edad, el sexo, el estado fisiológico, la actividad física o el clima influyen en las necesidades de energía y nutrientes.

La composición corporal del hombre se caracteriza por una mayor proporción de masa magra o muscular respecto a la de la mujer; la mujer dispone de un depósito graso mayor que el hombre.

Los tejidos magros son metabólicamente más activos, y necesitan más energía, lo que no ocurre con la masa grasa, de ahí la diferencia de necesidad de energía, superior en hombres que en mujeres. Otro aspecto fisiológico diferenciador es el sistema hormonal, ya que la mujer tiene menstruaciones periódicas en edad fértil; la menopausia en el entorno de los 50 años, así como estados fisiológicos por los que puede pasar como el embarazo o la lactancia. Estos estados son los responsables de que, en ellos, las mujeres deban cuidar especialmente sus necesidades nutricionales.



*¿Es el hierro una de las carencias nutricionales más destacadas en las mujeres?

A partir de la primera menstruación, las mujeres necesitan un aporte de hierro adicional al de los hombres, y este requerimiento se mantiene elevado hasta la menopausia.

El hierro es un mineral esencial para producir hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar el oxígeno a todas las células del cuerpo.

El hierro debe ser repuesto a partir de los alimentos y si su ingesta es inadecuada, aumenta el riesgo de anemia ferropénica, por carencia en la cantidad o aumento de las pérdidas.

Según las OMS, en 2005, el 30% de las mujeres del mundo tenía anemia frente al 12% de los hombres, siendo proporcionalmente menor en países económicamente más desarrollados. Aunque las causas de la anemia son múltiples, se estima que el 50 por ciento se producen por falta de hierro en la dieta. Estas cifras muestran el grave problema de salud pública que supone la deficiencia de hierro, especialmente en las mujeres de edad fértil. La prevalencia en España se estima entre 5/10 por ciento de las mujeres en estado fértil.



*¿Cuáles son las recomendaciones de ingesta de hierro?

Es de 18 miligramos/día para mujeres en edad fértil, y 9 miligramos para hombres y mujeres postmenopáusicas. En el embarazo aumentan estas necesidades a 25 miligramos, debido al crecimiento de nuevos tejidos. En España, las mujeres en edad fértil, tienen una ingesta media inferior a sus necesidades, cubriendo el 80 por ciento de las mismas.

La recomendación es hacer un seguimiento médico regular, valorar los casos susceptibles de suplementación si se tiene déficit, y seguir una alimentación variada y saludable asegurando las fuentes de hierro, tanto animales como vegetales.

Las principales fuentes de hierro son las carnes, mariscos, pescados y huevos, aquí es donde el hierro es de mayor calidad y se absorbe mejor. Y en segundo lugar, legumbres, frutos secos y hortalizas de hoja verde. Es muy importante destacar que el hierro de fuentes animales es absorbido por el cuerpo de forma más eficaz que el de fuentes vegetales.

No obstante, el aporte de vitamina C en la misma comida contribuye a aumentar la absorción de hierro. Por ejemplo, si comes lentejas, y tomas como postre una naranja o algún otro cítrico, rico en vitamina C, como kiwi o fresas, se absorbe con mejor eficacia el hierro de las lentejas.

Anabel, la menopausia se asocia con mayor riesgo de osteoporosis. ¿El calcio es el mayor riesgo de carencia en esta etapa?

El calcio es un mineral esencial que cumple muchas funciones en el organismo, pero la principal es formar parte de los huesos, dándo dureza y densidad a nuestro esqueleto.

Pero, además del calcio, numerosos nutrientes son claves para la salud ósea, como el magnesio, el fósforo, el manganeso, el zinc, o las vitaminas D, C y K.

Cuando hay un desequilibrio entre el calcio que se almacena en el hueso y el que sale del mismo, se produce la osteoporosis, reduciendo la densidad del hueso e incrementando el riesgo de fracturas.

Aunque este proceso se da tanto en hombres como en mujeres de edad avanzada, ocurre con más frecuencia en mujeres postmenopáusicas. ¿Por qué? Porque para mantener ese equilibrio, el hueso de la mujer necesita de un cierto nivel de estrógenos en sangre, que en esa etapa postmenopáusica se ven reducidos considerablemente promoviendo un incremento de las pérdidas de hueso.

Mientras que los hombres pierden entre un 20/30 por ciento de su masa ósea durante su vida, las mujeres pueden llegar a perder hasta el 50%.

Las mujeres tienen un tamaño de densidad de hueso menor que los hombres. La cantidad máxima de densidad del hueso se alcanza entre los 25/35 años, por lo que hasta esas edades es lógico que tengamos un aporte de calcio en la dieta, así como el seguimiento de un estilo de vida saludable y activo.



*¿Qué alimentos aportan calcio?

Los lácteos, en primer lugar, seguido de legumbres, pescados, hortalizas, frutos secos. Su absorción se ve favorecida por la vitamina D y el ácido del estómago, pero sobre todo por situaciones fisiológicas que suponen un aumento de sus necesidades como adolescencia, embarazo, lactancia, así como la práctica de actividad física.

Es importante recalcar que los lácteos siguen siendo la principal fuente de calcio en la dieta, con el 48% del calcio total.

La ingesta recomendada de calcio es de 800 miligramos al día, aunque la ingesta media se acerca e incluso supera esta cantidad. El 82 por ciento de las mujeres entre 45 y 65 años tienen una ingesta inferior a sus necesidades, que ascienden a mil miligramos al día.

Las fracturas espontáneas por falta de densidad ósea o en casos de osteoporosis avanzada se pueden reducir con suplementación combinada de calcio y vitamina D, junto con una adecuada exposición al sol, y practica de ejercicios adaptados a la edad, pero debe ser el médico quien establezca el tipo de suplementación idónea.





Las principales fuentes de hierro son las carnes, mariscos, pescados y huevos, aquí es donde el hierro es de mayor calidad y se absorbe mejor.



Otra fuente de hierro son las legumbres, frutos secos y hortalizas de hoja verde, pero es muy importante destacar que el hierro de fuentes animales es absorbido por el cuerpo de forma más eficaz que el de fuentes vegetales.



Es importante recalcar que los lácteos siguen siendo la principal fuente de calcio en la dieta, con el 48% del calcio total.