martes, 3 de noviembre de 2015

¿Se debe o no consumir carne?



El consumo de carne debe ser moderado, como máximo de dos a tres veces por semana, y formar parte de una dieta variada y equilibrada, dijo la doctora María Neira, directora en la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con esta recomendación, la directora del Departamento de Salud Pública y Determinantes Sociales y Medioambientales de la Salud de la OMS comentó los resultados de un estudio internacional que ha clasificado a las carnes procesadas de cancerígenas, incluidos todo tipo de embutidos.

Tal conclusión, apoyada en años de investigación y en 800 estudios sobre la cuestión, establece que a partir de un consumo de 50 gramos de carne procesada por día el riesgo de cáncer colorrectal aumenta un 18 por ciento, aunque también se establece una relación con otros tipos de tumores, como de páncreas y próstata.

"Esta clasificación formal sólo era cuestión de tiempo, a nadie en la ciencia le ha sorprendido", sostuvo Neira en una entrevista a Efe, durante la que aseguró que no hay razón para la corriente de alarmismo que se ha generado.

Según la experta española, "cuando hacemos una clasificación de este tipo, la dificultad siempre está en cómo comunicarlo y en cómo los individuos van a interpretar la información, pero no hay necesidad de alarmismo".

"Por el contrario, cuanto más sabemos de factores de riesgo, más podremos avanzar en la prevención del cáncer", comentó.
Neira resaltó que "se puede continuar consumiendo carnes procesadas, siempre y cuando no sea más de dos a tres veces por semana".
Agregó que, "en el fondo, se trata de la misma recomendación que los nutricionistas y expertos en cáncer ya hacían en relación a tener una dieta" equilibrada.

El secreto, dijo, está en respetar lo que se conoce como "pirámide nutricional", en cuya base están los alimentos que se pueden consumir todos los días (frutas y verduras) y que en la parte superior está formada por productos que se deben tomar de forma más moderada o esporádica, como las carnes procesadas y las rojas.

Sin embargo, Neira recordó que ninguna enfermedad tiene un factor de riesgo único.

"Además de una alimentación variada y equilibrada, el resto depende de una buena higiene de vida, en la que se reduzcan otros riesgos importantes, como el consumo de tabaco y de alcohol", explicó.

Añadió que "también es importante tener una vida activa y lo menos sedentaria posible".

Volviendo a la carne, la directora de Salud Pública de la OMS recordó que desde hace tiempo está recomendado "no consumir carne excesivamente" y que probablemente el secreto sería "volver a la dieta mediterránea que practicábamos en España".

Sobre seguir tomando o no especialidades gastronómicas de embutidos, Neira insistió en que "lo ideal es que los españoles sigan consumiendo estos alimentos con moderación y variedad".

"No creo que nadie tenga en su dieta una ración de bacon o embutidos de forma diaria, en cantidades elevadas y durante años", precisó.
Sobre la influencia que tiene o no la calidad de la carne procesada en aumentar el riesgo de cáncer, la experta aclaró que no se trata de esto, "sino de las sustancias que se les añade durante su procesamiento", como nitritos o en el proceso de salazón.

Tales substancias son utilizadas para preservar, añadir sabor o simplemente para eliminar organismos infecciosos, "pero cuanto más se añadan en ese proceso (industrial) más riesgo habría", recalcó.

Recordó que las temperaturas de cocción constituyen otro elemento a tener en cuenta porque la carne en contacto directo y durante mucho tiempo con calor intenso o fuego directo libera sustancias conocidas desde hace varios años como cancerígenas.

En suma, tomado en el contexto de una vida y de una dieta equilibrada "se puede hacer una parrillada o una barbacoa de vez en cuando", concluyó.

Estudio genera polémica entre los principales países productores de cárnicos

Se debe comer carne o no es la pregunta que se hacen millones de personas en el mundo después de que la OMS haya vinculado la ingesta de carne procesada con el cáncer y un sí rotundo es la respuesta del sector cárnico del continente americano.

El estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica, además, que "probablemente" es cancerígeno consumir carne roja.

"Lo que dicen es una tontera", dijo Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados de Argentina, un país que está entre los mayores productores, exportadores y consumidores (84,7 kilos per capita al año, según la OCDE) mundiales de carne de vacuno.

"Para nosotros, no tiene ninguna relevancia. Si el informe no fuera proveniente de un organismo tan importante como la OMS, pensaríamos que es un 'lobby' de la carne blanca", añadió.

Los 22 expertos de diez países que elaboraron el informe, calificado de "inhumano" por la china Shuanghui, la mayor fabricante de carne de porcino del mundo, vieron una "evidencia suficiente" de que el consumo de carne procesada, como salchichas y embutidos, provoca cáncer colorrectal.
Con respecto a la carne roja se constató una "evidencia limitada", pero una "evidencia mecanicista" que sostiene un efecto carcinógeno.

En respuesta, los carniceros de Uruguay, país donde se consumen 82,9 kilos al año por habitante y la exportación de carne es una importante fuente de divisas, se han centrado en defender el modo "natural" de criar al ganado en el país, a cielo abierto, con pasto natural y sin hormonas.

"Lo que decimos como vendedores de carne es que todos los estudios que se han hecho de la carne, se han hecho en Estados Unidos o países del primer mundo, con carnes de ellos. No hay estudios con carnes de América Latina", afirmó el presidente de la Unión de Vendedores de Carne, Hebert Falero.

Desde Estados Unidos también se defienden. El Instituto estadounidense de la Carne, que representa a las empresas que procesan el 95% de la carne roja y el 70% de los productos de pavo en EE.UU. y sus proveedores en América, argumenta que el informe desafía el "sentido común".
"Es un nuevo ejemplo de ciencia politizada, que no está fundada en la verdad", sostuvo, por su parte, Sid Miller, comisionado de Agricultura de Texas, el estado de EE.UU. que más carne de vacuno exporta.

El Consejo Mexicano de la Carne, integrado por unas 40 empresas, considera que el estudio, sobre el cual aún no se han pronunciado las grandes cadenas de comidas rápidas, no toma en cuenta "los beneficios, el valor nutrimental y la relevancia de la proteína cárnica".

La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), que aprovechó para retomar su campaña "No coma cuento, coma carne", cree que el informe "no es concluyente" y que va en la misma dirección de otros estudios en los que se advierten riesgos para la salud, pero que no incluyen un dictamen certero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario