jueves, 10 de agosto de 2017

Aprovecha los carbohidratos

Harinas es el nombre coloquial que muchas personas utilizan para referirse a esa parte del alimento que “engorda”. Técnicamente, esas harinas son los carbohidratos, es decir el almidón que ofrece el arroz, la papa, los frijoles, el trigo, entre otros.

Cuando se come cualquier alimento que naturalmente contiene almidón, esa parte puntual del alimento aporta energía útil al cuerpo para pensar, moverse, ejercer fuerza física o resistencia en el deporte. Además cada alimento natural tiene otros constituyentes que benefician, por ejemplo, aportando vitaminas, minerales, antioxidantes etc. necesarios para sentirse bien y activo.

Para el cuerpo es indistinto si el almidón proviene de una papa cocida o del arroz graneado, en su necesidad de funcionar utilizará eficientemente esa energía. Cuando la energía que se le da al cuerpo supera las necesidades de gasto, ésta se acumula en forma de grasa (triglicéridos).

Si el cuerpo no recibe lo suficiente de estos almidones, empezará a consumirse a sí mismo para conseguir energía. Como primer recurso oxidará la grasa almacenada en el cuerpo para generar energía y como segundo recurso utilizará las proteínas del músculo.

Cuando una persona tiene sobrepeso se debe reducir los alimentos que son muy ricos en energía. Pero antes de pensar en retirar los alimentos cuya energía se usa eficientemente y aporta otros beneficios al cuerpo, deben reducirse aquellos que a pesar de estar hechos a base de almidones, suelen estar altamente procesados y son reconocidos por el cuerpo como azúcar.

La eficiencia que tiene el cuerpo para utilizarlos varía y suelen ser muy concentrados en este ingrediente de manera que puede aportar más calorías acumulables en forma de grasa.

Las personas que requieren controlar su peso pueden reducir la cantidad de alimentos naturales ricos en almidones, pero no eliminarlos. Sumado a ello es importante practicar actividad física para incrementar el gasto y tonificar la masa muscular.

Pueden combinarse carbohidratos en un mismo plato lo importante es que la suma de ambos no supere las necesidades, la afirmación de “no se pueden mezclar harinas” es un mito. En cada paso del proceso de digestión (que empieza en la boca) se va partiendo física y químicamente el almidón hasta llegar a su mínima expresión: ambos alimentos terminarán siendo glucosa (azúcar).

Tal vez con esta explicación piense que da lo mismo papa, arroz o frijoles, que si bien aportan energía, no es en la misma concentración; además cada alimento tiene cualidades nutricionales que los hacen únicos. El tamaño de porción así como la frecuencia de consumo de cada alimento, marca la diferencia en el buen balance.

Antes de tener miedo a las “harinas” recordemos que las necesitas para sentirte activo. La cantidad y el hecho que estén lo más natural posible es la clave para disfrutarlas sin culpas.


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